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10 cuidados que debes tener si quieres que tus carillas dentales duren mucho tiempo

Las carillas, ya sean de porcelana o de composite, son actualmente muy demandadas en las consultas de Estética Dental. Esto se debe a que ofrecen una solución natural, rápida y personalizada para mejorar la sonrisa. Pero, además de esto, las carillas dentales ofrecen otra ventaja igualmente importante: son muy duraderas. Sin embargo, para que esta última característica se cumpla, es fundamental que el paciente tenga una serie de cuidados con ellas. No hay que olvidar que por mucha resistencia que ofrezcan las carillas hoy en día, éstas son, en definitiva, unas finas láminas de porcelana o composite. Es decir, son una parte añadida -pegada- al diente. Por tanto, debemos cuidarlas tanto o más que a nuestras piezas dentales naturales. ¿Qué tipo de carillas dura más tiempo? Antes de meternos de lleno en los cuidados que se deben llevar a cabo, es importante avanzar que las carillas de porcelana son las más duraderas. Por un lado, las carillas de porcelana tienen una duración de 10 ó 15 años aproximadamente. Dentro de las carillas dentales de porcelana solemos distinguir entre e.max y Lumineers, ya que son las principales marcas comerciales. Sin embargo, su duración es la misma. Por otro lado, las carillas de composite duran cinco años como máximo aproximadamente. Como dentista, te aconsejo que tengas con las carillas el mismo cuidado que tendrías con el resto de tus piezas dentales, o incluso más, ya que a pesar de ser muy resistentes, no debes olvidar que van pegadas a tus dientes ¿Cómo cuidar las carillas dentales? Una vez dados los plazos de los dos tipos de carillas, vamos a dar una serie de consejos para que éstas duren el tiempo máximo mencionado. Dichas indicaciones están relacionadas con los siguientes aspectos: 1.  Comidas y bebidas con coloración Si bien este punto no es importante tenerlo en cuenta en el caso de llevar carillas de porcelana, sí juega un papel fundamental en el supuesto de que tengamos carillas de composite. Este último es un material que se tiñe con el paso del tiempo y con el consumo de alimentos y bebidas que tienen mucha coloración. Ejemplos de dichos alimentos o bebidas podrían ser los siguientes: café, vino tinto, té, refrescos de cola, chocolate negro, frutos rojos, curry, salsa de soja… En caso de que lleves carillas de composite y no quieras eliminar completamente estas comidas y bebidas de tu dieta, nuestro consejo es que restrinjas su consumo lo máximo que puedas. Por el contrario, la porcelana no plantea este tipo de problemas, ya que es un material que no se tiñe y que conserva sus propiedades estéticas durante muchos años.     ALIMENTOS Y BEBIDAS QUE TIÑEN 2. Tabaco Al igual que ocurre con los alimentos y bebidas con coloración, fumar también mancha las carillas de composite. Por tanto, si llevas este tipo de carillas dentales te recomendamos tener especial cuidado con dicho hábito y evitar su consumo lo máximo posible. Aparte de esto, el tabaco es muy perjudicial para los dientes naturales y, sobre todo, para nuestra salud general. Y, en este punto, tenemos que decir que aunque fumar sea muy perjudicial, no supone un problema para la porcelana, ya que no se tiñe. 3. Alimentos muy duros Este aspecto es muy importante tenerlo en cuenta, independientemente del material con el que estén hechas nuestras carillas. Cualquier alimento muy duro -o incluso pegajoso– supone un peligro para ellas, ya que pueden despegarse o, peor aún, romperse. Ejemplos de estos alimentos podrían ser determinados frutos secos o snacks (kikos, garbanzos tostados…), turrón duro, zanahoria cruda, cubitos de hielo… Además de esto, es necesario tener cuidado cuando comamos bocadillos o manzanas. Este tipo de alimentos no se deben comer a mordiscos, sino partiéndolos en trozos. 4. Higiene bucodental Este también es un punto importante, aunque no llevemos carillas, ya que con una buena rutina de higiene podemos mantener los dientes sanos durante toda la vida. Pero, además, unos buenos hábitos de higiene no solamente hacen que las carillas duren más años, sino que también conserven sus propiedades estéticas durante más tiempo. Los consejos que te damos para tener una buena rutina de higiene son los siguientes: Cepíllate los dientes después de cada comida Usa el hilo dental después de cada cepillado o, al menos, en el último del día (antes de dormir) Utiliza un enjuague bucal en el último cepillado del día Acude a tu dentista o higienista para que realice una limpieza bucodental profesional al menos una vez al año 5. Morder objetos duros Tal vez no sea tu caso pero hay muchas personas que tienen pequeños “vicios” o hábitos que, aunque parecen inofensivos, pueden dañar mucho sus piezas dentales o sus carillas. Unos ejemplos de estos “vicios” o hábitos serían, por ejemplo, mordisquear bolígrafos o morderse las uñas. Así es que, si éste es tu caso, trata de evitar estas costumbres. 6. Usar los dientes como herramienta Al igual que en el caso anterior, hay muchas veces en las que utilizamos nuestros dientes como si fueran herramientas para abrir o romper distintas cosas, tales como embalajes, cáscaras de frutos secos… De la misma manera: ten cuidado con esto, ya que te puede costar que una carilla se despegue o se fracture. 7. Férula de bruxismo Si tienes bruxismo, es importante que te acostumbres a llevar una férula de descarga por las noches. De esta manera, los músculos de tu cara se relajarán y evitará que éstos se tensionen, provocando que aprietes los dientes. Además de evitar el dolor y el desgaste de las piezas dentales que contactan entre ellas, la férula de descarga evitará que se rompan las carillas.   FÉRULA DE DESCARGA TIPO MICHIGAN 8. Protector bucal Los protectores bucales están indicados en personas que practiquen deportes de contacto como el fútbol, el baloncesto, el rugby, el hockey, el boxeo, el kickboxing o cualquier arte marcial (jiu jitsu, karate, judo, taekwondo…). Es decir, nuestro consejo es que los utilices aunque no te hayas sometido a ningún tratamiento de estética dental. De esta manera, podrás evitar que los dientes o las carillas se fracturen en las caídas o choques accidentales que se producen en este tipo de deportes. 9. Mantenimientos Aunque las carillas de porcelana no necesiten mantenimientos periódicos, las de composite sí los requieren. Los mantenimientos consisten en acudir al especialista en Estética Dental; la Dra. Sánchez, para que lleve a cabo un pulido de las carillas. El

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Protector bucal para deportistas: ¿qué es y en qué deportes se recomienda?

