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Liquen plano oral: ¿cuáles son sus causas y cómo se trata?

Aunque su nombre suene desconocido para muchas personas, lo cierto es que el liquen plano oral es, probablemente, la enfermedad no infecciosa más frecuente que puede aparecer en la mucosa bucal (lengua, interior de la mejilla y suelo de la boca). De hecho, diversos estudios epidemiológicos realizados en varios países estiman que esta patología afecta a entre el 0,2 y el 1,9% de la población general. A pesar de que exista cierto desconocimiento, quien padece liquen plano suele estar muy familiarizado con sus síntomas e informado acerca de sus posibles complicaciones. Esto se debe a que la enfermedad es crónica y tiene a reaparecer y desaparecer con el paso de los años. Por tanto, acompaña a muchas personas durante gran parte de su vida. ¿Qué es el liquen plano oral? El liquen plano es una enfermedad inflamatoria y crónica que ocasiona un engrosamiento de la mucosa bucal. Dicho engrosamiento da lugar a unas lesiones que pueden variar los síntomas o molestias padecidos en función de cada caso. Los distintos aspectos en los que pueden variar son los siguientes: Coloración: Las lesiones pueden ser blancas o rojas   Sintomatología: Pueden ser asintomáticas o presentar una erupción que causa picor   Intensidad: Pueden reaparecer con el tiempo y evolucionar a brotes de distinta intensidad   Tamaño: Además, pueden aumentar o disminuir su tamaño en función de la intensidad del brote   Aunque en este artículo nos vamos a centrar en su incidencia en la boca, lo cierto es que el liquen plano es una patología que también puede presentarse en la piel, las uñas, el pelo o los genitales.     LIQUEN PLANO BLANCO EN LA BOCA ¿Cuáles son sus síntomas? Tal y como ya hemos avanzado previamente, el liquen plano oral provoca diferentes lesiones en función de su coloración: Color blanco: En este caso, se produce un engrosamiento de color blanco en alguna parte de la mucosa (lengua, interior de la mejilla y suelo de la boca). De esta manera, aparecen unas estrías blancas que, en la mayoría de las ocasiones, son asintomáticas. Por ello, lo más frecuente es que el paciente no se dé cuenta o de que, simplemente, perciba una sensación de rugosidad en la zona en la que están las estrías. Si la lesión no molesta y no presenta síntomas especialmente visibles, normalmente la persona no le da importancia y no acude a la consulta del dentista.   Color rojo: En el caso del liquen plano rojo, los síntomas suelen ser más evidentes. Es decir, se forma una zona roja en alguna parte de la mucosa y la persona experimenta síntomas como sensibilidad, dolor y escozor que aumentan con el roce.   PRÓTESIS PUEDE PROVOCAR ROZADURAS ¿Cómo se diagnostica? Una vez que el paciente cree que puede padecer liquen plano, lo más recomendable es que acuda a la consulta del dentista para que éste realice un diagnóstico y determine si sus sospechas son ciertas. En la clínica dental, la doctora Sánchez lleva a cabo una inspección visual. Con ello, descarta la existencia de liquen plano o, si tiene dudas, realiza una biopsia. Este procedimiento consiste en tomar una muestra de la lesión y enviarla a analizar a un laboratorio de anatomía patológica. Los resultados llegan a la clínica dental diez días después y en ese momento el odontólogo ya puede determinar si es necesario llevar a cabo un tratamiento. Tratamiento: ¿cómo se cura el liquen plano? En este punto, es necesario aclarar si ésta es una enfermedad grave o si requiere algún tipo de tratamiento. Dicho esto, podemos afirmar que el liquen plano oral resulta peligroso cuando cambia de color -de blanco a rojo-, cuando se encuentra en los bordes laterales de la lengua y en el suelo de la boca y cuando los bordes de la lesión no están definidos. En este caso, lo más recomendable y, por tanto, lo que hacemos en nuestra clínica, es realizar una biopsia para descartar cualquier patología maligna. O, en el caso de encontrarnos ante una neoplasia o cáncer en la boca, poder extirpar totalmente el liquen plano con márgenes de seguridad, es decir, eliminado parte de tejido sano. En este caso, una vez realizada la intervención el paciente se deberá someter a controles semestrales. Sin embargo, existe otra posibilidad mucho menos preocupante. Esto sucede cuando el liquen plano es blanco, se encuentra en el interior de la mejilla y la persona que lo padece es fumadora. En este caso, no se realizaría una biopsia, sino que se recomendaría al paciente que redujera o eliminara por completo -a ser posible- el consumo de tabaco. Aunque el liquen plano no revista gravedad, hay pacientes que pueden experimentar sensibilidad o dolor. En este caso, es necesario consultar con el dentista los medicamentos que se pueden tomar para controlar los síntomas, aliviar las molestias y acelerar el proceso de curación.   