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¿La caries es genética? ¿Se transmite de padres a hijos?

¿Si yo tengo caries mi hijo también las tendrá? Es una pregunta que se hacen muchas personas y a la cual vamos a intentar dar una respuesta desde la experiencia y los estudios disponibles al respecto. Sí es cierto que existe una cierta predisposición genética a la caries. Ésta la heredamos de nuestros padres. Pero la aparición de caries está más relacionada con los hábitos dentro del hogar que con la genética en sí. Al tratarse la caries de una enfermedad producida por bacterias, si el estado de salud bucodental de los padres es malo, tienen caries en boca, enfermedad periodontal (piorrea), mucho sarro o placa lo más probable es que todas esas bacterias que viven en la boca de los padres lleguen a colonizar las bocas de los hijos, ya que al convivir juntos es muy difícil que no se produzca ese traspaso de bacterias. Por ello es fundamental que los padres tengan una buena salud oral y unos buenos hábitos de higiene oral.   Hábitos en el hogar Nuestros hijos, en general aprenden de lo que ven en sus casas. Si ven que mamá y papá todos los días después de comer se van a cepillar los dientes, enseguida ellos querrán imitarlo, querrán tener su cepillo, su pasta y participar en esa actividad, que les parece de mayores. Si los mayores para acompañar las comidas a diario beben con zumos o refrescos, probablemente ellos también querrán hacer lo mismo. Debemos intentar reducir la ingestión del azúcares libres a menos del 10% de la ingesta energética diaria, ésta es la ultima recomendación de la Organización Mundial de la Salud para adultos y niños. Si mi hijo es muy mal comedor y para que coma hay que echarle salsa de tomate envasada a todo y luego no le cepillo, probablemente desarrolle caries. Si los mayores son los que ofrecen meriendas ricas en alimentos con alto contenido en azúcar ( zumos envasadas diarios, batidos envasados diarios, galletas,) y luego no llevamos a cabo un cepillado eficaz, probablemente desarrollen caries.   ¿ A partir de que edad pueden aparecer las caries? Las caries pueden aparecer desde el mismo momento en que el diente de leche emerge en la boca. Cada vez son mas frecuentes ver en las consultas de odontología infantil cuadros severos de caries en menores de cinco años.   ¿ Qué puedes hacer para evitar la caries de la primera infancia? Lo ideal es comenzar con el cepillado desde el nacimiento, limpiando su boca con una gasa húmeda una vez al día. A medida que van apareciendo los primeros dientes de leche ya debemos comenzar con el cepillo de dientes y pasta en función del riesgo de caries que tenga tu hijo. (éste debe ser determinado por un odontólogo) Una vez erupcionado el primer diente evita que tu hijo se quede dormido con el biberón o el pecho en la boca. Si lo hace, debes cepillarle los dientes igualmente. Sobre todo si es por la noche, si en el biberón has introducido cereales o chocolate… Si le das pecho y hacéis colecho, lo ideal es que el bebé, después de la última toma se le haga un cepillado de dientes con pasta fluorada, y esperar mínimo una hora para la siguiente toma. Recuerda que tanto la leche de vaca como la leche materna están compuestas por lactosa, un azúcar. No introduzcas bebidas azucaradas como zumos industriales o batidos en biberones o vasos de tapa. Esto fomenta un consumo frecuente de éstos productos azucarados. Cuanto más tiempo estén en contacto estas bebidas con los dientes, más riesgo hay de desarrollar caries. Por lo que en los biberones solo se debe introducir agua o leche.   ¿Por qué es importante curar los dientes de leche? Por que una boca libre de caries en la infancia está directamente relacionada con una buena salud bucodental en la edad adulta. Los dientes de leche también sirven para que los niños mastiquen bien, pronuncien correctamente determinadas palabras y tenga una buena autoestima. Sirven con mantenedor de espacio y guía de erupción para los dientes permanentes, es decir, los dientes de leche le indican al diente permanente donde debe colocarse. Si dejamos una muela de leche sin curar, se irá rompiendo y poco a poco se irá perdiendo el espacio que ésta ocupaba en la arcada, por lo que su sucesor permanente no tendrá sitio suficiente para erupcionar. De este modo estamos condenando a nuestro hijo a un tratamiento de ortodoncia en la adolescencia para recuperar el espacio que ha perdido. Los dientes de leche, al igual que los dientes permanentes sólo se extraen sí debido a una gran destrucción ya no se pueden curar. Lo ideal, es que alrededor del año realices una primera visita con un odontólogo infantil .De este modo, irá vigilando si sus dientes están naciendo sanos y en una buena posición. A demás te instruirá en la mejor técnica de higiene para tu hijo en función de sus edad y su riesgo de caries. Así se reduce la posibilidad de que tu hijo padezca caries en el futuro. Recuerda: Unos hábitos adecuados y rutinarios de higiene oral y de alimentación en el hogar son el factor más importante para evitar las caries en tus hijos. No introducir bebidas azucaradas como zumos industriales, o batidos en biberones o en vasos de tapa. Los dientes de leche solo se extraen si no queda más remedio, reciben los mismos tratamientos que los dientes permanentes.  ¿No lo tienes claro? Pide cita con nuestra odontóloga Sara Sánchez -> Pulsa aquí

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¿Cómo afecta la enfermedad periodontal al sistema respiratorio?