Hace unos días publicamos un artículo que pretendía servir de orientación a todas aquellas personas que tuvieran que enfrentarse a la repentina fractura de un diente. En muchas ocasiones, estas fracturas se deben a accidentes o golpes que nos damos en nuestra vida cotidiana. En otras tantas, se nos puede romper un diente mientras practicamos deportes de contacto. En este tipo de actividades, las caídas o choques son relativamente frecuentes, por lo que puede que en algún momento se produzca un impacto que dañe la zona de nuestra boca. Al hilo de esto, si nos ceñimos a lo que establece la Sociedad Española de Odontología del Deporte (SEOD), podemos fijar una clasificación en función de los distintos deportes y su riesgo: Riesgo alto: artes marciales (jiu jitsu, judo, karate, taekwondo…), boxeo y kickboxing de contacto, fútbol, rugby, hockey, baloncesto… Riesgo medio: waterpolo, equitación, squash… Por este motivo, hay muchos deportistas -ya sean profesionales o aficionados- que llevan protectores bucales para proteger sus dientes de choques o caídas fortuitas. Este tipo de aparatos son recomendables para adultos y niños que practiquen deportes de contacto, como fútbol, baloncesto, rugby, boxeo o cualquier arte marcial ¿Qué es un protector bucal y para qué sirve? Un protector bucal es un aparato que se coloca en la boca y sirve para protegerla de las lesiones que se pueden producir durante la práctica de una actividad deportiva. Su función, por tanto, es la de amortiguar los posibles golpes y así preservar tanto los dientes como los tejidos blandos de la boca. Dada su utilidad y la importancia fundamental que tiene en deportes considerados de riesgo alto, su uso se recomienda tanto para niños como para adultos. DIENTE ROTO POR UN GOLPE ¿Qué tipos de protectores existen? 1. Estándar: Se venden en formato estándar, es decir, son iguales para todas las personas. Por eso, una vez que los compras están listos para ser usados. Dado que no todos tenemos la misma boca, es muy difícil que encajen bien y sean cómodos. De hecho, lo más frecuente es que este tipo de protectores queden holgados y se caigan con facilidad. Por este motivo, es preferible no usarlos. A nuestro juicio, no cumplen con unos estándares mínimos de calidad. 2. Semi-adaptables: Este tipo de férulas cuentan con la particularidad de estar fabricadas con un material termoadaptable, es decir, que se moldea con calor en función de la boca del deportista. Para poder llevarla, en primer lugar la persona debe probársela. Y, una vez que el aparato ha tomado el molde de la boca, se aplica el calor para que se ajuste a la misma. Sin ser la opción más efectiva de las tres que existen, las férulas bucales semi-adaptables son mejores que los protectores estándar, aunque peores que los fabricados por el dentista. De hecho, los semi-adaptables pueden ser una buena opción cuando la persona que los usa se está sometiendo a un tratamiento de ortodoncia, ya sea con brackets o con los alineadores de Invisalign. Esto se debe a que durante un tratamiento de ortodoncia la boca es muy cambiante y este tipo de protectores son más baratos que los fabricados a medida por el odontólogo. Por tanto, si se rompen o dejan de valernos, podemos comprarnos otro más fácilmente. Y, una vez que se retiran los brackets o el último alineador de Invisalign, ya podremos pedirle a nuestro dentista que fabrique uno totalmente personalizado. En ese momento, los dientes ya habrán adquirido una posición definitiva, por lo que podremos utilizar la férula de protección a largo plazo. PROTECTOR BUCAL PARA PROTEGER DIENTES 3. Fabricados a medida: Son los fabricados por el dentista de manera totalmente personalizada, ya que se hacen a través de unos moldes tomados al paciente. Es por ello que este tipo de férulas son indudablemente las mejores y con las que el deportista obtiene los mayores beneficios. Se adaptan y ajustan perfectamente a la anatomía dental y maxilar, por lo que son mucho más cómodos, no se caen, permanecen en la posición original y respetan la oclusión normal del paciente. Y, sobre todo, cumplen su función principal: protegen de manera efectiva los dientes y tejidos blandos de la persona que los lleva. En Ferrus & Bratos, este aparato es fabricado con material acrílico transparente. Dicha férula de protección encaja las dos arcadas (superior e inferior), por lo que los dientes de arriba y de abajo tienen que estar en contacto durante el tiempo que está colocada en la boca. De entre los tres tipos de protectores bucales, éstos son, sin ninguna duda, los mejores. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no todas las personas tenemos las mismas necesidades. Por ello, es posible que, aun siendo los mejores, no todos los deportistas necesiten llevarlos. Para solventar las posibles dudas sobre este tema, en el último punto de este artículo vamos a tratar de decirte cuál es el tipo de protector bucal más adecuado para ti. TOMA DE MOLDES ¿Dónde puedo comprar una férula de protección bucal? Los dos primeros tipos de protectores bucales se pueden comprar en farmacias, tiendas de artículos de deporte o a través de Internet. En cambio, el tercero sólo puede ser adquirido en una clínica dental. A diferencia del segundo tipo, su fabricación es totalmente a medida. Al confeccionarse a través de unos moldes tomados directamente en la boca del paciente, las férulas confeccionadas por el dentista no dan los clásicos problemas que provocan las que no son personalizadas: que se caiga, que quede grande, etc.   ¿Cómo limpiar la férula de protección? Como acabamos de mencionar, para que una férula de protección dure muchos años, debe ser cuidada adecuadamente. Estos cuidados consisten, principalmente, en mantener una rigurosa higiene que incluya lavarla después de cada uso y guardarla en un estuche con algo de ventilación para que no se deteriore. Eso sí, cuando la guardes, ten en cuenta que nunca debe estar bajo la luz directa del sol o dentro de un coche a altas temperaturas. Si tienes alguna duda sobre su limpieza o mantenimiento, te recomendamos leer un artículo que publicamos hace tiempo sobre cómo limpiar los alineadores Invisalign. Al tratarse de una férula -aunque diferente- su higiene es muy similar. CÓMO LIMPIAR LAS FÉRULAS En resumen, basta con limpiar el protector bucal con un cepillo, agua

