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Traumatismo dental: ¿qué hacer tras recibir un fuerte golpe en los dientes?

Quien tiene niños cerca o practica deportes como el fútbol o el rugby lo sabe: los traumatismos dentales constituyen, junto con la caries, una de las urgencias dentales más comunes.Y es que los fuertes golpes en la boca suelen tener consecuencias en nuestra dentadura que debemos solucionar con rapidez: la viveza de la actuación del profesional que aborde el caso es fundamental en la reconstrucción y salvación de la pieza dental. Pero ¿qué es exactamente un traumatismo dental y en qué situaciones suele ser más común?   ¿Qué es un traumatismo dental? En muchas ocasiones, los fuertes golpes en la cavidad oral provocan lesiones en los dientes y en los tejidos blandos de la boca. Éstos pueden ser consecuencia de una fuerte colisión causada por un accidente, una caída aparatosa o debido a la práctica de deportes de contacto. Si bien hay casos en los que únicamente se ve dañado el esmalte de la pieza, el golpe puede provocar desde la fractura de la pieza dental al desplazamiento o avulsión – caída- de la misma. ¿Quién suele verse afectado por un traumatismo en las piezas dentales? Normalmente, los traumatismos dentales se deben a contusiones provocadas por fuertes golpes derivados de la práctica de deportes de contacto o de juegos bruscos. Su incidencia, aunque también es común entre los adultos, es especialmente notable entre la población infantil, fundamentalmente en niños con edades comprendidas entre los 6 y los 12 años. Es a estas edades cuando son más habituales las caídas producto de la práctica de actividades tales como montar en bicicleta o en monopatín, que ponen en riesgo la salud de nuestros dientes.   Si nos centramos en el caso de traumatismos dentales en bebés, igualmente frecuentes, los achacaríamos a las lesiones sufridas como consecuencia de caídas propias de la época en la que el niño pasa de ser completamente dependiente a caminar y tener, por tanto, cierta autonomía. Es durante el proceso de desarrollo motor cuando las caídas se vuelven habituales. Según vamos avanzando en la edad de aquellos que se ven afectados por un traumatismo dental, podemos destacar las disputas típicas de adolescentes o los accidentes automovilísticos como otras posibles causas frecuentes de los traumatismos en los dientes. Además, también pueden verse afectados por los mismos personas con problemas de movilidad que son, por tanto, más proclives a caerse, o personas que sufren ataques epilépticos. Los traumatismos dentales suelen afectar, mayoritariamente, a los incisivos centrales de la arcada superior. Es decir, a las piezas que reciben el fuerte golpe que causa el traumatismo. Debemos hacer hincapié en el hecho de que aquellas personas con malposiciones en los huesos maxilares son más proclives a sufrir un daño en los dientes. El hecho de que el maxilar sobresalga de manera inusual supone la pérdida de la protección del labio y, por tanto, una mayor posibilidad de sufrir un traumatismo dental.   Además, existen anomalías en el desarrollo normal de la estructura dentaria que favorecen los traumatismos dentales. Entre estas afecciones, destacan la amelogénesis imperfecta –anomalía en el crecimiento del esmalte que tiene lugar durante el desarrollo dentario- o la dentinogénesis imperfecta –una afección de carácter hereditario que afecta al desarrollo normal de la estructura de la dentina-. La debilidad del esmalte no sólo afecta a la apariencia del diente, sino que también compromete la protección del mismo frente a la acción de las bacterias que anidan en la boca o, en este caso, de fuertes golpes. ¿Qué debemos hacer ante un fuerte golpe en los dientes? En muchos casos, el daño derivado de un traumatismo dental es fácilmente perceptible a simple vista mientras que, en otras ocasiones, la afección de la pieza es bastante más severa de la que se aprecia en un primer momento. En caso de que no seamos conscientes del daño a simple vista, debemos tener cuidado si observamos ciertos síntomas como, por ejemplo, un dolor puntual a la hora de morder o de consumir ciertos alimentos. Sufrir un duro golpe en la cavidad oral puede tener consecuencias muy variadas que oscilan desde un daño mínimo del esmalte a la fractura o pérdida de la pieza dental. En todos los casos, es necesaria la evaluación y actuación rápida de un especialista, que valorará la gravedad del golpe y, también, si hay daños imperceptibles a simple vista en los dientes adyacentes.   ¿Qué consecuencias tiene un traumatismo en una pieza dental? Un fuerte golpe puede tener numerosas consecuencias en nuestra boca: Puede provocar movilidad dentaria. Una pieza dental puede modificar su posición inicial en la arcada. Se puede producir la intrusión de la pieza dental, dañando los tejidos de soporte. Daño en los huesos maxilares e, incluso, fractura de los mismos. Heridas en la lengua o en los labios. Daño o caída de nuestros dientes. Dependiendo del daño que sufra la pieza dental, podemos distinguir cuatro consecuencias diferentes en nuestros dientes: Afección del esmalte dental que, dependiendo de la gravedad de dicha afección, afectará también a la dentina de la pieza. Fractura coronaria -o rotura de la corona dental- que, en los casos más graves, puede llegar a afectar a la pulpa dental. Rotura de la corona y fractura radicular -de la raíz- del diente. Avulsión dentaria –o caída de la pieza dental-. Ante este amplio abanico de consecuencias, podemos distinguir varias maneras de actuación. ¿Qué tratamientos son los más adecuados ante un traumatismo en el diente? En caso de una afección leve, es decir, de dientes astillados o de una rotura mínima de la corona, debemos conservar la parte del diente resultante de la fractura y llevarla a la consulta del especialista. El odontólogo tratará de unirla a la pieza dental y, en caso de que no sea posible, intentará restaurar la pieza con composite o, en su defecto, con un tratamiento de carillas. Cuando, a causa del traumatismo dental, se ha fracturado buena parte de la corona dentaria, se recurre a la colocación de una corona. En estos casos, debemos tener en cuenta que si la pulpa dentaria ha sufrido algún daño, se deberá llevar a cabo anteriormente un tratamiento de conducto –o endodoncia-. Ante un pronóstico más grave en el que se haya dañado tanto

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Protector bucal para deportistas: ¿qué es y en qué deportes se recomienda?

Hace unos días publicamos un artículo que pretendía servir de orientación a todas aquellas personas que tuvieran que enfrentarse a la repentina fractura de un diente. En muchas ocasiones, estas fracturas se deben a accidentes o golpes que nos damos en nuestra vida cotidiana. En otras tantas, se nos puede romper un diente mientras practicamos deportes de contacto. En este tipo de actividades, las caídas o choques son relativamente frecuentes, por lo que puede que en algún momento se produzca un impacto que dañe la zona de nuestra boca. Al hilo de esto, si nos ceñimos a lo que establece la Sociedad Española de Odontología del Deporte (SEOD), podemos fijar una clasificación en función de los distintos deportes y su riesgo: Riesgo alto: artes marciales (jiu jitsu, judo, karate, taekwondo…), boxeo y kickboxing de contacto, fútbol, rugby, hockey, baloncesto… Riesgo medio: waterpolo, equitación, squash… Por este motivo, hay muchos deportistas -ya sean profesionales o aficionados- que llevan protectores bucales para proteger sus dientes de choques o caídas fortuitas. Este tipo de aparatos son recomendables para adultos y niños que practiquen deportes de contacto, como fútbol, baloncesto, rugby, boxeo o cualquier arte marcial ¿Qué es un protector bucal y para qué sirve? Un protector bucal es un aparato que se coloca en la boca y sirve para protegerla de las lesiones que se pueden producir durante la práctica de una actividad deportiva. Su función, por tanto, es la de amortiguar los posibles golpes y así preservar tanto los dientes como los tejidos blandos de la boca. Dada su utilidad y la importancia fundamental que tiene en deportes considerados de riesgo alto, su uso se recomienda tanto para niños como para adultos. DIENTE ROTO POR UN GOLPE ¿Qué tipos de protectores existen? 1. Estándar: Se venden en formato estándar, es decir, son iguales para todas las personas. Por eso, una vez que los compras están listos para ser usados. Dado que no todos tenemos la misma boca, es muy difícil que encajen bien y sean cómodos. De hecho, lo más frecuente es que este tipo de protectores queden holgados y se caigan con facilidad. Por este motivo, es preferible no usarlos. A nuestro juicio, no cumplen con unos estándares mínimos de calidad. 