En los últimos años, diversos estudios han revelado la relación existente entre la enfermedad periodontal y el riesgo de padecer patologías respiratorias infecciosas tales como la neumonía y la bronquitis, o afecciones pulmonares como la EPOC.De esta forma, podemos asegurar que problemas dentales como la gingivitis o la periodontitis no afectan únicamente a la salud bucodental: pueden tener otras muchas consecuencias a nivel sistémico. La prevención de las enfermedades periodontales y el tratamiento de las mismas pueden tener efectos positivos en pacientes que padezcan afecciones respiratorias, mejorando su diagnóstico. ¿Qué son las enfermedades periodontales? Llamamos enfermedad periodontal a todas aquellas patologías que afectan a los tejidos de soporte de los dientes, es decir, a las encías y al hueso. Son afecciones infecciosas causadas por bacterias que provocan una respuesta inflamatoria que va destruyendo la encía y, posteriormente, suponiendo la pérdida de tejido del hueso. Podemos distinguir dos tipos de enfermedades periodontales en función del grado de afección: La gingivitis consiste en la inflamación y sangrado reversible de las encías. En caso de no ser tratada a tiempo, esta patología derivaría en periodontitis. La periodontitis es una enfermedad crónica que cursa con la infección de los tejidos de soporte, continúa con la movilidad dentaria y termina con la pérdida de las piezas dentales. En ella influyen, además, otro tipo de factores genéticos, medioambientales… ¿Qué síntomas presenta la enfermedad periodontal? Si bien el síntoma más común es el sangrado de las encías, tanto al cepillarse los dientes, al masticar o bien de manera espontánea, hay un gran número de factores que nos pueden indicar la presencia de problemas tales como gingivitis o periodontitis: Mal aliento Dolor, picor o escozor en las encías Movilidad dental Retracción de las encías, de forma que podemos ver expuesta una mayor cantidad de diente frente a una cantidad inferior de encía, hasta llegar a la exposición radicular. La retracción de las encías influye de manera directa, por ejemplo, en la sensibilidad dental ¿Qué consecuencias tiene la enfermedad periodontal? Si te han diagnosticado gingivitis o periodontitis, debes tener en cuenta que estas patologías no tienen consecuencias únicamente a nivel local. Si bien es cierto que provocan la inflamación de las encías y, en casos muy avanzados de periodontitis, la pérdida de piezas dentales, las enfermedades periodontales pueden tener secuelas a nivel sistémico.  Es decir: pueden afectar a otras partes del cuerpo. La presencia de una gran cantidad de bacterias debajo de la encía hace que éstas puedan pasar a la sangre y afectar a otras partes del organismo. La periodontitis está estrechamente ligada, por ejemplo, al riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, descompensaciones de diabetes o a sufrir complicaciones durante el embarazo. Además, el tracto respiratorio está ligado a la cavidad oral. Por lo tanto, las enfermedades periodontales están, a su vez, relacionadas también con distintas afecciones respiratorias. Las enfermedades periodontales tienen consecuencias tanto a nivel local como sistémico. Es decir: pueden afectar a otras partes del cuerpo ¿Qué relación tienen las enfermedades periodontales con las afecciones respiratorias? La continuidad anatómica entre la cavidad oral y los pulmones implica una íntima relación entre los mismos. Diversas evidencias científicas han ligado las enfermedades periodontales al aumento del riesgo de padecer enfermedades respiratorias o de empeorar su diagnóstico. Entre las afecciones respiratorias más comunes destacan la neumonía, la bronquitis o exacerbaciones de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). Enfermedades periodontales y neumonía Parece una aseveración cada vez más firme el hecho de que el mantenimiento de la salud dental pueda contribuir de manera positiva a mejorar la salud respiratoria y viceversa. De esta manera, diversos estudios sugieren un incremento del riesgo de padecer tanto neumonía o bronquitis por parte de pacientes con una salud bucodental deficiente. Tanto la neumonía como la bronquitis son enfermedades causadas por la inflamación de los órganos que, en personas con patologías respiratorias crónicas, se asocian con una elevada morbilidad y mortalidad.   Según asegura la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), en los últimos años se ha hecho evidente un acusado aumento de la incidencia de ambas patologías que, en muchos casos, se han relacionado con la afección de microorganismos no habituales. Enfermedades periodontales y EPOC La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una patología pulmonar caracterizada por una obstrucción de las vías respiratorias, generalmente progresiva e irreversible. Su síntoma principal es la disminución de la capacidad respiratoria, siendo las personas expuestas al humo del tabaco las más afectadas. Estudios recientes han revelado que una mala salud bucodental no sólo aumenta las posibilidades de padecerla, si no que destacan las afecciones periodontales como un factor de riesgo en sí para el desarrollo de la EPOC. Esta aseveración es también válida de manera inversa: los pacientes con EPOC tienen más posibilidades de desarrollar una enfermedad periodontal que aquellos que no padecen esta patología pulmonar. Los expertos, si bien son cautelosos en este ámbito, subrayan el tratamiento de la enfermedad periodontal como un factor que reduce el número de exacerbaciones de la EPOC. Dada su alta tasa de morbilidad y mortalidad, miembros de la SEPA aconsejan establecer unos protocolos eficaces de prevención y tratamiento de la enfermedad periodontal con el fin de mejorar el diagnóstico de pacientes con patologías respiratorias. El tratamiento periodontal está indicado para eliminar el sarro solidificado y la placa bacteriana. En un inicio se realiza un estudio periodontal para determinar el estado de la enfermedad gracias al sondaje de las encías y una higiene dental – profilaxis-. Posteriormente, y bajo anestesia local, realizaremos un raspado y alisado radicular para erradicar el sarro y las colonias de bacterias alrededor de la raíz de los dientes. Una vez puesta la boca en salud, están recomendados los mantenimientos periodontales cada 3-4 meses con el fin de mantener los niveles de placa adecuados. ¿Cómo prevenir la enfermedad periodontal? Ahora que ya sabes los efectos negativos que tienen las afecciones periodontales sobre la salud general, ¿cómo puedes prevenir la enfermedad periodontal? Para mantener el estado de salud de las encías es importante tener una correcta higiene bucal. Para

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Disfunción eréctil, el desconocido efecto de la periodontitis