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Cuidados bucodentales en la dentición mixta

La dentición mixta es una etapa crucial en el desarrollo bucodental de los niños. Marca el cambio de la primera dentición a las piezas dentales definitivas. Mantener unos buenos cuidados bucodentales con estas piezas será clave para tener una sonrisa sana en el futuro. Este proceso suele comenzar a los seis años de edad, aunque puede variar en función de cada niño. El recambio de dientes puede alargarse hasta los 12 años, de modo que de forma progresiva los dientes de leche dan paso a los dientes definitivos, que ejercen presión desde el interior de la encía. Durante esta etapa los dientes de leche y los permanentes coinciden, formando lo que conocemos como dentición mixta. Después de este cambio aún quedarán por erupcionar las muelas del juicio, que en general se desarrollan a partir de la mayoría de edad. La importancia de cuidar la dentición mixta La dentición mixta se divide en dos fases. La primera fase consiste en la erupción de los primeros molares e incisivos permanentes, y se alarga hasta los 10 años. A partir de entonces se pasa a la segunda fase, en la que se desarrollan los premolares y caninos hasta completar la segunda dentición. Un buen desarrollo de los dientes definitivos es clave para evitar problemas de alineación y mordida. Para conseguirlo, conviene mantener una serie de cuidados en la etapa más delicada: la dentición mixta. Rutina de higiene oral. Durante el cambio de dientes es muy importante mantener una buena rutina de limpieza. Se recomienda cepillar los dientes después de cada comida y potenciar la higiene interproximal para eliminar los restos de bacterias de los espacios más difíciles de la cavidad oral. Alimentación equilibrada. Durante la infancia es habitual el consumo de alimentos muy azucarados, como los caramelos y los pasteles. Moderar el consumo de azúcar durante esta etapa de cambio es fundamental para evitar el desarrollo de caries dental. Además, tener caries en los dientes de leche aumenta las posibilidades de desarrollarla en un futuro. El papel del odontopediatra. Acudir al odontopediatra con regularidad durante esta etapa es esencial. En algunos casos puede haber un retraso en la erupción de los dientes definitivos, o bien una pérdida prematura de los dientes de leche. Los dientes de leche tienen un papel fundamental en el desarrollo del niño no sólo a nivel bucodental. También influyen en el proceso de habla, masticación y desarrollo tanto óseo como muscular. Un mal desarrollo de la dentición mixta puede alterar estos procesos además de favorecer el desarrollo de patologías bucodentales en el futuro, como la caries dental. En la clínica dental SanCal realizamos un estudio personalizado para adaptar nuestros tratamientos a las necesidades de cada niño. Un buen desarrollo de la dentición mixta es fundamental para mantener una sonrisa sana en el futuro.

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6 cosas que haces mal cuando te cepillas los dientes

Todos sabemos que una buena higiene bucodental es indispensable para mantener a raya las bacterias y conservar nuestros dientes toda la vida. Por eso, es muy probable que tengas clara la importancia de cepillarte con determinada frecuencia y durante un tiempo concreto. Sin embargo, puede que no conozcas otros de los consejos que mencionamos en este artículo y te resulten nuevos o, incluso, chocantes. Por ejemplo, ¿sabías que no es bueno cepillarse los dientes nada más terminar de comer? A continuación te decimos cuáles son los errores más comunes que todos cometemos en nuestra higiene diaria: 1. No usas seda dental Por muy sencillo y rápido que sea pasarse el hilo dental después de cada cepillado, es posible que no lo hayas usado nunca. Sin embargo, tenemos que decirte que por muy exhaustiva que sea tu limpieza con el cepillo, es necesario usar seda dental. Ésta permite eliminar los restos de alimentos de pequeños recovecos a los que las cerdas del cepillo no llegan, como los que hay entre los dientes y en la zona de las encías. Si no puedes pasarte el hilo dental después de cada cepillado, te recomendamos que al menos lo utilices una vez al día.   SEDA PARA LIMPIAR DIENTES Y ENCÍAS 2. Tu técnica de cepillado no es la adecuada Si tuviéramos que comparar el cepillado de los dientes con un hábito cotidiano, diríamos que se asemeja a barrer. Por ello, te diremos que elegir un cepillo de cerdas duras y frotarlas fuertemente contra tus dientes no solamente no garantiza una mejor limpieza, sino que además es muy perjudicial. Este hábito desgasta el esmalte y provoca recesión de encías, lo que hace que la raíz de la pieza dental quede expuesta. Esto, además de ser muy antiestético, aumenta mucho la sensibilidad del diente. Por el contrario, una técnica de cepillado adecuada requiere ser ordenado y cuidadoso, para no dejarnos ninguna zona sin limpiar ni dañar dientes y encías. Para conseguirlo, lo más indicado es establecer una rutina de higiene que dure al menos dos minutos. De esta forma, empezaremos con los dientes superiores y seguiremos con los dientes inferiores. En ambos casos, cepillaremos -en este orden- las caras exteriores, las interiores y las triturantes.   3. Te olvidas de la lengua Aunque pongamos todo nuestro interés en cepillarnos los dientes de manera adecuada, la lengua sigue siendo, por lo general, la gran olvidada. Por ello, tenemos que recordarte que una vez hayamos cepillado todos los dientes, es fundamental limpiar la lengua. Para hacerlo, hay algunos cepillos que cuentan con una superficie específica para esta zona de la boca. Si el tuyo no la tiene, te recomendamos que utilices un raspador lingual. La limpieza de la lengua permite combatir las bacterias que tienden a alojarse en esta zona y que además son las causantes del mal aliento.   LIMPIADOR LINGUAL TRAS EL CEPILLADO 4. Tu cepillo tiene más de tres meses El cepillo, o el cabezal en el caso de que éste sea eléctrico, debe ser cambiado cada 3 meses aproximadamente. Hay que tener en cuenta que normalmente los cepillos de dientes se almacenan en el cuarto de baño, lo que significa que están expuestos a cambios de temperatura, al contacto con otros cepillos, etc. Por ello, un cepillo de más de 3 meses no solamente tendrá las cerdas debilitadas y dobladas, lo que implica una limpieza incompleta de los dientes. Además de esto, mayor tiempo de uso conlleva una mayor cantidad de bacterias. 5. Abusas de la pasta de dientes Una pasta de dientes que contenga flúor es la mejor opción para acompañar al cepillo. Sin embargo, es importante reconocer que una mayor cantidad de pasta de dientes no implica una mejor higiene. Aunque en los anuncios que aparecen en televisión veas que la pasta de dientes debe cubrir todo el largo del cepillo, lo cierto es que una cantidad del tamaño de un guisantees suficiente. El exceso de pasta solamente hace que la boca se llene de espuma, produciendo una sensación de limpieza que no es real. EXCESO DE PASTA DE DIENTES  6. No te cepillas los dientes después de cada comida Teniendo en cuenta que los expertos en nutrición recomiendan hacer cinco comidas al día, este último punto puede ser más debatible. Aunque puede resultar lógico que no te cepilles cinco veces al día, hay dos ocasiones que son imperdonables: después de desayunar y antes de irnos a la cama. Además, como último apunte –aunque no menos importante- te diremos que es mejor no cepillarnos los dientes nada más terminar de comer. Esto es porque cuando comemos, el pH de la boca baja y se vuelve ácido. Si te cepillas en ese momento, aumentas la abrasión sobre los dientes. Para recuperar el pH normal, es recomendable enjuagarse la boca previamente con un colutorio o esperar 30 minutos para cepillarnos. Una vez descritos algunos de los errores más frecuentes, ¿sabrías reconocer alguno que estás cometiendo? A modo de resumen, te recomendamos utilizar un cepillo medio o suave para realizar movimientos de barrido en dientes y encías sin llegar a presionarlos. No te olvides de la lengua y usa seda, colutorio y una pasta con flúor, pero sin abusar. Cambia tu cepillo cada tres meses y espera alrededor de 30 minutos para empezar a cepillarte una vez has terminado de comer. Por último, visita a la Dra. Sánchez al menos una vez al año para que te revise y lleve a cabo una higiene profesional. Ten presente que, como en casi todos los aspectos, en Odontología también es mejor prevenir que curar.