El liquen plano en la boca puede ser peligroso si cambia de color, si está en los bordes laterales de la lengua o en el suelo de la boca y cuando sus bordes no están definidos Causas del liquen plano: ¿a quién afecta? La causa del liquen plano es desconocida. Sin embargo, se cree que se debe a un desorden inmunológico y en algunas ocasiones se relaciona con otras enfermedades autoinmunes o con la hepatitis C. Además, se sabe que no es infecciosa. Y, por tanto, no es contagiosa entre personas. Los mismos estudios epidemiológicos a los que hemos hecho referencia anteriormente afirman que el liquen plano oral afecta a un hombre por cada tres o cuatro mujeres. Y que, además, el rango de edad más perjudicado es el que se encuentra entre los 30 y los 70 años. Sin embargo, aunque es menos frecuente, la patología también puede afectar a niños y ancianos. Principales factores de riesgo Dicho esto, se estima que hay una serie de factores que pueden influir en la aparición y el empeoramiento de la patología. Éstos son los siguientes: Prótesis o aparatos metálicos: Ser portador de una prótesis o de un aparato de ortodoncia puede conllevar la aparición de rozaduras debido a los elementos metálicos o a que la prótesis esté mal ajustada.   Alimentación: Las comidas muy ácidas, picantes o calientes también contribuyen a desencadenar la enfermedad   ALIMENTO MUY PICANTE Y PERJUDICIAL Alcohol: El alcohol es perjudicial para la mucosa bucal en general   Tabaco: También se considera que el liquen plano puede ser una reacción de protección de la boca ante la toxicidad del tabaco.

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Traumatismo dental: ¿qué hacer tras recibir un fuerte golpe en los dientes?

Quien tiene niños cerca o practica deportes como el fútbol o el rugby lo sabe: los traumatismos dentales constituyen, junto con la caries, una de las urgencias dentales más comunes.Y es que los fuertes golpes en la boca suelen tener consecuencias en nuestra dentadura que debemos solucionar con rapidez: la viveza de la actuación del profesional que aborde el caso es fundamental en la reconstrucción y salvación de la pieza dental. Pero ¿qué es exactamente un traumatismo dental y en qué situaciones suele ser más común?   ¿Qué es un traumatismo dental? En muchas ocasiones, los fuertes golpes en la cavidad oral provocan lesiones en los dientes y en los tejidos blandos de la boca. Éstos pueden ser consecuencia de una fuerte colisión causada por un accidente, una caída aparatosa o debido a la práctica de deportes de contacto. Si bien hay casos en los que únicamente se ve dañado el esmalte de la pieza, el golpe puede provocar desde la fractura de la pieza dental al desplazamiento o avulsión – caída- de la misma. ¿Quién suele verse afectado por un traumatismo en las piezas dentales? Normalmente, los traumatismos dentales se deben a contusiones provocadas por fuertes golpes derivados de la práctica de deportes de contacto o de juegos bruscos. Su incidencia, aunque también es común entre los adultos, es especialmente notable entre la población infantil, fundamentalmente en niños con edades comprendidas entre los 6 y los 12 años. Es a estas edades cuando son más habituales las caídas producto de la práctica de actividades tales como montar en bicicleta o en monopatín, que ponen en riesgo la salud de nuestros dientes.   