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Buenos hábitos, Cultura y curiosidades

Alimentos que blanquean los dientes: ¿realidad o ficción?

Si has llegado a este artículo buscando encontrar una serie de alimentos que hagan un impresionante efecto blanqueador sobre tus dientes… siento decirte que estás equivocado. Por mucho que puedan haber algunos alimentos que blanquean los dientes, esto no quiere decir que no sea necesario cepillárselos correctamente. Nada te va a librar de limpiártelos o de tener que hacerte un blanqueamiento dental si tu higiene dental no ha sido la adecuada. Para que entiendas esto y veas que lo que te acabo de contar es verdad, en este artículo te explicaré lo siguiente: Por qué amarillean los dientes y los enemigos más comunes de la blancura impecable de tu dentadura. Alimentos que limpian los dientes, pero que no sirven para blanquearlos. Famosos remedios caseros que supuestamente blanquean los dientes y que no sirven para nada. Vamos a desmontar algunos mitos. ¿Por qué amarillean los dientes? A pesar de que sigas una correcta higiene dental, los dientes suelen amarillear porque conforme va pasando el tiempo el esmalte dental se va perdiendo por la erosión, con lo que termina por aflorar la dentina, que es de un color más amarillento. Así que si tus dientes han perdido su color blanco natural, no siempre es porque seas un poco descuidado. El paso del tiempo puede tener una parte de culpa en ello, pero no es el único causante. Estos 2 son otros culpables habituales: 1. La alimentación y los dientes oscuros Hay alimentos que manchan más los dientes que otros. Si te gusta beber té o café o no puedes pasar la vida sin comer con vino tinto o aderezando tus comidas con ketchup o vinagre, tarde o temprano tus dientes perderán su color natural. Es obvio que hay determinados alimentos que provocan manchas sobre los dientes. Pero además hay que tener en cuenta que el consumo de cítricos como la naranja o el pomelo puede erosionar el esmalte haciendo que aparezca la dentina. 2. El tabaco, lo peor para los dientes Otro hábito que provoca grandes oscurecimientos es el de fumar tabaco. Tanto por la nicotina como por el alquitrán que contienen, los fumadores suelen presentar dientes con tonalidades que van del amarillo al beige. De hecho, el tabaco tiene una gran incidencia en numerosas afecciones bucales y odontológicas, con lo que si todavía sigues fumando ya es hora de que te plantees dejarlo. Alimentos que limpian los dientes Vuelvo a insistir sobre un tema que quiero que quede completamente claro: aunque haya alimentos que pueden ayudar a limpiar los dientes, esto no significa que puedas deshacerte del cepillo y la pasta de dientes. Y tampoco significa que existan alimentos que blanquean los dientes. Por otra parte, las visitas periódicas al dentista también son fundamentales para disfrutar de una buena salud bucal. Si te lavas los dientes después de cada comida, si acudes cada cierto tiempo al dentista y si encima consumes determinados alimentos, tu boca te lo agradecerá y se mostrará más saludable. Uno de los mejores trucos que te recomiendo es que, después de comer, mastiques un poco de rábano o apio. En general, los vegetales duros sirven para limpiar los pequeños restos de comida y una parte de la placa bacteriana que termina convirtiéndose en manchas definitivas. Aunque para eliminar la placa bacteriana y conseguir un aliento más fresco, el mejor aliado del cepillo de dientes y del hilo dental es la manzana. Ojo: he dicho aliado, no sustitutivo. Porque, bajo ningún concepto debes dejar de usar el cepillo de dientes. Como postre es una buena idea tomar alimentos lácteos como el yogur o el queso, cuyo ácido láctico viene muy bien para las encías. También las fresas y las uvas pueden ayudar a mantener el color natural de tus dientes gracias al ácido málico de su composición. Remedios caseros que no sirven para blanquear los dientes En la red puedes encontrar cientos de remedios caseros que te prometen la solución mágica para que tu sonrisa se muestre blanca y brillante. Sin embargo, estas recetas no funcionan e, incluso, en algunos casos pueden ser contraproducentes. Vamos a ver algunas: 1. Zumo de limón mezclado con bicarbonato sódico Los que recomiendan el uso de esta supuesta pasta de dientes natural aseguran que los dientes se blanquean gracias a la vitamina C. Lo que se consigue con este mejunje, como sucede con todos los cítricos, es erosionar el esmalte (algo irrecuperable). En una primera fase, los dientes parecen más blancos, pero en cuanto aflora la dentina pasan a verse más amarillos. 2. Vinagre de manzana mezclado con con bicarbonato Sucede lo mismo que con la receta anterior. Sin embargo, esta supuesta pasta de dientes es aún más abrasiva y puede tener efectos más desastroso en tu dentadura. 3. Zumo de fresas con bicarbonato Estamos ante una pócima todavía peor que las anteriores. Aunque ya vimos que las fresas son un tipo de alimento que pueden mantener el color natural de los dientes, no sirven como dentífrico. Como las fresas tienen ácido málico –un compuesto que suele estar presente en muchas pastas de dientes–, hay gente que piensa que le pueden servir para hacerse su propia pasta de dientes casera. 4. Agua oxigenada con bicarbonato: Como los tratamientos de blanqueamiento dental utilizan geles blanqueadores a base de peróxido de hidrógeno, algunos piensan que se puede crear una pasta blanqueadora mezclando agua oxigenada con bicarbonato. En este caso, estaríamos ante una solución casera verdaderamente peligrosa porque no se puede ingerir y puede llegar a ser tóxica. Además, no serviría como blanqueador. Los alimentos que blanquean los dientes son un mito Por último, tan solo me queda recordarte que, a pesar de que existan determinados alimentos que pueden contribuir a una mejor higiene dental, realmente no hay alimentos para blanquear dientes. Lo mejor para gozar de una sonrisa blanca es acudir a una clínica dental y dejar que el dentista te diga cómo cuidar tu dentadura. Si estás por Tres Cantos o alrededores y quieres saber más sobre este tema y cómo cuidar tu salud, rellena este formulario online o llama