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Llevo una prótesis dental removible: ¿cómo tengo que limpiarla?

Como su propio nombre indica, las prótesis dentales removibles -también llamadas comúnmente dentaduras postizas o de “quita y pon”- son elementos artificiales fabricados con material de resina o acrílico que sirven para sustituir a los dientes perdidos. Dichas prótesis juegan un papel fundamental en la vida de quien las lleva ya que, después de haber perdido las piezas dentales originales, permiten restablecer aspectos tan importantes como el habla, la masticación, la deglución o la estética. Si acabas de incorporar este nuevo elemento a tu vida, posiblemente ya te hayas dado cuenta de lo importante que es sentirse cómodo con él. Pero, antes de que llegue este momento, es decir, de que el paciente esté totalmente cómodo con su dentadura postiza, éste necesitará un periodo de adaptación. Durante este tiempo, es posible que el odontólogo deba realizar una serie de ajustes hasta que la prótesis dental se adapte a la boca del paciente. En el caso de que la dentadura postiza no esté correctamente ajustada, los restos de alimentos tenderán a acumularse. Por lo tanto, además de sentir incomodidad, se favorecerá el crecimiento de bacterias. Esto, a su vez, provocará la aparición de mal aliento y de otros problemas, como la enfermedad periodontal (gingivitis y periodontitis). La limpieza de una prótesis dental removible, ya sea de resina (acrílica) o cuente con elementos metálicos es muy sencilla. Sólo requiere agua, jabón y una pastilla especial para prótesis. ¿Por qué tengo que limpiar la prótesis dental? De la misma manera que un mal ajuste favorece el crecimiento bacteriano, el hecho de no limpiar e higienizar correctamente la dentadura postiza también conlleva consecuencias negativas. Por eso, cuando un paciente lleva una prótesis dental removible, es muy importante que sepa cómo debe limpiarla, con qué frecuencia y cuáles son los productos más aconsejables para hacerlo. De esta manera, no solamente se conseguirá que la dentadura postiza no albergue bacterias, sino que además dure muchos años en buenas condiciones, tanto funcionales como estéticas. Y es que, cuando la prótesis dental es nueva, su superficie estará limpia y lisa. Sin embargo, a medida que se va usando y que entra en contacto con los alimentos, el café o el tabaco comienza a deteriorarse. PRÓTESIS DENTAL REMOVIBLE ACRÍLICA ¿Cómo limpio la dentadura postiza en casa? El procedimiento para limpiar una prótesis dental removible es muy sencillo y se realiza con productos que se adquieren fácilmente en farmacias. Además, es fácil de llevar a cabo tanto si estás en casa como si has comida fuera. De esta manera, después de cada comida te recomendamos hacer lo siguiente: Retira la prótesis Cepilla la dentadura postiza con un cepillo especial para prótesis dentales usando agua y jabón neutro. Limpia bien todas sus zonas, tanto la parte rosada como la metálica, si es que la tiene Seca la prótesis y guárdala en su caja. Si no se seca, se favorece el crecimiento de microorganismos Cepíllate los dientes con normalidad, independientemente del número de piezas dentales que tengas CEPILLO DE DIENTES PARA HIGIENE ORAL Pero, además de esto, te aconsejamos que todas las noches, antes de irte a dormir, incorpores un paso más al procedimiento de higiene diaria. Es decir, una vez que te hayas retirado la prótesis, la hayas limpiado y te hayas cepillado los dientes, lo más recomendable es que la introduzcas en un vaso con agua y que disuelvas una pastilla especial para limpiar prótesis dentales. En función del tipo de pastilla que sea, te recomendamos informarte sobre los detalles de su uso, ya que algunas de ellas se deben disolver durante unas horas y otras durante toda la noche. Para ello, puedes consultar con tu dentista o farmacéutico. ¿Qué no debes usar para limpiar y desinfectar tu prótesis dental? Como te hemos indicado previamente, el agua, el jabón neutro y las pastillas especiales para prótesis son los mejores aliados para la limpieza y el mantenimiento de las dentaduras postizas fabricadas con material de resina o acrílico. Sin embargo, a muchos pacientes les resulta tentador utilizar otro tipo de productos que no son nada recomendables. Por ejemplo, no se deben usar productos como la lejía, ya que, a pesar de tener propiedades desinfectantes, es muy perjudicial para la prótesis dental por lo abrasiva que es y porque decolora. Lo mismo ocurre con el bicarbonato o el agua oxigenada, que aunque tengan una apariencia inofensiva, también resultan muy dañinos. Y, por último, tampoco debes usar pasta de dientes. Su uso es beneficioso para la higiene de nuestros dientes y encías pero también resulta muy abrasivo para la prótesis, aunque no lo parezca. Todos los productos mencionados tienen en común que, al ser abrasivos, crean rugosidades en la dentadura, lo que hace que se produzcan filtraciones y se tiña. Aunque sigas rigurosamente esta rutina cada día, es conveniente que acudas a las revisiones periódicas pautadas por tu odontólogo (al menos una vez al año) y que éste revise tu prótesis dental cada vez que vayas a su consulta. De esta manera, podrá determinar si su colocación y ajuste son los adecuados y valorar si la limpieza y el mantenimiento que llevas a cabo son los correctos.