2. Semi-adaptables: Este tipo de férulas cuentan con la particularidad de estar fabricadas con un material termoadaptable, es decir, que se moldea con calor en función de la boca del deportista. Para poder llevarla, en primer lugar la persona debe probársela. Y, una vez que el aparato ha tomado el molde de la boca, se aplica el calor para que se ajuste a la misma. Sin ser la opción más efectiva de las tres que existen, las férulas bucales semi-adaptables son mejores que los protectores estándar, aunque peores que los fabricados por el dentista. De hecho, los semi-adaptables pueden ser una buena opción cuando la persona que los usa se está sometiendo a un tratamiento de ortodoncia, ya sea con brackets o con los alineadores de Invisalign. Esto se debe a que durante un tratamiento de ortodoncia la boca es muy cambiante y este tipo de protectores son más baratos que los fabricados a medida por el odontólogo. Por tanto, si se rompen o dejan de valernos, podemos comprarnos otro más fácilmente. Y, una vez que se retiran los brackets o el último alineador de Invisalign, ya podremos pedirle a nuestro dentista que fabrique uno totalmente personalizado. En ese momento, los dientes ya habrán adquirido una posición definitiva, por lo que podremos utilizar la férula de protección a largo plazo. PROTECTOR BUCAL PARA PROTEGER DIENTES 3. Fabricados a medida: Son los fabricados por el dentista de manera totalmente personalizada, ya que se hacen a través de unos moldes tomados al paciente. Es por ello que este tipo de férulas son indudablemente las mejores y con las que el deportista obtiene los mayores beneficios. Se adaptan y ajustan perfectamente a la anatomía dental y maxilar, por lo que son mucho más cómodos, no se caen, permanecen en la posición original y respetan la oclusión normal del paciente. Y, sobre todo, cumplen su función principal: protegen de manera efectiva los dientes y tejidos blandos de la persona que los lleva. En Ferrus & Bratos, este aparato es fabricado con material acrílico transparente. Dicha férula de protección encaja las dos arcadas (superior e inferior), por lo que los dientes de arriba y de abajo tienen que estar en contacto durante el tiempo que está colocada en la boca. De entre los tres tipos de protectores bucales, éstos son, sin ninguna duda, los mejores. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no todas las personas tenemos las mismas necesidades. Por ello, es posible que, aun siendo los mejores, no todos los deportistas necesiten llevarlos. Para solventar las posibles dudas sobre este tema, en el último punto de este artículo vamos a tratar de decirte cuál es el tipo de protector bucal más adecuado para ti. TOMA DE MOLDES ¿Dónde puedo comprar una férula de protección bucal? Los dos primeros tipos de protectores bucales se pueden comprar en farmacias, tiendas de artículos de deporte o a través de Internet. En cambio, el tercero sólo puede ser adquirido en una clínica dental. A diferencia del segundo tipo, su fabricación es totalmente a medida. Al confeccionarse a través de unos moldes tomados directamente en la boca del paciente, las férulas confeccionadas por el dentista no dan los clásicos problemas que provocan las que no son personalizadas: que se caiga, que quede grande, etc.   ¿Cómo limpiar la férula de protección? Como acabamos de mencionar, para que una férula de protección dure muchos años, debe ser cuidada adecuadamente. Estos cuidados consisten, principalmente, en mantener una rigurosa higiene que incluya lavarla después de cada uso y guardarla en un estuche con algo de ventilación para que no se deteriore. Eso sí, cuando la guardes, ten en cuenta que nunca debe estar bajo la luz directa del sol o dentro de un coche a altas temperaturas. Si tienes alguna duda sobre su limpieza o mantenimiento, te recomendamos leer un artículo que publicamos hace tiempo sobre cómo limpiar los alineadores Invisalign. Al tratarse de una férula -aunque diferente- su higiene es muy similar. CÓMO LIMPIAR LAS FÉRULAS En resumen, basta con limpiar el protector bucal con un cepillo, agua

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¿Como afecta la salud dental en tu rendimiento deportivo?