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¿A qué edad hay que quitar el chupete?

La semana pasada me preguntaron a qué edad se recomienda quitar el chupete a los niños. Lo primero sería aclarar para qué sirven los chupetes. Bien, como todo el mundo sabe, se utilizan para que los niños estén tranquilos y no lloren. ¿Pero por qué se tranquilizan?  El hábito de succión se considera como una etapa normal del desarrollo fetal. A veces, en las ecografías, se aprecia al niño succionando el dedo dentro del útero materno.  El hábito de succión asegura al niño una sensación de sentirse bien y seguro. Es el hábito más temprano y lo realiza para satisfacer la necesidad de contacto. Los niños que no tienen acceso al chupete pueden satisfacer esta necesidad con hábitos alternativos como son la succión digital, normalmente el pulgar, aunque también pueden morderse otros dedos. Podemos decir que no está mal que los niños usen el chupete hasta los dos años de edad. Es más fácil eliminar el chupete que eliminar el hábito de la succión del dedo. Sin embargo no todos los chupetes son iguales. Recomendamos usar los anatómicos. Estos chupetes se adaptan mejor a los labios de los niños, promueven que respiren por la nariz y permiten que la la lengua toque el paladar mientras succiona. Si el hábito de succión del chupete o de succión digital se prolonga más allá de los tres años, es casi seguro que producirá una alteración en el crecimiento de las arcadas dentarias y el paladar.  El uso excesivo de los músculos del labio superior y los que están situados en la zona de los colmillos, impedirán que el paladar crezca transversalmente. Estos niños pueden presentar un paladar estrecho. Además, la interposición del chupete o de los dedos entre los incisivos superiores e inferiores pueden dejar como secuela que se produzca una mordida abierta.  Estas secuelas habrá que corregirlas posteriormente con un tratamiento de ortopedia dentofacial u ortodoncia. Si el niño se acostumbra a usar el chupete más allá de los tres años, es muy posible que lo sustituya por otra cosa. Bien por un juguete o bien como ya hemos dicho, por su dedo pulgar o cualquier otro. Ahora es imprescindible quitarle el hábito. ¿Cómo podemos conseguir que el niño deje el chupete o deje de chuparse el dedo? Explicarle que ya es mayor  y que ya no necesita el chupete porque eso es para niños pequeños. Así no lo asociará con una imposición, si no como una nueva etapa en su vida. Cada vez que veas al niño succionarse el dedo, repetirle que no lo haga y felicitarle cada vez que no lo hace. Refuerzo positivo: mediante un calendario y pegatinas. Cada día que logre no succionar el dedo pegará una pegatina en el calendario. Cuando complete una semana ganará un premio. Leyendo cuentos: a la hora de dormir le leemos un cuento. Cada vez que se succione el dedo paramos. Cuando deje de succionar reanudamos. También se puede hacer con dibujos animados. Cada vez que se succione el dedo, apagar el televisor. Cuando lo deje, volver a encender. Guantes para dormir: hay que ir reduciendo progresivamente el tamaño. Por ejemplo empezar con un guante de boxeo, luego uno de lana, luego una venda y al final nada. Líquidos de mal sabor: son los mismos que se utilizan para eliminar el hábito de morderse de las uñas. Se compran en la farmacia. Si nada de esto funciona, entonces será necesario colocar un aparato en la boca del niño. Este aparato se coloca con unas anillas en las muelas y lleva una pequeña rejilla tras los incisivos. Impide que el niño se succione el dedo y lo educa para que apoye la lengua contra el paladar al tragar. Estimula el crecimiento del paladar y evita que tenga que llevar otro tipo de aparatos más complicados posteriormente para corregirlo. Si crees que es imposible que tu hijo deje el hábito de succión digital, o si crees que usó el chupete durante demasiado tiempo y temes que haya alterado el crecimiento de su paladar, ven a nuestra consulta. Llámanos por teléfono al 915996439 o visítanos en nuestra Clínica Dental en Tres Cantos, en la calle Comercio, 5.