Los varones que tienen encías inflamadas causadas por enfermedad periodontal podrían tener un mayor riesgo de sufrir de problemas de erección. Esta información ya ha sido sugerida por muchos estudios, en los últimos años se ha observado que tanto la enfermedad periodontal como la disfunción eréctil están asociadas con enfermedades de tipo cardiovascular, y con los factores de riesgo de ambas, entre los que se incluyen el tabaco y la diabetes; sin embargo, hasta hace poco «no se había estudiado si podría existir una asociación directa entre la enfermedad periodontal y la disfunción eréctil». Diversos estudios llevados a cabo en los últimos años han intentado establecer esa conexión, que podría provenir de la existencia de factores fisiopatológicos en común. La periodontitis, señala la experta, podría provocar una situación de «inflamación sistémica», que a su vez produciría una «disfunción en el endotelio de los vasos sanguíneos (DE)», que igual que puede afectar al sistema cardiovascular, «podría afectar a los vasos cavernosos del pene». Los primeros datos provienen de un trabajo realizado en 2009 y publicado en «The Journal of Sexual Medicine». En una muestra de 305 pacientes observaron que los 70 que tenían disfunción eréctil tenían una prevalencia significativamente mayor de periodontitis que los que no tenían dicho problema. Dos años después un trabajo publicado en «Journal of Clinical Periodontology» concluía que los pacientes con disfunción eréctil tenían 3,25 veces más posibilidades de tener una periodontitis previa. Sus autores, afirma Serrano, aconsejan a los dentistas que informen a los pacientes de la posible asociación entre periodontitis y disfunción eréctil. A una conclusión similar llegó otro trabajo de 2013. Agente causal En 2014 un trabajo publicado en «The Journal of Clinical Periodontology» se demostró que, ya que la enfermedad periodontal pudiera ser un agente causal de la disfunción eréctil, el tratamiento de la periodontitis mejoraba la disfunción eréctil. Para la Dra. Sánchez, todos estos estudios sugieren que la «disfunción eréctil está relacionada con el daño causado por una disfunción endotelial y cambios inflamatorios asociados con periodontitis». En este sentido, subraya, «sería importante sugerir a los urólogos que la salud dental es importante como medida preventiva para el tratamiento de la disfunción eréctil». Dado que la periodontitis crónica se ha relacionado con varios trastornos crónicos, es recomendable recomendar la limpieza interdental diaria para reducir la placa dental y la inflamación gingival. El tratamiento de la periodontitis crónica puede controlar o eliminar la inflamación y puede reducir el riesgo de DE. «Además, los médicos deben ser conscientes del papel potencial desempeñado por la enfermedad de la periodontitis en el desarrollo de la disfunción eréctil»

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Cuidado si roncas y dejas de respirar mientras duermes: puedes tener apnea

La apnea del sueño es un trastorno que produce interrupciones momentáneas de la respiración mientras una persona duerme.  Afecta a una parte importante de la población –entre el 4-6% de hombres y el 2-4% de mujeres de edad media-.Sin embargo, este porcentaje es mucho mayor en personas mayores de 65 años, donde la apnea del sueño llega a alcanzar hasta el 25% de la población. Este trastorno influye negativamente no sólo en la calidad del sueño de quien la padece sino también en quienes están alrededor del afectado. Estos sufren cada noche uno de los síntomas más significativos –y más molestos- de la apnea: los ronquidos. Si una persona no tiene apnea del sueño, las vías respiratorias –nariz, boca, garganta y tráquea- se mantienen abiertas mientras duerme. Cuando toma aire, el oxígeno llega con normalidad a los pulmones y éstos expulsan posteriormente dióxido de carbono. ¿Qué es la apnea del sueño? Sin embargo, cuando una persona que tiene apnea del sueño está durmiendo, experimenta repetidas pausas en la respiración de una duración de 10 segundos como mínimo. Esto sucede porque las vías respiratorias se estrechan o bloquean completamente. Cuando las vías respiratorias se estrechan y la persona respira, llega menor cantidad de aire a los pulmones. De esta manera, el escaso aire que entra causa ronquidos. En el caso de que las vías respiratorias se bloqueen completamente, no pasará aire a los pulmones, bajará la concentración de oxígeno y la persona inconscientemente interrumpirá el sueño para volver a despejar las vías respiratorias.  El intento súbito de respirar originará un sonido similar al que hace una persona cuando se atraganta. Tras estos episodios –que ocurren durante el sueño profundo- se produce el cambio a una etapa de sueño más ligero y la respiración vuelve a la normalidad. De esta manera, el ciclo respiratorio se mantendrá hasta que se produzca el siguiente episodio de apnea. Aunque no todas las personas que roncan sufren apnea, el ronquido es uno de los síntomas más claros de este trastorno Síntomas Los desórdenes que hemos descrito anteriormente dan lugar a una mala calidad del descanso. Si a esto le unimos el hecho de que la apnea del sueño sea, en la mayoría de ocasiones, un trastorno crónico, nos encontramos con un problema que perjudica nuestra vida. ¿Eres capaz de reconocer algunos de estos síntomas en ti mismo o en alguien que está a tu alrededor? Despertarse cansado por la mañana Despertarse durante la noche con sensación de ahogo Sentirse cansado o somnoliento durante el día Mal humor e irritabilidad Quedarse dormido con facilidad cuando se está sentado o inactivo Tener dolores de cabeza frecuentes Falta de concentración Pérdida de memoria FALTA DE DESCANSO PROVOCA MAL HUMOR Causas y factores de riesgo Como ya hemos mencionado, la apnea del sueño tiene su origen en la obstrucción de las vías respiratorias. Esta obstrucción puede estar causada por una lengua o amígdalas grandes, el excesivo tejido graso en la garganta o en la relajación de los músculos de la boca. Dicho esto, los factores que favorecen la apnea del sueño son fundamentalmente: Sobrepeso y obesidad Anomalías en las vías respiratorias Dormir boca arriba Consumo de alcohol y uso de medicamentos para dormir que relajan los músculos de la boca Consumo de tabaco Sedentarismo ¿Cómo se trata la apnea? Al ser un trastorno que sucede cuando la persona está dormida, muchos afectados no saben que tienen apnea del sueño. De hecho, en la mayoría de ocasiones es la pareja o la familia la que detecta el problema al observar el mismo patrón todas las noches: fuertes ronquidos que se alternan con repetidas pausas respiratorias. PROBLEMAS EN LA PAREJA POR RONQUIDOS Aunque el ronquido es uno de los síntomas más asociados con la apnea, es importante señalar que no todas las personas que roncan padecen este trastorno. Por eso, si se tienen dudas es mejor acudir a un profesional que diagnostique y establezca un tratamiento. Además del médico, el odontólogo está capacitado para tratar la apnea del sueño. En este punto, es importante señalar que existen dos tipos de tratamiento contra la apnea del sueño: CPAP: El CPAP es una máquina que se utiliza en los casos más severos de apnea. Se prescribe, por tanto, después de que a la persona se le haya practicado un estudio del sueño y, en éste, se haya observado una cantidad de apneas demasiado alta por minuto. Y que, por tanto, no es posible corregir mediante otro tratamiento. El CPAP funciona suministrando a la persona oxígeno de forma constante, forzando a las vías respiratorias a mantenerse abiertas. Cuando a un paciente se le prescribe el uso del CPAP, éste debe utilizar dicho aparato cada noche, desde que se va a dormir hasta que se despierta al día siguiente. Adquirir esta rutina puede ser complicado para algunas personas, ya que el CPAP hace ruido, se siente una entrada constante de aire y, sobre todo al principio, resulta muy incómodo dormir con él. Sin embargo, en los casos en los que es necesario utilizarlo, se debe ser lo más constante posible con su uso, ya que la falta de aire reiterada puede ser peligrosa para quien la padece.  CPAP PARA APNEA DEL SUEÑO Orthoapnea: Otro de los tratamientos con los que se puede combatir la apnea es el dispositivo intraoral Orthoapnea, un aparato que está compuesto por dos férulas unidas entre sí mediante un tornillo. Éste lo que hace es permitir un adelantamiento de la mandíbula durante la noche para facilitar el paso del aire. De esta manera, normaliza el ciclo respiratorio y elimina los ronquidos. Dado que su misión principal es la de permitir al paciente gozar de un sueño reparador, Orthoapnea se fabrica a medida de cada persona para que sea cómodo y no cause rozaduras. Además, permite libertad de movimientos e incluso beber agua y hablar. Si bien es cierto que su utilización parece mucho más sencilla que la del CPAP, debemos señalar que sus usos no son intercambiables. Es decir, muchas personas acuden a nuestra consulta porque les han prescrito