Si nos centramos en el caso de traumatismos dentales en bebés, igualmente frecuentes, los achacaríamos a las lesiones sufridas como consecuencia de caídas propias de la época en la que el niño pasa de ser completamente dependiente a caminar y tener, por tanto, cierta autonomía. Es durante el proceso de desarrollo motor cuando las caídas se vuelven habituales. Según vamos avanzando en la edad de aquellos que se ven afectados por un traumatismo dental, podemos destacar las disputas típicas de adolescentes o los accidentes automovilísticos como otras posibles causas frecuentes de los traumatismos en los dientes. Además, también pueden verse afectados por los mismos personas con problemas de movilidad que son, por tanto, más proclives a caerse, o personas que sufren ataques epilépticos. Los traumatismos dentales suelen afectar, mayoritariamente, a los incisivos centrales de la arcada superior. Es decir, a las piezas que reciben el fuerte golpe que causa el traumatismo. Debemos hacer hincapié en el hecho de que aquellas personas con malposiciones en los huesos maxilares son más proclives a sufrir un daño en los dientes. El hecho de que el maxilar sobresalga de manera inusual supone la pérdida de la protección del labio y, por tanto, una mayor posibilidad de sufrir un traumatismo dental.   Además, existen anomalías en el desarrollo normal de la estructura dentaria que favorecen los traumatismos dentales. Entre estas afecciones, destacan la amelogénesis imperfecta –anomalía en el crecimiento del esmalte que tiene lugar durante el desarrollo dentario- o la dentinogénesis imperfecta –una afección de carácter hereditario que afecta al desarrollo normal de la estructura de la dentina-. La debilidad del esmalte no sólo afecta a la apariencia del diente, sino que también compromete la protección del mismo frente a la acción de las bacterias que anidan en la boca o, en este caso, de fuertes golpes. ¿Qué debemos hacer ante un fuerte golpe en los dientes? En muchos casos, el daño derivado de un traumatismo dental es fácilmente perceptible a simple vista mientras que, en otras ocasiones, la afección de la pieza es bastante más severa de la que se aprecia en un primer momento. En caso de que no seamos conscientes del daño a simple vista, debemos tener cuidado si observamos ciertos síntomas como, por ejemplo, un dolor puntual a la hora de morder o de consumir ciertos alimentos. Sufrir un duro golpe en la cavidad oral puede tener consecuencias muy variadas que oscilan desde un daño mínimo del esmalte a la fractura o pérdida de la pieza dental. En todos los casos, es necesaria la evaluación y actuación rápida de un especialista, que valorará la gravedad del golpe y, también, si hay daños imperceptibles a simple vista en los dientes adyacentes.   ¿Qué consecuencias tiene un traumatismo en una pieza dental? Un fuerte golpe puede tener numerosas consecuencias en nuestra boca: Puede provocar movilidad dentaria. Una pieza dental puede modificar su posición inicial en la arcada. Se puede producir la intrusión de la pieza dental, dañando los tejidos de soporte. Daño en los huesos maxilares e, incluso, fractura de los mismos. Heridas en la lengua o en los labios. Daño o caída de nuestros dientes. Dependiendo del daño que sufra la pieza dental, podemos distinguir cuatro consecuencias diferentes en nuestros dientes: Afección del esmalte dental que, dependiendo de la gravedad de dicha afección, afectará también a la dentina de la pieza. Fractura coronaria -o rotura de la corona dental- que, en los casos más graves, puede llegar a afectar a la pulpa dental. Rotura de la corona y fractura radicular -de la raíz- del diente. Avulsión dentaria –o caída de la pieza dental-. Ante este amplio abanico de consecuencias, podemos distinguir varias maneras de actuación. ¿Qué tratamientos son los más adecuados ante un traumatismo en el diente? En caso de una afección leve, es decir, de dientes astillados o de una rotura mínima de la corona, debemos conservar la parte del diente resultante de la fractura y llevarla a la consulta del especialista. El odontólogo tratará de unirla a la pieza dental y, en caso de que no sea posible, intentará restaurar la pieza con composite o, en su defecto, con un tratamiento de carillas. Cuando, a causa del traumatismo dental, se ha fracturado buena parte de la corona dentaria, se recurre a la colocación de una corona. En estos casos, debemos tener en cuenta que si la pulpa dentaria ha sufrido algún daño, se deberá llevar a cabo anteriormente un tratamiento de conducto –o endodoncia-. Ante un pronóstico más grave en el que se haya dañado tanto

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Blanqueamiento dental con férulas: ¿cómo se hace?, ¿es efectivo?