¿Como afecta la salud dental a tu rendimiento como deportista? ¿No mejoras en tus marcas? Igual deberías acudir al dentista… La odontología deportiva estudia la influencia de cada tipo de deporte en la salud bucodental y, mediante un adecuado cuidado oral, posibilita una práctica deportiva placentera y segura al paciente. En el mundo deportivo, cada vez cobra más importancia un correcto mantenimiento de la salud bucodental. Aun así, la odontología parece ser la disciplina menos relevante en tanto a revisiones periódicas. Atletas y deportistas, tanto practicantes como profesionales, deben someterse a dichas revisiones. En Clínica dental SanCal ofrecemos tanto a deportistas de élite como a pacientes amantes del ejercicio las consideraciones y aplicaciones del deporte en odontología. La importancia de la odontología deportiva Cualquier enfermedad de nuestra boca puede producir problemas de mayor gravedad en el resto de nuestro organismo. En casos de infecciones, las bacterias acumuladas en la cavidad bucal pasan al torrente sanguíneo. Así, nuestros dentistas en Tres Cantos consideran, pues, que la salud bucal en el deporte es también primordial para el buen rendimiento del deportista. Existe una relación entre la salud dental y el rendimiento deportivo. Un gran número de lesiones articulares y musculares son consecuencia de infecciones dentarias o paradentarias. Dichas infecciones tienen una gran influencia en el rendimiento de un deportista. En la boca se acumulan millones de bacterias que forman la denominada placa bacteriana sobre los dientes. Caries y enfermedades periodontales pueden ser consecuencia de una severa acumulación de placa derivada de una mala higiene bucal. Dichas bacterias residentes en la boca producen mediadores inflamatorios que, a través de la sangre, se distribuyen por todo el organismo. Sensación de fatiga o inflamación articular, desgarros y dolores articulares pueden ser producidos debido a este fenómeno. El deportista no suele relacionar sus molestias o la bajada de su rendimiento con problemas bucodentales. Pero, de hecho, en muchas ocasiones conforman su origen. De este modo, el paciente puede arrastrar el dolor durante años sin eliminarlo, hecho que sería reversible con un simple tratamiento de caries, por ejemplo. En este sentido, cada vez son más los entrenadores que encargan a dentistas la revisión bucodental de sus atletas. Algunos períodos de malos resultados deportivos pueden ser causados por distintos problemas en la boca de los deportistas, provocando un descenso de su capacidad física. Las maloclusiones, por ejemplo, pueden ser causantes de ello. Masticar de forma incorrecta puede producir dolores musculares de cuello y espalda o defectos en el equilibrio. Nuestros dentistas especialistas en odontología deportiva en SanCal lo tienen claro. Una óptima salud bucodental mejora, además de mantenerlo, el rendimiento de los deportistas. Sin embargo, la cura de la boca de una elevada cantidad de deportistas es inferior al nivel medio de población general. En este sentido, Clínica dental SanCal en Tres Cantos advierte a los pacientes deportistas y sus entrenadores de la importancia de una buena higiene bucal y, además, controlada por un dentista especialista cualificado. Salud dental en tu rendimiento deportivo Una buena salud dental te ayuda a mantener el peso. Diferentes estudios han demostrado que una técnica de masticación correcta de los alimentos ayuda a controlar la ingesta de calorías. Si tus dientes están bien, tendrás mejores digestiones en carreras y entrenamientos. No sólo porque harás mejor la digestión de la comida que has ingerido justo antes, tu estomago estará más sano y menos sobrecargado. Las caries, gingivitis e infecciones producen debilidad y fiebre. Reducen tanto tu capacidad de entrenar y rendir. Pero además colocan tu cuerpo en estado de alerta, bajan las defensas y a su vez resulta más fácil contraer otras enfermedades que reducen tu rendimiento Cuando hay una infección dental empeora la contracción muscular y aumenta el riesgo de rotura de las fibras musculares. La mala salud dental se relaciona con el desarrollo de lesiones musculares. Una oclusión dental defectuosa crea desequilibrios que terminan por afectar a tu postura y facilitan las lesiones. Una boca en mal estado es una bomba de relojería que puede estallar precisamente el día en que se celebra el maratón que has preparado con tanto esfuerzo…

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¿Es malo el triatlón para tus dientes?