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5 consejos para mantener las encías sanas

Unas encías sanas tienen un aspecto rosado y aportan armonía a la sonrisa. Pero a menudo los pacientes experimentan enrojecimiento y sangrado durante el cepillado, una señal de que algo falla en la salud bucal. ¿Cómo mantener las encías sanas? Las encías inflamadas y enrojecidas son una primera señal del desarrollo de una infección bucodental. De hecho este suele ser el primer síntoma de enfermedades periodontales como la gingivitis y la periodontitis. La base para evitar estas patologías y mantener las encías sanas es realizar una buena prevención. Unas encías sanas son fundamentales para mantener una buena salud bucodental. Cómo mantener las encías sanas Existen diversas pautas a seguir para mantener unas encías sanas: 1. Rutina de higiene bucodental adecuada A menudo la técnica de cepillado falla, descuidamos la higiene interproximal… Esto favorece la acumulación de biofilm oral o placa bacteriana en la línea de la encía. El resultado es la formación de sarro y la inflamación de las encías. Por ello mantener una buena rutina de higiene bucodental es esencial para mantener las encías sanas. Pero, ¿Cómo conseguirlo? El primer paso es mantener una buena técnica de cepillado. Muchos expertos recomiendan la técnica de Bass, que consiste en realizar movimientos verticales y suaves. De este modo se consigue una limpieza más profunda de los surcos gingivales por lo que permite mantener las encías más sanas. Pero el cepillado dental es insuficiente para eliminar todos los restos de comida y bacterias. Por ello la Dra. Sánchez recomienda mantener una buena rutina de higiene interproximal mediante técnicas como el enjuague y el hilo dental. Muchas veces el proceso de limpieza bucodental se centra en los dientes olvidando otras partes fundamentales de la boca como la línea de las encías o los espacios entre dientes. Reforzar la rutina de higiene en estas zonas es la clave para mantener las encías sanas. 2. Productos de higiene adecuados En la actualidad existe mucha variedad de productos de higiene bucodental. Decidirse por uno a menudo es difícil y no siempre escogemos los productos más indicados para nuestra sonrisa. Así, es recomendable acudir al odontólogo de confianza y consultar qué tipo de productos son los más adecuados. Un truco para acertar es prestar atención a nuestra salud bucodental: no es lo mismo tener los dientes sensibles que las encías inflamadas por gingivitis. En todos los casos se recomienda que los productos incorporen flúor. Este mineral ayuda a fortalecer el esmalte y lo protege del desarrollo de diferentes infecciones bucodentales. En la actualidad muchas pastas dentales y colutorios ya incorporan flúor, incluso para los niños. 3. Buena alimentación Una buena alimentación ayuda a cuidar las encías. De hecho mantener una dieta equilibrada es esencial para mantener las encías sanas. En este sentido es recomendable incorporar alimentos ricos en vitamina C. También es aconsejable evitar alimentos excesivamente azucarados y los ácidos. Este tipo de alimentos erosionan el esmalte y las encías y además favorecen el desarrollo de caries dental. Para mantener las encías sanas también se recomienda evitar el hábito de picar entre horas. Los alimentos más consumidos en este tipo de hábitos son los azucarados, como por ejemplo galletas o pastas. Si no puedes evitar picar entre horas, es mejor sustituir este tipo de alimentos por otros más saludables, como una pieza de fruta. 4. Detección precoz Muchos casos de gingivitis y periodontitis podrían haberse evitado con una buena prevención. La clave está en saber detectar durante la rutina de higiene los principales síntomas que alertan que la encía no está sana: Inflamación. Unas encías inflamadas tienen un aspecto enrojecido, que resulta poco estético y que además favorece el sangrado con más facilidad de lo normal. Sensibilidad. Provoca un dolor agudo ante estímulos concretos, como los alimentos muy calientes y muy fríos. La sensibilidad dental puede alterar procesos placenteros como comer, masticar y beber. Sangrado. Unas encías que no están sanas tienden al sangrado durante el cepillado dental. Estos son los principales síntomas que alertan del desarrollo de una enfermedad periodontal. Si notas alguno de estos síntomas es recomendable acudir a la Dra. Sánchez, tú odontóloga de confianza, ya que una detección a tiempo es clave para que el tratamiento sea eficaz. 5. Acudir a revisiones regulares Antes de desarrollar los primeros síntomas mencionados, es aconsejable acudir al odontólogo con regularidad. De hecho lo ideal es no esperar a desarrollar estos síntomas sino prevenirlos. En este sentido, un par de visitas al año suelen ser suficientes para prevenir las principales complicaciones en las encías. Mediante una exploración rutinaria se pueden detectar los principales síntomas de la gingivitis y la periodontitis, que pueden pasar desapercibidos en casa durante la rutina de higiene dental. En las clínicas SanCal realizamos un estudio personalizado para adaptar nuestros tratamientos a las necesidades de cada paciente. Si tienes cualquier consulta no dudes en contactar con nuestros profesionales. Nuestro objetivo es conseguir los mejores resultados con cada sonrisa.

Prevención

¿Qué hago si a mi hijo se le ha roto un diente?