Tener unos dientes más blancos es un deseo muy extendido entre nuestros pacientes. Ello se debe a que el cambio de su color original supone una gran mejora en la apariencia de la sonrisa: rejuvenece y otorga un aspecto mucho más saludable. Para satisfacer estas necesidades, la Odontología Estética pone a disposición de los pacientes un tratamiento muy sencillo y con el que se consiguen mejoras notables en muy poco tiempo: el blanqueamiento dental.   ¿Qué es un blanqueamiento dental? El blanqueamiento es un tratamiento dental que tiene como objetivo aclarar varios tonos el color original de los dientes, de manera que éstos tengan un aspecto más blanco y brillante. Aunque existen diferentes tipos de blanqueamiento, en este artículo nos vamos a centrar en el que se lleva a cabo únicamente con férulas, que es el que se realiza en la mayoría de clínicas dentales. Pero, además, vamos a compararlo con otros tipos de blanqueamiento, desgranando sus características, ventajas e inconvenientes. ¿Cómo hacer el blanqueamiento dental con férulas? El blanqueamiento dental con férulas es un tratamiento que consiste en administrar unas férulas y jeringas al paciente para que éste aplique sobre las primeras un gel blanqueador y se las coloque en la boca cada noche. Dichas férulas son transparentes y se fabrican a medida del paciente con unos moldes que se han tomado previamente en la clínica. Por su parte, lo que se aplica dentro de ellas mediante las jeringas es un gel blanqueador, que contiene unos determinados agentes químicos: peróxido de hidrógeno y peróxido de carbamida. Aunque el número de horas que se deben llevar dichas férulas es indicado por el dentista que paute el tratamiento, lo habitual es que el paciente las lleve cuatro o cinco horas al día. Esto suele hacerse por la noche ya que es el momento del día en el que la persona ha vuelto a su casa y es más fácil que esté unas horas sin comer y beber. Sin embargo, no es necesario ser demasiado estricto con las horas que están colocadas las férulas. Es decir, si el paciente se va a la cama, no tiene que despertarse para quitárselas, ya que el hecho de dormir con ellas no supone un problema. Por último, este procedimiento dura entre tres y cuatro semanas, aunque, al igual que en el caso del tiempo que se deben llevar las férulas, este aspecto también depende del dentista que lleve a cabo el tratamiento.   FÉRULAS Y JERINGAS PARA BLANQUEAR LOS DIENTES ¿Es efectivo el blanqueamiento dental con férulas? Este criterio surge después de haber comprobado -y comparado- durante años los resultados de ambos tipos de blanqueamiento. En definitiva, aunque con las férulas nocturnas se puedan obtener resultados visibles a corto y medio plazo, el blanqueamiento dental combinado ofrece mayores ventajas. Este último ofrece unos resultados más notables y que se mantienen a largo plazo, es decir, con el paso de los años.   ¿Cómo es el blanqueamiento dental combinado? Como su propio nombre indica, el blanqueamiento dental combinado se caracteriza por unir dos procedimientos: las férulas nocturnas de las que ya hemos hablado y una sesión de lámpara de luz fría. Esta lámpara sirve para potenciar los resultados conseguidos con el gel blanqueador que usamos con las férulas. Es decir, este procedimiento combinado se divide de la siguiente manera: 15 días usando las férulas blanqueadoras por la noche Una sesión de lámpara de luz fría 15 días usando de nuevo las férulas nocturnas Por tanto, el procedimiento tiene una duración total de un mes.   BLANQUEAMIENTO DENTAL LÁSER ¿Blanqueamiento dental con férulas o láser? También llamado blanqueamiento dental láser, el procedimiento combinado presenta una serie de ventajas frente al convencional en el que se utilizan únicamente las férulas: Pros: Duración Los resultados se mantienen a largo plazo. Es decir, pueden durar toda la vida si el paciente se somete cada dos años aproximadamente a un mantenimiento, en el que solamente son necesarias las férulas. Aunque estemos dando un plazo de dos años, este tiempo depende del caso de cada paciente, ya que el esmalte del diente responde de diferente manera en función de cada persona y sus hábitos también son distintos (tabaco, consumo de alimentos con coloración…). Tonos aclarados El blanqueamiento dental láser no solamente dura más tiempo, sino que también consigue aclarar más tonos, por lo que podemos conseguir un diente más blanco. Más completo El tratamiento combinado que ofrecemos en nuestra clínica ofrece, además de lo ya mencionado, una revisión por parte de un odontólogo especializado y una higiene bucodental profesional de 40-50 minutos de duración. De esta manera, se eliminan las manchas y tinciones previas -más superficiales- para dejar el diente en buen estado. De esta manera, se puede blanquear mejor. Contras: Precio El precio del blanqueamiento combinado es superior. Sin embargo, dura mucho tiempo y los mantenimientos que deben realizarse para mantener los resultados de por vida son más baratos que el tratamiento completo. Esto se debe a que en los mantenimientos solamente se utilizan las férulas -que pueden ser reutilizadas por el paciente– y las jeringas con el gel blanqueador. Es decir, el mantenimiento permite alargar mucho los resultados del tratamiento por menos dinero. ANTES