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Un almuerzo saludable, también en la escuela

El pilar de la salud bucodental es la higiene dental en casa y las visitas periódicas a la clínica. Cepillarse los dientes al menos dos veces al día, utilizar una pasta dental adecuada a las necesidades de cada uno, usar hilo o seda dental para eliminar los alimentos de entre los dientes, hacerse con un irrigador bucal, limpiar la lengua con un producto específico… Todos y cada uno de estos pasos son esenciales para mantener una sonrisa sana. Como también, por supuesto, programar visitas con el odontólogo como mínimo cada seis meses. Seguir estas rutinas en el tiempo es una completa garantía de conservación de los dientes y las encías. Pero, en este proceso, la alimentación también juega un papel fundamental, sobre todo durante la infancia. ¿Sabías que puedes preparar un almuerzo saludable para que se lo tome también en la escuela? Los alimentos esenciales para un almuerzo saludable Frutas y vegetales frescos: las zanahorias pequeñas, las uvas, los trozos de manzana y los gajos de naranja, además de ser saludables y ayudar a eliminar las bacterias de la boca, son fáciles y cómodos de comer. Productos lácteos: la leche, el queso y el yogur son tus mejores aliados para preparar un almuerzo completamente saludable. Asegúrate de leer las etiquetas de los productos que compras, ya que algunos pueden tener un alto contenido en grasa y azúcar. Proteínas: los alimentos que contienen proteínas son la piedra angular de un almuerzo saludable. El pavo, el queso o el rosbif son buenas opciones para preparar un sándwich completo, con pan integral, lechuga y tomate. Agua: gracias a sus grandes beneficios, el agua fluorada es la mejor bebida para acompañar cualquier comida. Nada de refrescos, jugos o bebidas deportivas; podrían dañar seriamente los dientes del niño y favorecer la aparición de caries dentales. Estas bebidas, que están contraindicadas, puede contener, además, muchas calorías y altos niveles de azúcar y no aportan ningún tipo de valor nutritivo. Cepillo de dientes: cuando almuerza fuera, porque está en la escuela o en una excursión, debes recordarle a tu hijo que es importante que se cepille los dientes después de comer. En una excursión es más difícil, pero si está en la escuela puede hacerlo en el baño sin problemas. Acostúmbrale en casa y lo hará fuera. Debemos recordar que la caries dental es la enfermedad dental más común durante la infancia. Para evitarla, es necesario mantener unas buenas rutinas de higiene oral, programar visitas al dentista y seguir una dieta lo más equilibrada posible.

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La importancia del cuidado dental con brackets y retenedores

Realizar un tratamiento de Ortodoncia con brackets es una de las opciones más recomendadas para devolver la plenitud a tu sonrisa. Esta técnica se basa en el uso de elementos adheridos a la dentición junto con unos finos arcos elásticos; esta combinación consigue devolver la alineación natural a los dientes, y moverlos hasta que estos adquieran la posición deseada. Por norma general, los brackets habían sido metálicos, ya que la condición estética de los pacientes no se encontraba igual de desarrollada que ahora. Mantener la boca sana con brackets y retenedores Hoy en día encontramos diferentes tipos de brackets, cada uno enfocado para satisfacer la necesidad de estética dental que los pacientes hoy en día requieren. Pese a esto, que estén confeccionados con diferentes materiales que los clásicos no quiere decir que no vayan a requerir de un cuidado especial; a fin de conseguir mantener una boca sana y con dientes cuidados será necesario que tengamos plena consecuencia de la necesidad de seguir una buena higiene oral. Mantén un adecuado cuidado dental y tu boca en buen estado Sin un adecuado cuidado cuidado dental, la comida y las bacterias orales se pueden acumular alrededor de los brackets, lo que causaría mal aliento y en ciertos casos pudiendo provocar la caries dental o manchas en la superficie de los dientes después de la retirada. Es por ello que pese a que la técnica de cepillado dental siempre es la base de la higiene oral diaria, se torna todavía más fundamental cuando el paciente decide someterse a un tratamiento de ortodoncia. Además, partiendo de los consejos que exponemos a continuación, el paciente asegurará el conseguir una sonrisa blanca y brillante después de la retirada: Realizar un cepillado dental después de cada comida, por lo que será aconsejable que se lleven encima paquetes portables de cepillo y pasta dentales. Realizar enjuagues con colutorio, a fin de ayudar a eliminar las bacterias y llegar en los rincones más inaccesibles de nuestra boca y que con un simple cepillo de dientes no podemos alcanzar. Pese a que pueda parecernos un reto imposible, tendremos que usar el hilo dental o la cera a diario, además de los cepillos interproximales. Durante la temporada en la que el paciente porte brackets dentales, el paciente deberá evitar los alimentos duros capaces de dañar la Ortodoncia. Asimismo, también eliminaremos de nuestra dieta alimentos pegajosos como los caramelos, evitaremos mascar chicle y, en definitiva, todo alimento que sea susceptible de quedarse atrapado entre los arcos. En caso de que alguno de los arcoselásticos termine por ceder o bien encontremos algún bracket que se afloje, el paciente deberá hacer uso de la cera dental para cubrir los bordes afilados, y sobre todo, pedirle una cita al dentista de confianza para que él sea quien se encargue de solventar la problemática todo lo rápido que sea posible. Como hemos mencionado con anterioridad, los consejos que exponíamos más atrás nos sirven para cualquier tipo de Ortodoncia, ya sean estas estéticas (como la técnica de Ortodoncia con brackets de zafiro) o bien mediante brackets tradicionales. Pese a esto, encontramos también otros tipos de Ortodoncia estética, mucho más respetuosos tanto con nuestro día a día como con nuestra propia imagen, como el tratamiento Invisalign. Este tipo de tratamiento hace uso de unos alineadores confeccionados con plástico, por lo que son completamente transparentes y removibles. Esto quiere decir que podremos extraerlos mientras realizamos nuestra técnica de higiene oral diaria, mientras comemos, o, sencillamente, no queramos mostrar nuestra Ortodoncia estética. Como podemos ver, en la Clínica dental SanCal nos hemos especializado en Ortodoncia estética, por lo que la experiencia nos permite que recomendemos a cada paciente el tratamiento más adecuado a su caso particular, siempre en base a sus necesidades y expectativas. Asimismo, el equipo Ortodoncista de SanCal siempre ofrecerá los mejores consejos para que la higiene oral mientras dura el tratamiento de Ortodoncia no se convierta en el suplicio que puede llegar a ser. Si tú también estás interesado en un tratamiento de Ortodoncia acude a cualquiera de la Clínica SanCal en Tres Cantos y benefíciate de tu primera visita gratuita. ¡Verás como nuestros tratamientos de ortodoncia de vanguardia te hacen recuperar la sonrisa!