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¿Qué tipos de prótesis dentales hay?

Las prótesis dentales son una opción recomendada en caso de perder una o varias piezas dentales. Permiten sustituir los dientes perdidos y además rehabilitar la estructura dental. Pero hay diversos tipos de prótesis, en función de las necesidades de cada paciente. ¿Cuáles son? Hay diversos factores que condicionan la pérdida dental. En muchos casos se debe a traumatismos o bien enfermedades bucodentales muy avanzadas. La caries y la periodontitis son algunas de las patologías que pueden provocar la pérdida de un diente. En este sentido es fundamental realizar una buena prevención oral tanto en casa como en la consulta. Detectar estas enfermedades orales a tiempo es clave para evitar consecuencias como la pérdida dental. Pero en caso de perder un diente existen varias opciones para recuperar tanto la estética como la funcionalidad de la sonrisa. De hecho muchos profesionales recomiendan los implantes dentales, ya que a pesar de tener más coste son el tratamiento más seguro y duradero en caso de pérdida dental. Pero las prótesis son una opción muy recomendada para sustituir una o varias piezas dentales perdidas. Tipos de prótesis dentales En función de las necesidades de cada paciente es preferible optar por un tipo de prótesis concreto: Prótesis fija. Es la dentadura postiza fija. Se trata de prótesis dentales que quedan adheridas a los dientes naturales, de modo que se respeta la estética y la naturalidad de la sonrisa. Prótesis removible. En general este tipo de prótesis se usa en pacientes que han perdido todas las piezas naturales. Se trata de una estructura completa que sustituye todas las piezas dentales y aporta un aspecto uniforme a la sonrisa. Prótesis sobre implantes. Es una prótesis fija que se coloca encima de los implantes dentales. Aunque es el método más seguro y duradero, también suele ser el que tiene más coste. Los pacientes portadores de prótesis deben mantener una rutina de higiene completa y adaptada a las prótesis. La acumulación de placa bacteriana en las prótesis dentales puede comprometer la salud del resto de dientes y causar el desarrollo de infecciones en las encías. Además también es fundamental visitar con regularidad a la Dra. Sánchez para realizar un seguimiento profesional. En la clínica dental SanCal realizamos un estudio personalizado para adaptar nuestros tratamientos a las necesidades de cada paciente y conseguir los mejores resultados con cada sonrisa. Gracias a estos tratamientos podrás recuperar una sonrisa estética y funcional tras perder uno o varios dientes.

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Hilo dental: ¿cómo usarlo correctamente?