La rotura de un diente es una de las urgencias dentales más frecuentes entre los niños. Y, además, una de las que más preocupan a los padres a simple vista, ya que, aunque no sea grave, puede resultar muy escandalosa. Dada la vida actividad a la que están acostumbrados, este tipo de lesión puede producirse como consecuencia de un golpe accidental, ya sea jugando en el colegio, en el parque o practicando algún deporte. ¿Qué dientes tienen más riesgo de fractura? Dada su ubicación en la parte frontal de la boca, los dientes con más riesgo de rotura son los incisivos centrales superiores -también llamados “paletos”. Y, dicho esto, los niños que más accidentes de este tipo tienen son los de edades comprendidas entre los 7 y los 10 años. Dada la frecuencia con la que se producen estas lesiones dentales, en este artículo vamos a decirte qué debes hacer si a tu hijo se le rompe un diente. FRACTURA DE DIENTES HACIENDO DEPORTE ¿Qué puedo hacer si mi hijo se rompe un diente? Si no has tenido que enfrentarte a una urgencia como ésta, es posible que te resulte muy desagradable y te cueste reaccionar. Sin embargo, lo más importante es que mantengas la calma y no entres en pánico, a pesar de que el niño sangre, se ponga a llorar o sienta mucho dolor. Para que lo consigas, en este artículo te vamos a decir cuáles son los pasos que debes seguir para actuar en esta situación. De esta manera, estarás más preparado para ofrecer a tu hijo los primeros auxilios adecuados y conocerás la importancia de llevarle a la consulta del dentista lo antes posible. Lo más adecuado es que el niño sea tratado por el especialista durante los primeros 60 minutos, especialmente si el diente lesionado se ha caído por completo. Si el golpe ha ocasionado una fractura parcial, también es necesario actuar con rapidez, aunque tenemos algo más de margen. Por otra parte, conviene matizar que no se le debe restar importancia a las fracturas de los dientes de leche. Si bien es cierto que éstos serán sustituidos por las piezas dentales definitivas, es muy importante conservarlos en la boca el plazo de tiempo determinado por el propio crecimiento del niño. Si a tu hijo se le acaba de caer un diente, recógelo, sumérgelo en un vaso de leche y lleva al niño al dentista durante los primeros 60 minutos Primeros auxilios Si tu hijo se acaba de romper un diente, es fundamental que hagas dos cosas: no te pongas nervioso y actúa con rapidez. Posteriormente, y en función de si la rotura ha sido total o parcial, debes actuar de la siguiente manera: Fractura parcial: Intenta recoger el trozo de la pieza dental que se ha caído y guárdalo Limpia el trozo de diente que se ha caído Enjuaga la boca del niño con agua para retirar los restos de tierra, por ejemplo, en el caso de que la fractura se deba a un golpe contra el suelo Coloca una compresa fría en la parte de la cara donde se haya producido el golpe para contener la inflamación Rotura total: Intenta recoger el diente perdido y guárdalo. Ten cuidado de no manipular la raíz Enjuaga la pieza dental con agua Sumerge el diente en un vaso de leche fría para conservarlo Pon una compresa fría en la zona en la que se ha producido el golpe para aliviar el dolor Tapona el alveolo -cavidad en la que se aloja el diente- con una gasa o servilleta para contener el sangrado Si, por el motivo que sea, no puedes llevar a cabo todos estos pasos, no te preocupes. Lo más importante es que acudas al dentista lo antes posible. VASO DE LECHE PARA CONSERVAR DIENTE Visita al odontólogo Acude al odontólogo con tu hijo y, siempre que sea posible, lleva el diente. Si, en el peor de los casos, el diente se ha caído por completo, es posible que éste pueda volver a ser reimplantado en la boca del niño. Si, por el contrario, la pieza dental no se puede salvar o fijar de nuevo, se deberán valorar las opciones para reemplazarlo. Dada la corta edad del niño, esta solución pasará por colocar un diente provisional, ya que no se pueden colocar implantes hasta que el paciente ha cumplido 18 años. Reparación posterior: ¿cómo arreglar un diente roto? Una vez que hayas acudido al dentista, la Dra. Sánchez, evaluará la rotura y te dirá cuál es la solución más adecuada en función del daño sufrido: Fractura parcial: Si llevas el trozo de diente a la consulta, el odontólogo tratará de unirlo al resto del diente. Esta es la solución más estética y más sencilla. Sin embargo, si no se puede unir, la parte del diente perdida se reconstruirá con composite. Rotura total: Si se ha perdido el diente se raíz, quedará un hueco libre que debe ser rellenado. Esta necesidad de ocupar el espacio vacío puede ser funcional, oclusal, estética o una combinación de todos ellas. Si, por ejemplo, se ha caído uno de los dientes incisivos es importante rellenar el hueco vacío ya que estas piezas tienen un gran impacto estético. En lo que a la funcionalidad o la oclusión se refiere, es necesario recordar que los dientes tienen una tendencia natural a moverse. Por ello, si existe un espacio libre, el resto de piezas tenderán a juntarse para rellenar dicho hueco. En el caso de los dientes de leche, la solución pasará por colocar un aparato de quita y pon con un diente provisional hasta que empiece a crecer la pieza dental definitiva. En el caso de que el diente perdido sea definitivo, el dentista tratará de reimplantar la pieza dental introduciéndola en su cavidad. Para ello, es importante que el diente haya sido conservado en un vaso de leche. Si el diente finalmente se reimplanta, será necesario vigilar su evolución durante los dos meses siguientes. Si cambia de color y se vuelve grisáceo, habrá que acudir

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Aftas bucales: Remedios caseros para combatirlas