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Bacterias en el cepillo de dientes

Que el cepillo de dientes es la piedra angular de higiene dental y que sirve principalmente para eliminar las bacterias de la boca no es ninguna novedad. Sabemos que es esencial cepillarnos los dientes como mínimo dos veces al día y que hay que hacerlo a conciencia para acabar con la placa bacteriana. Pero, ¿sabías que los gérmenes y las bacterias también pueden acumularse en sus filamentos? Está comprobado que hay más microbios en la boca que en cualquier otra parte del cuerpo, y que algunos de ellos se depositan sobre el cepillo cuando nos lavamos los dientes. Además, los guardamos en el baño: un lugar de entorno propicio para las bacterias debido a la humedad y calidez del ambiente. ¿Cómo podemos evitarlo? Los dentistas de Clínica SanCal te ayudan a neutralizar los gérmenes que podrían quedarse y habitar en tu cepillo de dientes. Antes de empezar el cepillado, lo primero que tienes que hacer es lavarte las manos con agua tibia y jabón. Una vez has acabado, enjuaga el cepillo delicadamente también con agua tibia y colócalo en posición vertical. No lo cubras hasta que no esté completamente seco, dado que el ambiente húmedo podría estimular el crecimiento de bacterias. Recuerda: no debes compartir el cepillo de dientes con nadie, ni guardarlos de forma que los filamentos puedan entrar en contacto mutuo. Las bacterias podrían pasar de uno al otro y se producirían contagios. Para evitar la acumulación de bacterias, debes cambiar el cepillo cada tres o cuatro meses. Todos los dentistas lo recomiendan porque es una forma de prevenir la contaminación, pero también porque los filamentos se desgastan y pierden efectividad en el momento de limpiar los dientes. El capuchón protector del cepillo de dientes El capuchón protector es muy útil para resguardar el cepillo de dientes de las bacterias pero, como ya hemos comentado, no debe utilizarse justo después del cepillado. Las cerdas están húmedas y, al estancarlas con el capuchón, se crea un ambiente propicio para el desarrollo de microorganismos desagradables. No obstante, es muy útil cuando está seco y, sobre todo, para ir de viaje. El capuchón ayuda a mantener el cepillo limpio y libre de infecciones gracias a los orificios de ventilación que contiene. Para que su uso sea beneficioso y nos ayude a conservar los filamentos del cepillo bien limpios, es preciso comprar un capuchón protector de marca certificada. Solo así evitaremos la proliferación de bacterias.

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El cuidado bucal en pacientes con TEA