Hace no mucho tratábamos el tema de la salud dental de los deportistas y cómo el hecho de estar sometidos a intensos requerimientos físicos podía dejar de lado el tratar como es debido una parte tan importante para cualquier persona (deportista o no) como es la boca. Ya en aquel post hacíamos mención al estudio llevado a cabo en los pasados Juegos Olímpicos de Londres y del que el conjunto de los deportistas no salió muy bien parado que digamos en lo tocante al cuidado de sus dientes. Las infecciones en la boca pueden provocar lesiones inflamatorias y musculares. El 30% de los dolores musculares de cuello y espalda se deben a una incorrecta masticación, sobre todo provocada por una mordida cruzada. Las revisiones bucodentales durante la pretemporada y la época de competición son esenciales para prevenir futuras lesiones. También el cuidado de la salud bucodental por parte de los triatletas es esencial para evitar afecciones que pueden derivar en lesiones inflamatorias, musculares y/o articulares. Adelantarnos a posibles procesos agudos por infección, inflamación y/o dolor dental permite evitar el desarrollo de lesiones que pueden provocar una baja en la competición deportiva. En el caso de deportistas sometidos a programas de alto rendimiento físico, las afecciones cobran mayor importancia por el desgaste que experimenta el sistema músculo-esquelético en los entrenamientos y también entrenando. Una de las posibles causas del menor rendimiento físico por parte de los deportistas puede deberse a procesos inflamatorios en músculos y articulaciones que tienen su origen en la aparición de infecciones en la boca. Los procesos infecciosos, ya sean de origen dental o periodontal, pueden ralentizar la contracción-relajación del músculo y provocar una pérdida de tono fibrilar y sensación de fatiga en el deportista. Según la Dra. en Odontología Sara Sánchez, las malposiciones dentales y ausencia de dientes dificultan la masticación mermando la efectividad nutritiva al no poder triturar los alimentos con normalidad, que a su vez alteran el funcionamiento del aparato digestivo, que tiene que hacer un mayor gasto de energía con una digestión más lenta y por tanto, disminuye el poder energético del atleta con desventaja en la competición deportiva. Traumatismos dentales La práctica de deportes como triatlón, con disciplinas como el ciclismo, están consideradas por la Asociación Dental Americana (A.D.A) como deportes de riesgo, ya que existe un riesgo evidente de rotura de piezas dentales por fuertes impactos en entrenamientos o competiciones. Según destaca la doctora Sánchez, tras un fuerte golpe puede verse afectada la articulación temporomandibular, aparecer microtraumatismos en los maxilares e incluso fractura mandibular y/o maxilar, traumatismo craneoencefálico o conmoción cerebral. Además, es frecuente que los impactos en este tipo de deportes de riesgo provoquen rotura de labios y sangrado. Para evitar que este tipo de traumatismos interrumpan la actividad deportiva de los atletas, los expertos recomiendan el uso de protectores orales individualizados que cubren los dientes y la encía adherida, protegiendo toda la dentadura. No obstante los protectores se nos antojan algo incómodos para competición por la posible resistencia a la respiración que ofrecen. En tal caso, si no eres muy mañoso con la bici y vas con algo de miedo si recomendamos que para entrenar lleves protector dental para salvaguardar tu dentadura en caso de caída. No obstante las caídas son una circunstancia de carrera/entrenamiento que sólo se entrenan cuando caes. Muchos procedemos de deportes de contacto o los hemos probado alguna vez. Si eres uno de esos perfecto, tendrás mucha de la técnica necesaria para caer de forma que evites al máximo males mayores como roturas de clavícula, cúbito o radio, o golpes en la cara y (por ende) en la dentadura. La máxima de toda caída es rodar, disipar la energía en un revolcón en el que lo que se evita es precisamente un golpe seco y fuerte. En este sentido intentaremos darnos un raspón en vez de rompernos algo y la estrategia es tratar de hacer una bola o elemento compacto que sea capaz de rodar hasta parar la caída. Con todo y con ello siempre puedes ensayar en una pradera de cesped a rodar con pequeñas volteretas en caso de caída por descabalgamiento frontal de la bici, resbalón lateral, etc. Hábitos y alimentación en deportistas Para mantener una buena salud bucodental es recomendable que los deportistas no abusen en su dieta de los hidratos de carbono, ya que son el sustrato energético de los microorganismos de la placa bacteriana. Las frecuentes comidas para aumentar la ingesta energética y ayudar a estabilizar la glucosa sanguínea en los deportistas de élite puede ser factor de riesgo de caries. No entres en pánico al respecto, tan sólo cuídalo y tenlo en cuenta, especialmente en los entrenamientos. La competición es el momento donde lo importante es el rendimiento y el tiempo invertido en la carrera. Las revisiones bucodentales periódicas por parte de los deportistas en la pretemporada y a lo largo de la época de competición son esenciales para evitar dolencias dentales. La doctora Sara Sánchez recomienda acudir a realizarse una revisión bucodental al menos dos veces al año. El cepillado de dientes y el uso del hilo dental después de cada comida, sobre todo por la noche, cuando disminuye el pH de la boca, son algunos de los hábitos higiénicos que ayudan a reducir el riesgo de caries. Dolencias deportivas relacionadas con la salud bucodental en el triatlón SWIM Erosión dental y afección de los tejidos de la boca por la acidez en aguas de piscinas con una cloración inadecuada. Barodontalgia (submarinismo) BIKE Traumatismos dentales. Lesiones inflamatorias, musculares y articulares. RUN Deterioro dental por la ingesta de productos ricos en glucosa y de bebidas con un pH bajo. Lesiones inflamatorias, musculares y articulares. -Y yo, que hago running de vez en cuando, ¿debo preocuparme?- Pues no. Quien da sus carreritas por el Parque del lago de Tres Cantos de vez en cuando no va a tener más o menos problemas por ello. Las cifras llamativas se obtuvieron con personas que entrenaban un mínimo de nueve horas a la semana y, por lo que parece, lo

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Deporte y salud bucal: mejora tus marcas.