Todos las hemos sufrido, y la palabra no podría estar mejor escogida. Las aftas bucales son unas pequeñas úlceras de color blanco, y cuando las tenemos deseamos no haberlas conocido nunca. Las aftas bucales aparecen en sitios que ni siquiera recordamos que tenemos: el paladar, la cara interna de las mejillas e incluso la lengua. Ciertas personas se asustan cuando ven que tienen una llaga creyendo que es otro tipo de enfermedad (como el herpes) pero la realidad es que sólo se parecen en la estética, ya que las llagas no entrañan peligro alguno. Hoy en día todavía no sabemos el motivo por el cual aparece, pero sí que sabemos que ciertos problemas en el sistema inmune, determinadas bacterias o virus pueden facilitar enormemente su aparición. No sólo sufrimos llagas cuando tenemos un sistema inmune debilitado, también en pacientes con el sistema de ortodoncia mediante brackets suelen sufrir este tipo de problemas. En cualquier caso, no hay que tomarse esto al pie de la letra: podemos tener una salud de hierro y que un buen día suframos el problema de las llagas. Más allá de lo que comentábamos anteriormente no tenemos que alarmarnos, ya que estos no representan una amenaza real para nuestra salud, lo cual no quita que sean un auténtico estorbo. Por internet hemos encontrado que muchas personas sufren las dolorosas consecuencias de tenerla, pero que por cualquier motivo obvian acudir al médico y deciden buscar remedios con las que combatirlas en la red. Es por ello que hoy hemos elaborado una lista específicamente pensada para esto, con remedios que hemos visto y que muchas personas han constatado que les han resultado efectivas. Remedios caseros para combatir las aftas bucales Antes de nada hay que advertir que si bien esta lista está elaborada para remediar el dolor que las llagas provocan nunca deberá ser sustituida por la opinión de la Dra. Sánchez, quien se encargará de determinar si tenemos un problema puntual o si realmente hay una patología o problemática subyacente que motiva este problema. Una vez dicho esto, comenzamos con la lista: Agua con sal Este remedio ha sido ofrecido en muchas webs, donde todas las opiniones son positivas. Si bien a más de uno le sorprende eso de que vaya bien echarse sal en una herida hay que decir que la sal cuenta con estupendas propiedades de carácter antiséptico, lo que beneficiará para que estas cicatricen más rápidamente. Si bien este es un remedio efectivo y económico tenemos que meter el dedo en la llaga (nunca mejor dicho) admitiendo que cuando te apliques este remedio vas a ver las estrellas un par de segundos. Ingredientes: 200 ml de agua (un vaso). Media cucharadita de sal (2,5g). ¿Qué tengo que hacer? Diluye la sal en el agua, con lo que obtendrás una solución salina. Toma una pequeña cantidad de dicha solución y pasa a hacer gárgaras durante unos 30 segundos. Repite la operación 3 veces al día. Infusión de caléndula Muchas personas conocen la caléndula únicamente de oídas, y desconocen su gran poder antiinflamatorio y antibacteriano. Esto naturalmente repercutirá positivamente en la curación de las aftas. Si bien no es tan simple de encontrar como la sal, seguro que es un método mucho menos “invasivo”. Si no sabes donde encontrar caléndula puedes preguntar en la herboristerías de tu ciudad. Ingredientes: 200 ml de agua (un vaso). Una cucharadita de flor de caléndula (5gr). ¿Qué tengo que hacer? Pon a hervir el agua. Una vez llegue a su punto de ebullición agrégale la cucharada de flores de caléndula y deja que esta infusione. Un par de minutos después retira la infusión y deja que repose. Una vez se haya templado cuélala y usa el líquido para hacer gárgaras 3 veces al día. Leche de coco La leche de coco que se obtiene mediante su pulpa cuenta con unas propiedades antisépticas naturales que nos ayudarán a hacer que las llagas cicatricen rápidamente. Ingredientes: Medio vaso de agua (100 ml). 100 gr de coco rallado. ¿Qué tengo que hacer? Pon a calentar el agua. A continuación, añade el coco y lícualo con la batidora. Una vez hayas hecho esto, cuélalo y quédate con la leche resultada. Enjuágate con ella durante dos o tres veces al día, hasta que las aftas desaparezcan. Gel de aloe vera El aloe vera es conocido por sus múltiples beneficios, y es que desde tiempos inmemoriales se ha usado como antiséptico, calmante, restaurador… Todos los beneficios que ésta conlleva la han llevado al olimpo de la medicina tradicional. Si es tan buena ¿por qué no iba a ayudarte a curar las llagas? Ingredientes: Medio vaso de agua. Una cucharada de gel de aloe vera natural (15 ml). ¿Qué tengo que hacer? Añade el gel de aloe vera y mézclalo usando la batidora. Una vez tengas una mezcla homogénea podrás usarlo como enjuague bucal. Como ayuda extra puedes aplicarte un trocito de aloe vera y untarlo en la herida; sus propiedades bactericidas e hidratantes pueden ayudarte, aunque su olor y textura pueden resultar desagradables. Las aftas bucales son sencillas de eliminar, si sabes cómo Infusión de manzanilla Esta es una infusión tan conocida como útil. Sus propiedades calmantes, antiinflamatorias y antisépticas la convierten en un comodín que podemos usar para beneficiarnos y reducir las aftas. Si tienes una afta de buen seguro agradecerás esta receta. Ingredientes: Un vaso de agua (200 ml). Una cucharada de flores frescas de manzanilla. ¿Qué tengo que hacer? Pon el vaso de agua a hervir, y una vez haya llegado al punto de ebullición agrega las flores de manzanilla. Deja que infusionen durante cinco minutos retiradas del fuego y una vez haya reposado pásalo por un colador y usa este líquido 3 veces al día como enjuague. BONUS: Hielo Como es obvio este remedio es tan simple como económico, y lo podemos usar contra las aftas. Sólo conseguiremos un efecto antiinflamatorio, que sumado al entumecimiento causado por el frío nos ayudará a no notar las molestias que suele causar este tipo de