Los pacientes con trastornos del espectro autista (TEA) tienen necesidades especiales en muchos ámbitos, también en el terreno de la salud oral. En casos de pacientes con TEA, el odontólogo tiene la responsabilidad de dar apoyo a las familias y de facilitar una experiencia positiva para todos relacionada con el cuidado bucal. De todas las necesidades de atención médica, la salud bucodental es la menos atendida, y los problemas son más prevalentes entre los niños autistas. El cuidado bucal en estos casos requiere conocimiento especializado, sensibilidad y, en muchas ocasiones, el uso de estrategias de comportamiento que son adaptadas al individuo. Los dentistas en Clínica SanCal saben cómo tratar los pacientes con TEA, y conocen las necesidades especiales que tienen en la higiene diaria. ¿Qué hay que tener en cuenta en pacientes con TEA? En primer lugar, es importante que haya profesionales de la odontología que supervisen, con visitas periódicas a la clínica dental, los resultados del cuidado bucal que se está llevando a cabo en el domicilio. El cuidado debe empezar desde la infancia; ¿cómo hay que proceder? Te lo explicamos: Elegir un buen cepillo dental: como con cualquier otro niño, debes asegurarte de escoger el cepillo de dientes adecuado. De tamaño pequeño y con los filamentos suaves suele ser la mejor opción. La presencia de un personaje de dibujos animados puede ser que sea un objeto más apreciado. La pasta de dientes: elige el sabor que el prefiera. Si no tiene problemas para tragar, preséntale pastas con flúor que protegen mejor contra la caries dental. Para muchos niños con autismo las pastas mentoladas tienen un saber demasiado agresivo y fuerte, pero hay muchas otras opciones en supermercados y farmacias. La seda dental: según la separación de los dientes del niño, debes elegir una seda dental más gruesa o más fina. Si los espacios son más grandes, puedes probar con los cepillos interdentales. Enséñale: a los pacientes con TEA se les debe explicar la técnica de cepillado con paciencia y de forma divertida. Puedes mostrarle cómo lo haces tú y, poco a poco, dejar que tome las riendas de su propia salud oral. Recuerda que, sobre todo al principio, va a necesitar supervisión constante. Establece una rutina: lo mejor que puedes hacer, para no olvidar el cuidado bucal, es establecer una rutina. Así verá que es algo importante y que debe hacerse cada día después de cada comida. Consulta a tu dentista en Clínica SanCal.

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Salud bucodental en pacientes con necesidades especiales

Mantener una óptima salud bucodental es esencial para evitar enfermedades que pueden afectar la cavidad oral y el organismo en general a partes iguales. Sí, la boca está directamente relacionada con el resto del cuerpo. Patologías como la diabetes o determinadas cardiopatías pueden ser provocadas o agravadas por problemas dentales que, o no se han tratado, o no se han solucionado a tiempo. Muchos son los pacientes que, perjudicados por esta situación, necesitan tratamientos realmente invasivos a nivel bucal o de salud general. Sin ir más lejos, hábitos dañinos como el tabaco o el consumo excesivo de alcohol pueden provocar el tan temido cáncer oral. Pero la relación entre la disciplina médica y odontológica va mucho más allá de las patologías: hay pacientes que, por sus rasgos y características natales, no pueden ser tratado como el resto. Son pacientes con necesidades especiales que, valga la redundancia, requieren cuidados bucodentales especiales. Es el caso de personas con discapacidades físicas o psíquicas, y que padecen algunas enfermedades neurodegenerativas, neurológicas o psiquiátricas. No sólo necesitan tratamientos específicos y profesionales con una amplia formación y experiencia en su trato, sino también instrucciones de higiene oral adaptadas. Actualmente en España existen casi cuatro millones de personas que tienen algún tipo de discapacidad, de las cuales 608.000 viven solas en su hogar. Alrededor de 1,39 millones, además, necesitan ayuda para realizar determinadas actividades de la vida diaria con éxito. Familiares y cuidadores deben encargarse de las comidas, de los aseos, de la higiene personal… y, dentro de estos hábitos, también se incluye la higiene bucodental. Los dentistas en Clínica SanCal conocen las limitaciones de los pacientes con necesidades especiales, y por eso ayudan a las personas que están a su lado para su salud bucodental no se vea perjudicada. ¿Quiénes son los pacientes con necesidades especiales? Como ya hemos indicado anteriormente, este tipo de pacientes se caracteriza por tener algún tipo de discapacidad o enfermedad de carácter neurológico o psiquiátrico. Los expertos los diferencian en cuatro grupos: Discapacidades físicas, como la ceguera, las paraplejias, la parálisis cerebral… Discapacidades psíquicas, como el síndrome de Down o el autismo. Enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson o el Alzheimer. Alteraciones neurológicas y psiquiátricas como la epilepsia, la esquizofrenia… Así pues, los pacientes con necesidades especiales presentan una serie de características anatómicas, físicas, psíquicas y fisiológicas que deben tenerse en cuenta a la hora de llevar a cabo una correcta higiene oral. Además, está comprobado que son más propensos a contraer determinadas patologías, que les producen molestias, dolor e incomodidades. Para evitar situaciones de riesgo, es imprescindible contar con la ayuda de profesionales de la medicina y la odontología que puedan dar consejos lúcidos. No obstante, hay una serie de premisas básicas que pueden ayudar, como las que te presentamos a continuación. Consejos odontológicos para pacientes con necesidades especiales El cepillado dental: es recomendable que cada persona, si es capaz, se responsabilice de su propio cepillado dental. No obstante, en el caso de los pacientes con necesidades especiales, posiblemente no sea posible. El cuidador o familiar debe saber que, en estos casos, el cepillado debe ser mucho más minucioso. El proceso debe hacerse durante dos minutos y después de cada comida, sin olvidar ninguna cara del diente. Los cepillos con cabezal pequeño pueden ser más útiles en estos casos, para así llegar más fácilmente a las zonas difíciles. Los reveladores de placa: ayudan a detectar las zonas en las que hay más placa bacteriana acumulada. ¿Cuándo se utilizan? Antes del cepillado, para mostrar las zonas donde se debe incidir, o después para valorar la eficacia de la técnica aplicada. Limpieza interdental: debe realizarse de forma diaria. El uso de cepillos interproximales flexibles puede ayudar a adaptarse a los diferentes ángulos y facilitar, además, la tarea del propio paciente, cuidador o familiar. El limpiador lingual: es fundamental para eliminar las bacterias que puedan acumularse en el dorso de la lengua. También los son los irrigadores bucales, para reducir la placa y evitar que los restos de comida sacados de entre los dientes se vuelvan a meter en espacios. Hay que recordar que los pacientes con necesidades especiales son más propensos a contraer determinadas enfermedades o afecciones bucodentales. Es el caso de la enfermedad de las encías, la sensibilidad dental, la halitosis, la xerostomía y los traumatismos. Si se detectan los signos de alguna de estas afecciones, es esencial ponerse en contacto con la Dra. Sánchez en Clínica dental SanCal para encontrar una solución adecuada.