En muchas ocasiones, problemas dentales como, por ejemplo, las caries o las enfermedades periodontales pueden prevenirse con unas buenas pautas de higiene dental.A pesar de la creencia extendida de que basta con el cepillado después de cada comida para mantener una buena salud dental, a veces no es suficiente. Es entonces cuando el uso de elementos de higiene adicionales, tales como el hilo dental, puede ahorrarte muchas visitas al dentista. ¿Qué es el hilo dental? El hilo dental es un filamento de un grosor muy fino destinado a eliminar los restos de comida y las bacterias que se acumulan allí donde el cepillo no puede llegar: es decir, entre los dientes y debajo de las encías. ¿En qué casos está recomendado? La seda dental es un elemento que suelen usar aquellos pacientes que han sufrido problemas derivados de unas malas pautas de higiene bucodental: enfermedades periodontales tales como la gingivitis o la periodontitis, o caries. Además, suele estar extendida la creencia de que sólo es necesario su uso en aquellos casos en los que los espacios interproximales –distancia existente entre dos dientes- son grandes. Sin embargo, lo ideal sería que todas las personas completaran su higiene bucal con el uso del hilo dental. Los restos de comida y las bacterias se acumulan en todos los espacios interdentales, generando placa. Esta acumulación resulta más peligrosa en aquellos casos en los que el paciente no es consciente de ello –es decir, no sufre molestias derivadas de notar la presencia de un trozo de comida entre los dientes-. El empleo del hilo dental es esencial para completar la higiene de nuestra boca y colabora en la prevención de afecciones bucales. El hilo dental ayuda a eliminar la placa que se acumula allí donde no podemos llegar con un cepillado de dientes ¿Cómo se usa el hilo dental? En un inicio, el uso del hilo dental te puede resultar incómodo. Es normal que necesites un periodo de adaptación desde la primera vez que empiezas a utilizarlo. La importancia reside en entender su técnica de uso, de tal manera que no dañes tus encías al hacerlo. Uso del hilo dental paso a paso Corta un trozo de hilo dental de una longitud aproximada de 50 centímetros. Enrolla cada extremo de éste en el dedo corazón de cada mano, de forma que los dedos pulgar e índice queden libres. Es importante que enrosques la mayor parte en uno de los dedos, de manera que puedas ir deslizando el hilo usado hacia el lado opuesto para emplear siempre hilo limpio para cada espacio interproximal. Pasa el hilo dental en el primer espacio interdental que elijas, haciéndolo con un movimiento de vaivén –o de serrucho- para limpiar la superficie de los dientes. Rodea el diente con el hilo y realiza el mismo movimiento alrededor del diente. Con los dedos pulgar e índice, manipula el hilo dental de tal forma que emplees seda dental limpia para eliminar la placa. Pasa el hilo por todas las piezas dentales, realizando los dos movimientos indicados. Enjuágate la boca para eliminar los restos de comida y placa bacteriana. Si quieres, puedes ayudarte del uso de colutorio para completar tu higiene bucal. Uso del hilo dental con ortodoncia El empleo de la seda dental es especialmente importante para aquellos pacientes que estén llevando a cabo un tratamiento de ortodoncia. Si bien es cierto que el tratamiento de ortodoncia no daña los dientes, la colocación de un aparato fijo en la boca dificulta la llegada del cepillo a todos los espacios de la misma. De esta manera, favorece la acumulación de placa y de bacterias en los dientes y alrededor de las encías, lo que puede originar diferentes afecciones bucales que, en un inicio, no tenían presencia en la boca del paciente. A la hora de usar hilo dental, las personas que se estén sometiendo a un tratamiento de ortodoncia deben incluir una única variación: deben pasar el filamento por el arco antes de limpiar los espacios interdentales. En el mercado hay hilos dentales especiales para ortodoncia que tienen una parte un poco más rígida. Será ésta la que deberemos pasar por el arco. ¿Qué hilo dental es mejor? Actualmente podemos encontrar una gran variedad de hilos dentales. El más común es el hilo en carrete, dentro del cual podemos distinguir entre el hilo multifilamento y el monofilamento. El primero, generalmente hecho de seda o nylon, tiende a deshilacharse, especialmente en espacios interdentales anchos. Algunos de ellos van recubiertos de cera, de manera que es más fácil limpiar el espacio interdental y está menos expuesto al desgaste. El hilo monofilamento es un material nuevo, más resistente que la seda o el nylon. Su textura es más sedosa y agradable, por lo que está especialmente recomendado para pacientes que tengan problemas en las encías. Para una mejor adaptación al ancho de los diferentes espacios interdentales, podemos encontrar hilo dental de diferentes grosores. Además del hilo dental, en el mercado encontramos una amplia variedad de productos alternativos. Por ejemplo, para aquellos pacientes que tengan puentes dentales o coronas, o cuyos espacios interdentales son más grandes de lo habitual, está especialmente recomendado el uso de cinta dental –de un grosor más ancho-; y para aquellas personas que sufren de sangrado en las encías, el empleo de sedas tejidas, de una textura más suave. Es importante ser consciente del efecto que pueden tener unas buenas pautas de higiene dental en nuestra salud bucodental, y saber que a veces resulta insuficiente cepillarse los dientes tras cada comida. La incorporación de elementos de higiene oral a nuestra rutina, tales como el hilo dental, asegura la eliminación de placa y favorece la salud de nuestros dientes y encías. En caso de tener dudas con respecto al uso de estos elementos, podemos consultar a la Dra. Sánchez de la Clínica dental SanCal, te explicará las técnicas de higiene dental y te ayudará a mantener una sonrisa bonita y saludable. Pide tu cita

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Día Mundial contra el Tabaquismo: efectos en la salud bucodental

Hoy se celebra el Día Mundial Contra el Tabaquismo. Este hábito es uno de los más perjudiciales para la salud, tanto general como bucal. El tabaco tiene graves consecuencias sobre la salud bucodental. ¿Sabes cuáles son? Según diversos estudios el tabaco será la principal causa de muerte prematura dentro de unos años. Y al igual que fumar cigarrillos, mascar tabaco también es perjudicial para la salud de los dientes y las encías. En este sentido, para mantener una buena salud es esencial abandonar este tipo de hábitos y mantener un estilo de vida saludable. También se aconseja acudir al odontólogo con regularidad. Consecuencias del tabaquismo en la salud bucodental Estas son las principales consecuencias del tabaquismo a nivel bucal: Mal aliento También conocido como halitosis, consiste en el conjunto de malos olores que proceden del interior de la cavidad oral. El mal aliento es una de las consecuencias principales del tabaquismo. Aunque mantener una buena higiene oral es clave para evitarlo, los pacientes fumadores son mucho más propensos a tener mal aliento. Para evitar el mal aliento hay diversas técnicas, aunque la base está en una buena rutina de higiene oral. En este sentido el enjuague oral es un gran aliado, ya que ayuda a mantener el aliento fresco durante más tiempo. También el chicle sin azúcar ayuda a mantener un buen aliento. Otro truco para evitar el mal aliento es limpiar la lengua, que en algunos casos está relacionada con la halitosis; especialmente si cambia de color. Problemas estéticos Tener una sonrisa bonita es cada vez más importante para los pacientes. En este sentido el tabaco provoca que los dientes pierdan el tono blanco y adopten un color amarillento que resulta poco estético. El tabaquismo también está relacionado con el desarrollo de manchas en la superficie dental. ¿Cómo solucionar estas alteraciones estéticas? Uno de los tratamientos estrella para recuperar una sonrisa radiante es el blanqueamiento dental. De este modo el tratamiento es mínimamente invasivo y permite recuperar una sonrisa radiante. En los pacientes fumadores también es muy recomendable someterse a una limpieza dental profesional profunda, para eliminar los restos de bacterias procedente del tabaco. La constancia en casa es otro factor clave para mantener una sonrisa más sana y bonita. Retraso en la cicatrización Tras una intervención como por ejemplo una extracción, el tabaco provoca un retraso en la cicatrización de la herida. También sucede con las llagas, las irritaciones bucales… El retraso en la cicatrización puede provocar el desarrollo de infecciones, que alargan mucho más tiempo el proceso de recuperación. Esto puede ser especialmente grave en procesos como la extracción de las muelas del juicio, que requiere una exodoncia. El proceso de cicatrización es esencial para una recuperación óptima. Por ello los pacientes fumadores deben extremar las precauciones tras una extracción por tal de evitar infecciones en la zona intervenida. Enfermedades periodontales El tabaco altera las defensas inmunológicas del cuerpo. Esto favorece el desarrollo de las principales enfermedades periodontales: gingivitis y periodontitis. La gingivitis consiste en la inflamación de las encías y provoca síntomas como el sangrado y el enrojecimiento. La inflamación suele ser indolora pero puede alterar la rutina de higiene bucal y procesos como el habla y la masticación. No obstante, la gingivitis es un proceso reversible que se puede evitar con una profunda limpieza bucodental. Pero si la gingivitis no se trata o diagnostica a tiempo evoluciona a periodontitis. También conocida como piorrea, puede provocar halitosis y la movilidad del diente. De hecho, en los casos más graves la periodontitis puede destruir los tejidos que soportan el diente, provocando su pérdida. En el caso de los pacientes fumadores, son mucho más propensos a desarrollar periodontitis que aquellos que no fuman. Por ello es esencial mantener una prevención más constante basada en el cepillado y una buena higiene interproximal. Cáncer bucal Se trata de la patología bucodental más grave. El tabaco es, junto con el consumo de alcohol, la causa principal de desarrollo de cáncer bucal. De hecho según diversos estudios hasta el 80% de casos de cáncer bucal se deben al tabaco. Así pues, eliminar este hábito es esencial para una buena prevención del cáncer oral. Los tratamientos más habituales para el cáncer oral son la radioterapia y la quimioterapia, que pueden tener algunos efectos secundarios como sequedad bucal. Siempre recomendamos acudir al dentista con regularidad. Pero esto es especialmente importante en los pacientes fumadores, ya que tienen más facilidad para desarrollar estas complicaciones. Por ello es aconsejable acudir al odontólogo una vez cada seis meses. En caso de someterse a algún tratamiento, es mejor acudir con más frecuencia para realizar un seguimiento detallado. En la clínica SanCal realizamos un seguimiento y diagnóstico totalmente personalizados. Queremos que recuperes esa sonrisa radiante y que mantengas una buena salud bucodental día a día.