Buenos hábitos, Ortodoncia, Prevención

Consecuencias bucodentales de una mala mordida

Una mordida defectuosa conlleva complicaciones tanto a nivel estético como funcional. Por ello es aconsejable acudir a un profesional y corregir la posición de los dientes mediante tratamientos como la ortodoncia. ¿Qué consecuencias bucodentales tiene una mala mordida? Pero, ¿Cuál es el origen de la mala mordida? En muchos casos se debe a factores genéticos. Y son muchos pacientes aprenden a convivir con una mala mordida de toda la vida. Pero la realidad es que una mordida defectuosa puede alterar y dificultar con el tiempo procesos tan básicos como la masticación. Corregir estos problemas depende en gran parte de la gravedad de cada caso por lo que conviene un examen profesional. En las clínica dental SanCal realizamos un estudio personalizado para conseguir una mordida perfecta en cada paciente, en función de sus necesidades. Consecuencias de una mala mordida Estas son las principales complicaciones que genera una mala mordida: Problemas funcionales. Una mordida defectuosa altera procesos funcionales como la masticación y la articulación. Problemas bucodentales. A nivel bucodental, una mala mordida puede provocar una aceleración en el desgaste del esmalte. También favorece el apiñamiento dental y el desarrollo de patologías como la sensibilidad dental. Además puede provocar fracturas en las piezas dentales y la sensación de dolor agudo. Problemas musculares. Algunas complicaciones dentales como el bruxismo están relacionadas con los dolores de cabeza y musculares. En el caso de la mordida defectuosa, también se relaciona con algunos casos de cefalea y con la fatiga muscular. Problemas de articulación. Una mala mordida dificulta la articulación y favorece el rechinamiento al comer, al hablar y también al dormir, de modo que el paciente puede experimentar episodios propios del bruxismo. Problemas estéticos. La mordida defectuosa también conlleva complicaciones a nivel estético. Al favorecer el apiñamiento de los dientes, la sonrisa no queda bien alineada y por tanto no resulta armónica. Además la mala mordida puede causar arrugas en la parte inferior del rostro y puede dar la sensación de tener una sonrisa caída o los labios más finos, por la posición mandibular. El tratamiento más habitual para corregir este tipo de complicaciones es la ortodoncia. No obstante, como ya hemos señalado es necesario un estudio personalizado. En función de este estudio se establecen las necesidades de cada paciente y el nivel de gravedad de la mala mordida, que sin duda condicionará el tratamiento.

Prevención

La importancia del cuidado dental durante el embarazo, una extensa explicación

Apoyados con datos de la Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP) y de la Fundación Española de Periodoncia e Implantes Dentales (SEPA) recopilamos una serie de consejos de cuidados dentales que llevar a cabo durante el embarazo para no padecer problemas de relevancia durante el proceso ni posteriormente asociados a éste. Explicamos también el origen de los procesos que tienen lugar en las encías durante el embarazo y los posibles problemas asociados, para así reconocerlos y poder evitarlos. El embarazo es un proceso que conlleva cambios fisiológicos y de hábitos, que pueden tener consecuencias en la boca haciéndola más vulnerable a padecer caries o enfermedad periodontal. Es por eso importante que desde que la mujer tenga conocimiento de que está embarazada acuda al dentista, quien le indicará si padece alguna patología y realizará los tratamientos preventivos oportunos. Motivos por lo que puedes desarrollar más caries durante el embarazo Si bien no es cierto que el embarazo ponga en peligro los dientes de la madre, en contra de lo que dice algún dicho popular, sí que es posible que se desarrollen más caries de lo normal por los siguientes motivos: Un descuido de tu higiene oral con la consiguiente acumulación de placa bacteriana. Las bacterias de la placa dental utilizan el azúcar que comes para producir ácidos que atacarán el esmalte de tus dientes provocando caries. Cambio de los hábitos dietéticos y horarios. A medida que tu abdomen aumente de tamaño empezarás a comer pequeñas cantidades de comida con más frecuencia por qué en seguida tendrás sensación de saciedad. Debes evitar comer alimentos dulces y/o de consistencia pegajosa (especialmente chucherías, zumos envasados, refrescos, bollería…) Los vómitos asociados al embarazo o reflujo del ácido del estómago. El ácido del estómago provoca una erosión del esmalte del diente, volviéndolo más susceptible a la caries. Gingivitis durante el embarazo La gingivitis es una inflamación y enrojecimiento de las encías que puede provocar dolor generalizado de la boca y una mayor tendencia al sangrado. El embarazo viene acompañado de cambios hormonales que favorecen la aparición de gingivitis, que se conoce como gingivitis del embarazo o gravídica. No se pueden controlar los cambios hormonales del embarazo,  pero sí está en tu mano eliminar el resto de factores que provocan gingivitis y que son principalmente la placa dental (cepíllate los diente diariamente) y el sarro (acude al dentista para hacerte una limpieza dental alrededor de tus encías para paralizar el sangrado). Los problemas de las encías aparecen a menudo durante el segundo mes del embarazo, aunque suelen ser máximos en el octavo mes y mejoran tras el parto. Si antes del embarazo ya tenías problemas gingivales o enfermedad periodontal éstos probablemente se agraven. Durante el segundo trimestre también puede aparecer un “granuloma del embarazo“, que es una lesión abultada localizada en la encía y que sangra con facilidad. La mayoría disminuyen de tamaño o desaparecen tras el parto. En muchas ocasiones ese sangrado va ligado a pérdida ósea la cual luego no se puede recuperar La Dra. Sánchez, experta en periodoncia de la Clínica dental SanCal, alerta de la importancia de acudir durante el embarazo a las limpiezas de clínica ya que en muchas ocasiones ese sangrado va ligado a pérdida ósea la cual luego no se puede recuperar. Acudiendo a las limpiezas en clínica se parará el proceso evitando causar mayores. Aunque es muy frecuente, los estudios actuales muestran que menos del 1% de las embarazadas manifiestan gingivitis gravídica si al empezar el embarazo no presentan gingivitis; sin embargo, si se tiene inflamación gingival antes del embarazo, la frecuencia de aparición aumenta hasta el 36-100% de los casos. Las alteraciones en los niveles hormonales que se producen durante el embarazo afectan a los vasos sanguíneos de las encías, al funcionamiento de las células del periodonto (tejido que rodea y soporta los dientes), a las bacterias de la placa y al sistema inmune local. La encía está intensamente enrojecida, sangra fácilmente, está engrosada y con aumento claro de su tamaño entre los dientes, lo que permite que haya más bacterias por debajo de la encía. El riesgo de parto prematuro se puede llegar a triplicar si la madre tiene periodontitis Si la mujer embarazada tiene gingivitis o periodontitis previa al embarazo, se eleva el riesgo adicional de que haya resultados adversos del embarazo, principalmente parto prematuro o bebé de bajo peso. Se calcula que el riesgo de parto prematuro se puede llegar a triplicar si la madre tiene periodontitis (el riesgo oscila entre 2.30 y 5.28, según los estudios). Además, hay algún estudio que relaciona la enfermedad periodontal con el aumento del tiempo en que una mujer tarda en quedarse embarazada. También es conocido el efecto de las periodontitis en el control de la diabetes. El control de la salud gingival es fundamental en casos de diabetes gestacional, para evitar posibles complicaciones tanto en la madre como en el feto. Una adecuada técnica de higiene bucal es fundamental, no sólo para reducir a la mínima expresión la gingivitis, sino para prevenir la aparición de posibles efectos adversos en el embarazo. La visita al dentista o al periodoncista antes y durante el embarazo permite prevenir, así como identificar y tratar, los signos y síntomas de la gingivitis gravídica. Además, diferentes estudios han demostrado que los tratamientos periodontales previos al embarazo son beneficiosos para la salud de las encías de la madre y, si se realizan durante el embarazo, son seguros para el feto. Si quieres más información puedes pedir una cita con nuestra experta, la Dra. Sánchez de la Clínica dental SanCal, que conocen bien los procesos asociados al embarazo y te podrán aconsejar los mejores hábitos a seguir. Llámanos al teléfono 91 599 64 39 o al 606 687 958. Nos encontramos en la Calle Comercio, 5, en Tres Cantos.