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Superar la quimioterapia sin náuseas y vómitos

Los tratamientos de quimioterapia pueden generar complicaciones y causar problemas en la cavidad oral a través de náuseas y vómitos. De hecho, estos problemas continúan siendo hoy en día uno de los efectos secundarios más temidos por los pacientes. No obstante, los niveles de toxicidad han mejorado mucho en los últimos años gracias a la aparición de fármacos antieméticos que actúan para controlar estos síntomas. ¿Qué relación tienen las náuseas y los vómitos con la salud oral? La sustancia que liberamos con los vómitos está compuesta de jugo gástrico, de ácido estomacal, que puede dañar severamente nuestros dientes. Desgaste, decoloración, desmineralización del esmalte… Para superar la quimioterapia sin problemas orales, hay que tener el dentista de Clínica SanCal al lado. Aunque, como hemos dicho, hay soluciones que permiten frenar, en menor o mayor medida, las náuseas y los vómitos, al menos un 50% de los pacientes que reciben quimioterapia va a presentarlos en distintos grados. ¿Hay quienes son más propensos a ello? Sí, son más frecuentes en personas jóvenes y en mujeres. Y, además, hay factores de riesgo que aumentan las probabilidades de sufrir estos efectos secundarios, como el alcoholismo (los pacientes con hábito enólico suelen tener más náuseas y vómitos), el estreñimiento, la ingesta de otros fármacos (como los opioides) o el órgano al que afecta el tumor (estómago, hígado, cerebro). Para controlar la prevalencia de las náuseas y los vómitos, lo mejor que puedes hacer es informar al médico y al odontólogo de tu situación particular. No obstante, no todos los fármacos quimioterápicos tienen el mismo efecto sobre la salud oral: hay algunos que muestran poco riesgo de náuseas y vómitos (menos de un 10%). Es el caso, por ejemplo, de la vincristina, el busulfan o la fluradabina. Hay otros, en cambio, que muestran un riesgo alto (del 90%), como el cisplatino, la carmustina o la mecloretamina. Cabe tener en cuenta, también, que hay diferentes tipos de náuseas y vómitos: Agudos: aparecen desde los primeros minutos del tratamiento de quimioterapia hasta las 24 horas después del tratamiento. Diferidos o retardados: aparecen pasadas 24 horas de la administración de la quimioterapia y pueden alargarse hasta 6 o 7 días. A diferencia de los agudos, son más incidentes, puesto que afectan a cerca del 49% de los pacientes. Anticipatorios: las náuseas y vómitos anticipatorios surgen en los ciclos previos de quimioterapia, en los que los estímulos visuales, sonoros e incluso los olores de la clínica o la propia ansiedad pueden servir como factor desencadenante de los mismos. Existen diferentes tratamientos para frenar la prevalencia de náuseas y vómitos antes, durante o después del tratamiento de quimioterapia. Gracias a ellos, de hecho, podemos evitar todo tipo de problemas orales. ¿Cómo se consigue? Con la administración de fármacos antieméticos, que previenen su aparición. Si el médico o el dentista deducen que el paciente podría padecer vómitos, debería suministrarle estos fármacos antes del tratamiento. Consejos para los pacientes en quimioterapia Los pacientes, en ocasiones, hacen tonterías con la comida por miedo a náuseas y vómitos. Recuerda que la mejor manera de evitar estos efectos secundarios de la quimioterapia es con la suministración de los fármacos de prevención adecuados y con un buen control por parte de los profesionales. Médico y dentista tienen que colaborar, como en muchas otras ocasiones, para preservar la salud general y oral del paciente. Los dentistas en Clínica SanCal te dan algunos consejos para que, sin miedo, puedas hacer vida normal. Durante los días de la quimioterapia, debes asegurar una correcta nutrición aunque no tengas apetito o sientas miedo de contraer náuseas y vómitos. Se recomienda que se ingieran comidas ligeras antes del tratamiento. Las comidas ligeras y los refrigerios pueden ser tu mejor aliado en las sesiones de tratamiento quimioterápico. Se suelen administrar en los hospitales de día y en ocasiones durante varias horas, por lo que hay que ir preparado. La quimioterapia puede producir cansancio y agotamiento, por lo que los profesionales recomiendan descansar y hacer comidas nutritivas. Lo mejor que puedes hacer es evitar las tres comidas abundantes e intentar, al contrario, comer con frecuencia y en pequeñas cantidades. No comas a la fuerza después de la quimioterapia, el apetito se normalizará pasados unos días. Recuerda que se toleran mejor los alimentos fríos o a temperatura ambiente. No te olvides de mantener una correcta higiene bucal y limpiar los dientes efusivamente después de cada vómito. Sólo así podrás evitar los efectos dañinos sobre los dientes.