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5 consejos para mantener las encías sanas

Unas encías sanas tienen un aspecto rosado y aportan armonía a la sonrisa. Pero a menudo los pacientes experimentan enrojecimiento y sangrado durante el cepillado, una señal de que algo falla en la salud bucal. ¿Cómo mantener las encías sanas? Las encías inflamadas y enrojecidas son una primera señal del desarrollo de una infección bucodental. De hecho este suele ser el primer síntoma de enfermedades periodontales como la gingivitis y la periodontitis. La base para evitar estas patologías y mantener las encías sanas es realizar una buena prevención. Unas encías sanas son fundamentales para mantener una buena salud bucodental. Cómo mantener las encías sanas Existen diversas pautas a seguir para mantener unas encías sanas: 1. Rutina de higiene bucodental adecuada A menudo la técnica de cepillado falla, descuidamos la higiene interproximal… Esto favorece la acumulación de biofilm oral o placa bacteriana en la línea de la encía. El resultado es la formación de sarro y la inflamación de las encías. Por ello mantener una buena rutina de higiene bucodental es esencial para mantener las encías sanas. Pero, ¿Cómo conseguirlo? El primer paso es mantener una buena técnica de cepillado. Muchos expertos recomiendan la técnica de Bass, que consiste en realizar movimientos verticales y suaves. De este modo se consigue una limpieza más profunda de los surcos gingivales por lo que permite mantener las encías más sanas. Pero el cepillado dental es insuficiente para eliminar todos los restos de comida y bacterias. Por ello la Dra. Sánchez recomienda mantener una buena rutina de higiene interproximal mediante técnicas como el enjuague y el hilo dental. Muchas veces el proceso de limpieza bucodental se centra en los dientes olvidando otras partes fundamentales de la boca como la línea de las encías o los espacios entre dientes. Reforzar la rutina de higiene en estas zonas es la clave para mantener las encías sanas. 2. Productos de higiene adecuados En la actualidad existe mucha variedad de productos de higiene bucodental. Decidirse por uno a menudo es difícil y no siempre escogemos los productos más indicados para nuestra sonrisa. Así, es recomendable acudir al odontólogo de confianza y consultar qué tipo de productos son los más adecuados. Un truco para acertar es prestar atención a nuestra salud bucodental: no es lo mismo tener los dientes sensibles que las encías inflamadas por gingivitis. En todos los casos se recomienda que los productos incorporen flúor. Este mineral ayuda a fortalecer el esmalte y lo protege del desarrollo de diferentes infecciones bucodentales. En la actualidad muchas pastas dentales y colutorios ya incorporan flúor, incluso para los niños. 3. Buena alimentación Una buena alimentación ayuda a cuidar las encías. De hecho mantener una dieta equilibrada es esencial para mantener las encías sanas. En este sentido es recomendable incorporar alimentos ricos en vitamina C. También es aconsejable evitar alimentos excesivamente azucarados y los ácidos. Este tipo de alimentos erosionan el esmalte y las encías y además favorecen el desarrollo de caries dental. Para mantener las encías sanas también se recomienda evitar el hábito de picar entre horas. Los alimentos más consumidos en este tipo de hábitos son los azucarados, como por ejemplo galletas o pastas. Si no puedes evitar picar entre horas, es mejor sustituir este tipo de alimentos por otros más saludables, como una pieza de fruta. 4. Detección precoz Muchos casos de gingivitis y periodontitis podrían haberse evitado con una buena prevención. La clave está en saber detectar durante la rutina de higiene los principales síntomas que alertan que la encía no está sana: Inflamación. Unas encías inflamadas tienen un aspecto enrojecido, que resulta poco estético y que además favorece el sangrado con más facilidad de lo normal. Sensibilidad. Provoca un dolor agudo ante estímulos concretos, como los alimentos muy calientes y muy fríos. La sensibilidad dental puede alterar procesos placenteros como comer, masticar y beber. Sangrado. Unas encías que no están sanas tienden al sangrado durante el cepillado dental. Estos son los principales síntomas que alertan del desarrollo de una enfermedad periodontal. Si notas alguno de estos síntomas es recomendable acudir a la Dra. Sánchez, tú odontóloga de confianza, ya que una detección a tiempo es clave para que el tratamiento sea eficaz. 5. Acudir a revisiones regulares Antes de desarrollar los primeros síntomas mencionados, es aconsejable acudir al odontólogo con regularidad. De hecho lo ideal es no esperar a desarrollar estos síntomas sino prevenirlos. En este sentido, un par de visitas al año suelen ser suficientes para prevenir las principales complicaciones en las encías. Mediante una exploración rutinaria se pueden detectar los principales síntomas de la gingivitis y la periodontitis, que pueden pasar desapercibidos en casa durante la rutina de higiene dental. En las clínicas SanCal realizamos un estudio personalizado para adaptar nuestros tratamientos a las necesidades de cada paciente. Si tienes cualquier consulta no dudes en contactar con nuestros profesionales. Nuestro objetivo es conseguir los mejores resultados con cada sonrisa.