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Los 4 alimentos y bebidas peores para tu esmalte

A medida que las personas vamos cumpliendo años, el esmalte de los dientes se va desgastando y su característico color blanco original se va perdiendo. Esto se debe, por un lado, al lógico paso del tiempo. Pero, por otro, también está provocado, en gran medida, por nuestros hábitos de alimentación e higiene. Ante esto, se pueden tomar dos opciones: evitar completamente determinados alimentos y bebidas, lo que sin duda es muy complicado y puede parecer un sacrificio excesivo para muchas personas. La opción más sencilla -y más común- es restringir su ingesta todo lo que podamos pero sin obsesionarnos y acompañar el consumo de dichos alimentos de una higiene exhaustiva. Para que a partir de ahora sepas cuáles son las bebidas y alimentos de los que estamos hablando, te dejamos la lista de los más dañinos para tu esmalte: 1. Refrescos Los refrescos, así como cualquier tipo de bebida ácida, carbonatada o energética, ocupan, por méritos propios, el primer lugar de esta lista. Esto se debe a que son doblemente perjudiciales: contienen ácidos y azúcar. El consumo de ácidos contribuye a erosionar el esmalte dental, ya que lo reblandecen y éste termina desgastándose. Alimentos y bebidas malos para el esmalte Por su parte, el hecho de que este tipo de líquidos contengan grandes cantidades de azúcar añadido contribuye a que los refrescos sean muy perjudiciales para los dientes. En primer lugar, su consumo frecuente combinado con una higiene bucodental insuficiente provoca que la placa bacteriana haga acto de presencia en nuestra boca. No hay que olvidar, además, que la placa bacteriana es la antesala de la caries. Pero, dejando a un lado los problemas localizados que el azúcar provoca en los dientes, una ingesta frecuente y continuada en el tiempo provoca, entre otras cosas, su transformación en grasa, resistencia a la insulina, disminución de la sensación de saciedad y adicción. Estas consecuencias llevan, a su vez, a importantes problemas de salud general como el sobrepeso, los trastornos cardiovasculares o la diabetes. En este punto, es conveniente recordar la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de ingerir un máximo de 25 gramos de azúcar al día, lo que equivale a unas 6 cucharillas. Azúcar añadido en alimentos 2. Cítricos En línea con lo que hemos explicado en el punto anterior, lo cierto es que el ácido –aunque se encuentre de manera natural en los alimentos- es malo para el esmalte de los dientes. Por eso, los cítricos -ya sea la fruta entera o en zumo- son perjudiciales. El ejemplo más evidente de esto es el limón o la lima. Sin embargo, al contrario de lo que puede parecer, el zumo de naranja no es beneficioso para los dientes. Como precisamente los dos alimentos que hemos mencionado son buenos para la salud general, nuestra recomendación no es dejarlos de consumir. En su lugar, es preferible evitar tenerlos en la boca durante un tiempo prolongado y beber mucho agua para compensar su acidez. Y, por supuesto, cepillarse bien los dientes después de haberlos consumido. Cepillo de dientes y uso de enjuague Además de los propios cítricos, otros alimentos ácidos que son malos para el esmalte son el vinagre y los encurtidos (cebolletas o pepinillos). 3. Dulces muy pegajosos o pastosos Hay alimentos dulces que, por ser especialmente pegajosos o pastosos, tienen tendencia a dejar restos entre los dientes. Ejemplos de ellos son los turrones, las chucherías, la fruta deshidratada o la leche condensada. Si este tipo de alimentos no se retira bien después de haberlos ingerido, la exposición continua al azúcar facilita la aparición de caries. El azúcar añadido está presente en numerosos alimentos como cereales, pan de molde, salsas, zumos envasados, productos lácteos, pizzas, platos precocinados… 4. Caramelos o frutos secos duros Los caramelos duros pueden ser doblemente perjudiciales para nuestros dientes. Por un lado, pueden contener grandes cantidades de azúcar. Por otro, su efecto dañino se debe a la manera que tenemos de consumirlos: chuparlos durante un tiempo para posteriormente romperlos en pedazos con los dientes. Esto es especialmente malo si lo hacemos con los dientes incisivos centrales -comúnmente llamados “paletas”-, en lugar de con los molares.  El partir los caramelos con los incisivos puede provocar que nos fracturemos el diente. Lo mismo ocurre con los frutos secos especialmente duros como los kikos. Aunque éstos no contengan azúcar, sí es necesario tener precaución al masticarlos para no dañar el diente. De hecho, su consumo está desaconsejado cuando una persona lleva brackets, ya que éstos se pueden despegar y caer. Ortodoncia con brackets Como ves, el esmalte de nuestros dientes tiene dos enemigos fundamentales: el ácido y el azúcar. Posiblemente, el primero sea más fácil de evitar -y de detectar-, ya que está presente en alimentos y bebidas más concretos. Sin embargo, es importante tener en mente que muchas veces consumimos azúcar sin ser conscientes de ello. Es decir, no sólo tenemos que contar las cucharillas que echamos en el café, por ejemplo. Debemos estar especialmente atentos de todo el azúcar añadido que encontramos en galletas, cereales, pan de molde, salsas como el tomate frito o el ketchup, zumos envasados, productos lácteos, pizzas, platos precocinados… Si eres de los que no te fijas en la composición de los alimentos que compras habitualmente y ahora empiezas a hacerlo te llevarás una sorpresa: estás consumiendo una cantidad de azúcar muy superior a aquella con la que contabas.

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