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Síndrome de la boca ardiente: Tratamiento a seguir

El síndrome de la boca ardiente es una enfermedad consistente en la que el paciente experimenta una sensación o ardor de quemazón. Esta puede darse en los labios, el paladar e inclusive en toda la boca. Tratando el Síndrome de la boca ardiente o Glosodinia El síndrome de la boca ardiente es una problemática en la que el paciente experimenta una sensación de ardor, o de quemazón en los labios. También puede experimentarla en el paladar o en la boca entera, sin que haya consumido ningún alimento previamente que pueda haber originado este efecto. Esta es una enfermedad que puede afectar a toda persona; encontramos diferentes causas, y la incidencia mayor se presenta en mujeres de entre mediana y edad avanzada. La glosodinia o el síndrome de la boca ardiente es un problema que se da de forma bastante común, como decíamos, entre aquellas mujeres de entre mediana o avanzada edad, y éste puede perdurar en su boca durante años. Por norma general, aparece durante algunas horas concretas del día, y se encuentra acompañado por una sensación de “boca reseca”, un gusto desagradable en la boca, además del entumecimiento o el hormigueo de la lengua e inclusive la disminución del sentido del gusto. Como vemos, no es una sintomatología precisamente agradable. El paciente que se encuentra afectado por la glosodinia explica al dentista de SanCal sensaciones dolorosas de ardor en la cavidad oral, y este dolor o molestias van alternando entre la lengua, la encía o los labios, y son asociados con quemazón de lengua reseca, así como encías hipersensibles y labios cortados. El origen y causas de la glosodinia puede que no sean claras en determinados casos, ya que esta suele presentarse por una combinación de factores entre los que destacamos los siguientes aspectos: el llamado reflujo ácido, que proviene del estómago la injerencia de determinados fármacos una nutrición deficiente alergias una infección causada por hongos factores psicológicos, entre los que incluimos el tan común estrés o la depresión una prótesis dental que esté mal ajustada algunos cambios hormonales en la mujer (durante la menopausia) diferentes trastornos hormonales ligados a otras patologías y para terminar también tenemos que relacionarlo con los hábitos de higiene oral deficiente. El tratamiento que el dentista de la Clínica SanCal aplica dependerá según el origen del síndrome de la boca ardiente, motivo por el que nuestros profesionales se esfuerzan en realizar un diagnóstico lo más acertado posible. En determinadas ocasiones, será suficiente con que se solucione el problema causante de esta patología, mientras que en otros, el tratamiento de la golosodinia buscará un control de carácter sintomático, mediante medicación específica. En el diagnóstico deberemos eliminar y tratar todos los posibles factores que se han descrito como los asociados a esta problemática, como: candidiasis hiposalivación determinados fármacos ansiedad o el estrés terapias como la quimioterapia o la radioterapia el tabaquismo o el alcoholismo la diabetes patologías de carácter autoinmune las deficiencias de vitaminas insuficiencia renal. Además de las técnicas que sean aplicadas en cada caso por el dentista, también existen algunas pautas que pueden ser de ayuda a fin de controlar la afectación del síndrome de la boca ardiente. Evitar tabaco y alcohol masticar chicle sin azúcar beber mucho agua evitar aquellas comidas que sean picantes reducir el consumo de alimentos ácidos intentar evitar el estrés en medida de lo posible Son sólo algunos de los consejos que te podrán ayudar a reducir o eliminar la sintomatología del síndrome de la boca seca, independientemente del origen por el que estás sufriendo el síndrome de la boca seca. Naturalmente, lo mejor siempre será que en el caso de que notes la sintomatología de la glosodinia o el síndrome de la boca ardiente que describíamos con anterioridad te acerques a la Clínica dental SanCal, donde el equipo médico te realizará un detallado diagnóstico de la situación para que así puedas poner fin a esta enfermedad tan problemática, que en el caso de que no se trate de forma adecuada podría llegar a perdurar durante años y años en nuestra cavidad oral, causando así todo tipo de molestias. Si necesitas más información sobre esta patología o sus consecuencias, sólo dirígete a Sancal y benefíciate de su primera consulta gratuita.