Los dentistas están de acuerdo en afirmar que los atletas con una buena salud bucodental tienen mayores posibilidades de obtener mejores resultados y mejorar tanto en su marcas como en su rendimiento deportivo general. El año pasado se celebró en Londres una conferencia en la que se abordó este interesante tema. Por lo visto, el que uno sea un atleta de élite no siempre supone llevar ese elitismo a todas las facetas de su físico y para ello se basaron en datos recogidos de los Juegos Olímpicos del 2012. En aquella cita, una quinta parte de los atletas encuestados admitieron que su salud oral en algún momento había perjudicado sus entrenamientos y marcas. Pero lo que reflejó la encuesta es que los atletas, como grupo, tienen una salud dental peor que otras personas de edad similar. Razones que incrementan el riesgo Las razones según los estudiosos del tema pueden venir, entre otros factores, del tipo de dieta a que se ven sometidos. La ingesta de grandes cantidades de carbohidratos de forma constante, incluyendo bebidas energéticas azucaradas, someten a los dientes a un riesgo continuo mayor que la media de la población. Además el estrés al que se ve sometido el sistema inmune debido al entrenamiento intenso puede incrementar las posibilidades de una enfermedad bucal. Por otra parte, el hecho de que constantemente se fije la atención en la preparación de otros aspectos físicos más importantes para el deportista hace que la salud de su boca pase a ser considerado algo secundario, sin tenerlo en especial cuenta para lo que realmente considera su objetivo. Estas conclusiones se sacaron del estudio llevado a cabo durante los Juegos Olímpicos en el que una clínica dental situada en el complejo proporcionaba revisiones gratuitas y protectores bucales. De los 302 atletas examinados provenientes de 25 deportes, el 55% tenía problemas de caries, el 45% de erosión dental y el 76% de problemas en las encías. Y es que las afecciones orales pueden tener más implicaciones de las que en un momento podemos llegar a pensar, en la conferencia londinense los dentistas asistentes afirmaron que el dolor de dientes podía hacer perder el ciclo de sueño. Efectivamente sabemos que no hace falta ser dentista para afirmar tal cosa pero si hablamos de deportistas, el tiempo de recuperación es tan fundamental como el propio entrenamiento o la alimentación, si uno de esos tres puntales flaquea, el rendimiento general también. La salud bucodental deficiente no sólo implica mal aliento o eventuales noches en vela por dolores perfectamente evitables, sino que ya existen pruebas que la relacionan al menos a dos tipos de diabetes y a problemas cardíacos, por no hablar de otro tipo de enfermedades como cáncer o alzheimer que ya comentamos. Pero seamos justos, a ver si ahora va a parecer que por cepillarnos dos veces al día al menos durante dos minutos, usar colutorio y seda dental, de poder correr por el barrio o el parque vamos a poder ir directamente a las Olimpiadas, obviamente no. Lo que sí es cierto es que un deportista (profesional o amateur) que se toma en serio su actividad, debe tener muy en cuenta la salud de su boca si quiere mejorar o no perjudicar todo el esfuerzo realizado. La reluciente sonrisa de los que ganan el oro no sólo es motivada para salir bien en las fotos, sino que es un aspecto más de lo que implica ser la élite de su disciplina. Si practicas un deporte en Tres Cantos, no dudes en venir a visitarnos a sanCal y ¿quién sabe? igual tu próxima victoria estará un poco más cerca ;).

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