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Aftas bucales: Remedios caseros para combatirlas

Todos las hemos sufrido, y la palabra no podría estar mejor escogida. Las aftas bucales son unas pequeñas úlceras de color blanco, y cuando las tenemos deseamos no haberlas conocido nunca. Las aftas bucales aparecen en sitios que ni siquiera recordamos que tenemos: el paladar, la cara interna de las mejillas e incluso la lengua. Ciertas personas se asustan cuando ven que tienen una llaga creyendo que es otro tipo de enfermedad (como el herpes) pero la realidad es que sólo se parecen en la estética, ya que las llagas no entrañan peligro alguno. Hoy en día todavía no sabemos el motivo por el cual aparece, pero sí que sabemos que ciertos problemas en el sistema inmune, determinadas bacterias o virus pueden facilitar enormemente su aparición. No sólo sufrimos llagas cuando tenemos un sistema inmune debilitado, también en pacientes con el sistema de ortodoncia mediante brackets suelen sufrir este tipo de problemas. En cualquier caso, no hay que tomarse esto al pie de la letra: podemos tener una salud de hierro y que un buen día suframos el problema de las llagas. Más allá de lo que comentábamos anteriormente no tenemos que alarmarnos, ya que estos no representan una amenaza real para nuestra salud, lo cual no quita que sean un auténtico estorbo. Por internet hemos encontrado que muchas personas sufren las dolorosas consecuencias de tenerla, pero que por cualquier motivo obvian acudir al médico y deciden buscar remedios con las que combatirlas en la red. Es por ello que hoy hemos elaborado una lista específicamente pensada para esto, con remedios que hemos visto y que muchas personas han constatado que les han resultado efectivas. Remedios caseros para combatir las aftas bucales Antes de nada hay que advertir que si bien esta lista está elaborada para remediar el dolor que las llagas provocan nunca deberá ser sustituida por la opinión de la Dra. Sánchez, quien se encargará de determinar si tenemos un problema puntual o si realmente hay una patología o problemática subyacente que motiva este problema. Una vez dicho esto, comenzamos con la lista: Agua con sal Este remedio ha sido ofrecido en muchas webs, donde todas las opiniones son positivas. Si bien a más de uno le sorprende eso de que vaya bien echarse sal en una herida hay que decir que la sal cuenta con estupendas propiedades de carácter antiséptico, lo que beneficiará para que estas cicatricen más rápidamente. Si bien este es un remedio efectivo y económico tenemos que meter el dedo en la llaga (nunca mejor dicho) admitiendo que cuando te apliques este remedio vas a ver las estrellas un par de segundos. Ingredientes: 200 ml de agua (un vaso). Media cucharadita de sal (2,5g). ¿Qué tengo que hacer? Diluye la sal en el agua, con lo que obtendrás una solución salina. Toma una pequeña cantidad de dicha solución y pasa a hacer gárgaras durante unos 30 segundos. Repite la operación 3 veces al día. Infusión de caléndula Muchas personas conocen la caléndula únicamente de oídas, y desconocen su gran poder antiinflamatorio y antibacteriano. Esto naturalmente repercutirá positivamente en la curación de las aftas. Si bien no es tan simple de encontrar como la sal, seguro que es un método mucho menos “invasivo”. Si no sabes donde encontrar caléndula puedes preguntar en la herboristerías de tu ciudad. Ingredientes: 200 ml de agua (un vaso). Una cucharadita de flor de caléndula (5gr). ¿Qué tengo que hacer? Pon a hervir el agua. Una vez llegue a su punto de ebullición agrégale la cucharada de flores de caléndula y deja que esta infusione. Un par de minutos después retira la infusión y deja que repose. Una vez se haya templado cuélala y usa el líquido para hacer gárgaras 3 veces al día. Leche de coco La leche de coco que se obtiene mediante su pulpa cuenta con unas propiedades antisépticas naturales que nos ayudarán a hacer que las llagas cicatricen rápidamente. Ingredientes: Medio vaso de agua (100 ml). 100 gr de coco rallado. ¿Qué tengo que hacer? Pon a calentar el agua. A continuación, añade el coco y lícualo con la batidora. Una vez hayas hecho esto, cuélalo y quédate con la leche resultada. Enjuágate con ella durante dos o tres veces al día, hasta que las aftas desaparezcan. Gel de aloe vera El aloe vera es conocido por sus múltiples beneficios, y es que desde tiempos inmemoriales se ha usado como antiséptico, calmante, restaurador… Todos los beneficios que ésta conlleva la han llevado al olimpo de la medicina tradicional. Si es tan buena ¿por qué no iba a ayudarte a curar las llagas? Ingredientes: Medio vaso de agua. Una cucharada de gel de aloe vera natural (15 ml). ¿Qué tengo que hacer? Añade el gel de aloe vera y mézclalo usando la batidora. Una vez tengas una mezcla homogénea podrás usarlo como enjuague bucal. Como ayuda extra puedes aplicarte un trocito de aloe vera y untarlo en la herida; sus propiedades bactericidas e hidratantes pueden ayudarte, aunque su olor y textura pueden resultar desagradables. Las aftas bucales son sencillas de eliminar, si sabes cómo Infusión de manzanilla Esta es una infusión tan conocida como útil. Sus propiedades calmantes, antiinflamatorias y antisépticas la convierten en un comodín que podemos usar para beneficiarnos y reducir las aftas. Si tienes una afta de buen seguro agradecerás esta receta. Ingredientes: Un vaso de agua (200 ml). Una cucharada de flores frescas de manzanilla. ¿Qué tengo que hacer? Pon el vaso de agua a hervir, y una vez haya llegado al punto de ebullición agrega las flores de manzanilla. Deja que infusionen durante cinco minutos retiradas del fuego y una vez haya reposado pásalo por un colador y usa este líquido 3 veces al día como enjuague. BONUS: Hielo Como es obvio este remedio es tan simple como económico, y lo podemos usar contra las aftas. Sólo conseguiremos un efecto antiinflamatorio, que sumado al entumecimiento causado por el frío nos ayudará a no notar las molestias que suele causar este tipo de

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