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¿Cómo identificar la xerostomía?

La xerostomía es la sensación subjetiva de sequedad bucal debido a la disminución de saliva, provocada por una alteración del funcionamiento de las glándulas salivales. La xerostomía se manifiesta en uno de cada cinco adultos, lo que equivale al 20% de la población de entre 18 y 30 años, y a un 40% en los mayores de 50 años. Cabe destacar que afecta el doble a mujeres que a hombres. Según datos estadísticos, la xerostomía cada vez va tomando un mayor protagonismo en la sociedad. Es una condición que altera la salud general y la calidad de vida. La xerostomía o sequedad bucal es una anomalía que suele aparecer en la edad adulta-avanzada. Puede ser debida a diferentes factores, como: la ansiedad la alimentación e incluso la toma de determinados fármacos. Hay diferentes tipos de xerostomía: la reversible, cuando la producción de saliva puede ser estimulada o regulada, y la irreversible, cuando el daño es irreparable a nivel glandular. ¿Qué incomodidades provoca a los pacientes? Los trastornos más frecuentes son: la dificultad para deglutir fisuras en los labios y la lengua saliva espesa alteración de las papilas gustativas boca pastosa ardor halitosis y necesidad de beber agua todo el tiempo… Para detectar el problema, lo más importante es que todo paciente esté informado acerca de los síntomas y factores desencadenantes. No obstante, la prevención es sencilla: llevar a cabo una buena higiene oral en casa y programar visitas a la clínica dental al menos una vez cada seis meses. Los dentistas en Clínica dental SanCal pueden ayudarte a detectar la xerostomía a tiempo, para así evitar su carácter irreversible. No obstante, queremos explicarte cuáles son los factores desencadenantes de la anomalía, para que así puedas corregirlos antes de tiempo. Recuerda que, en cualquier caso, el mejor tratamiento es la prevención. Factores que desencadenan la xerostomía Hablar en público: cuando hablamos en público, nuestra necesidad de salivación aumenta con el paso de los minutos. No es casual que los ponentes más experimentados cuenten con una botella de agua durante una sesión, para así recurrir a ella cuando la necesiten y facilitar la pronunciación, también por su propia comodidad. La salivación ayuda a vocalizar mejor las palabras. La alimentación: una dieta rica en hidratos de carbono y con déficit notable de frutas y verduras también puedes ser un factor desencadenante de la xerostomía. Causa una alteración importante en la producción de saliva. Malos hábitos: el consumo excesivo de alcohol y el tabaco, hábitos tremendamente dañinos para la boca y el resto el cuerpo, también obstruyen la salivación. ¿Por qué? Porque inhiben la transmisión de impulsos nerviosos. Causas médicas como el estrés, la ansiedad, la depresión y también la diabetes. Tomar determinados medicamentos: la xerostomía también puede ser consecuencia de la toma de determinados fármacos. Los agentes analgésicos, relajantes musculares, agentes diuréticos, antihipertensivos, agentes ansiolíticos y sedantes, antihistamínicos, agentes anticolinérgicos y antidepresivos y antipsicóticos son los más comunes. De hecho, todos tienen como efectos secundarios la disminución de la saliva. Ausencia de dientes: provoca una disminución de estímulos en la boca y, a consecuencia de ello, existe una menor producción de saliva. Tratamiento odontológico Entre las medidas generales que deben tenerse en cuenta, figuran el control de las enfermedades sistémicas, entre las más importantes estarán el síndrome de Sjögren y los efectos secundarios producidos por la radioterapia en el tratamiento del cáncer de cabeza y cuello. Es importante considerar los factores psicológicos que cada vez son más frecuentes en la aparición de la xerostomía, en especial la ansiedad crónica y el estrés excesivo. A la hora de planificar el tratamiento, primero habrá que identificar si el proceso que genera la boca seca es de carácter reversible o irreversible. De esa forma conoceremos si se puede corregir el factor alterado y si queda actividad glandular residual que pueda ser recuperada. El xylitol presenta efectos beneficiosos a nivel oral: un efecto bacteriostático y humectante, a la vez que potencia el efecto anticaries y remineralizante del fluoruro sódico. La betaína, la alantoína y el aloe vera por sus acciones antiirritantes, regeneradoras y cicatrizantes de los tejidos, previenen las fisuras de la lengua, labios y paladar, mejorando la sintomatología de los pacientes con xerostomía. Existen formulaciones que incluyen el Ácido málico como un agente estimulante de la secreción salival sin efecto erosivo sobre el esmalte dental. La higiene oral es fundamental en el caso de padecer boca seca, se deben reforzar las técnicas de higiene bucal, mediante el uso de un cepillo dental con filamentos suaves, pastas dentales y colutorios específicos, geles humectantes, para ayudar a mantener la mucosa lubricada. Además, se recomienda realizar revisiones periódicas al odontólogo. Dejar tu calidad de vida en nuestras manos puede ser una de las mejores decisiones de tu vida.

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