Y DESPUÉS: BLANQUEAMIENTO DENTAL  ¿Existe algún blanqueamiento dental casero? Una vez que hemos detallado los dos tipos de blanqueamientos que existen, es importante dedicar un apartado a lo que nunca debemos hacer para blanquear nuestros dientes. Si por casero entendemos un tratamiento que no está supervisado por un odontólogo, que es estándar -en lugar de personalizado- y en el que se usan productos que podemos tener “por casa”, no debemos llevarlo a cabo. En primer lugar, es necesario que el blanqueamiento esté pautado por un dentista. En nuestra clínica, el profesional encargado de planificar los tratamientos es un odontólogo especializado en Estética Dental; la Dra. Sánchez. Esto lo hacemos así ya que consideramos imprescindible que éste explore al paciente. De esta manera, evaluará cuál es su estado de salud bucodental inicial y valorará el estado de sus dientes y encías. Y, además de esto, el odontólogo debe descartar la existencia de problemas o enfermedades que tendrían que ser solventadas antes de iniciar el blanqueamiento (caries, gingivitis, periodontitis…). Por este motivo, no es buena idea comprar unas férulas blanqueadoras en una farmacia o a través de Internet. Todo lo que allí te vendan serán soluciones estándar

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Aliméntate para tener unos dientes sanos

Desde la segunda mitad del siglo XX estamos experimentando una disminución en la prevalencia de la caries dental en los países industrializados. Este hecho se debe tanto a los hábitos de higiene dental como a la proliferación del flúor en el agua que ingerimos y a las pastas de dientes y enjuagues bucales que utilizamos. Sin embargo, las caries siguen siendo el problema dental más común tanto en niños y adolescentes como en adultos. Por eso mismo, en este artículo vamos a ver por qué se producen las caries y cómo podemos combatirlas. Qué son y cómo se producen las caries Las caries son perforaciones que afectan a los dientes y que se producen debido a las bebidas o alimentos que contienen carbohidratos fermentables (azúcares y almidones). Cuando éstos entran en contacto con las bacterias de la boca, se producen unos ácidos que erosionan y desmineralizan el esmalte de los dientes y destruyen sus proteínas. Por lo tanto, cuanto más tiempo permanezcan en nuestra cavidad oral, más probabilidad tendremos de desarrollar caries. Además, tanto la cantidad y la frecuencia con la que se consumen estos alimentos mencionados, como el momento del día en que se ingieren, también serán determinantes para la aparición de este problema dental. Así, por ejemplo, los productos que se consumen durante una comida resultan menos dañinos para nuestros dientes, ya que la saliva generada durante este proceso ayudará a limpiar y eliminar los alimentos de nuestra boca y así reducir el efecto de los ácidos. Por el contrario, el hecho de comer entre horas favorece el desarrollo de estas bacterias nocivas, ya que a la falta de higiene dental -el no cepillarnos los dientes después de “picar” algo- le sumamos una menor generación de saliva. Cómo evitar la caries: soluciones Para evitar la aparición de la caries es importante llevar a cabo una serie de hábitos saludables: Mantén una higiene dental adecuada: cepíllate los dientes después de cada comida durante 2 minutos. Cuida tu alimentación: en las siguientes secciones vas a encontrar una lista con los alimentos y bebidas más sanos -y perjudiciales- para tus dientes. Añade flúor a tu dieta: a pesar de que no está muy presente en la comida, podrás encontrar fluoruro tanto en el agua como en suplementos orales. Visita a tu odontólogo con regularidad: una periodicidad adecuada puede ser una o dos veces al año (a menos que estés realizando un tratamiento, en cuyo caso será tu dentista quien establezca cada cuánto tienes que ir). Acude a que te hagan una limpieza dental profesional: aunque lo habitual es ir una vez al año, pregunta a tu dentista o higienista cuál es la periodicidad más adecuada para ti.   ALIMENTOS QUE PROVOCAN CARIES Importancia de una buena alimentación Por lo general, el ritmo de vida frenético que acostumbramos a tener nos hace recurrir a los productos precocinados o la denominada “comida basura”, que es precisamente el tipo de alimento con más azúcares simples y carbohidratos. Es decir, esto es el sustrato ideal para la proliferación de las bacterias dentales causantes de las caries. Por tanto, es importante que la dieta que hagamos sea rica en nutrientes y que se transmita de generación en generación, empezando, incluso, desde el embarazo. De hecho, es a partir de la sexta semana de embarazo cuando los azúcares consumidos pueden perjudicar la correcta calcificación de los dientes del bebé y afectar al desarrollo de enfermedades dentales. En el caso de los niños en edad de crecimiento, una alimentación equilibrada y variada puede ayudar tanto a la formación como a la maduración de los dientes. En esta fase es clave que una dieta rica en flúor (protector frente a agresiones externas) y calcio (favorecedor de la mineralización de los dientes) se acompañe de unos buenos hábitos de higiene dental. Por su parte, durante la edad adulta, una alimentación adecuada favorecerá el mantenimiento de una buena salud bucodental, evitará la aparición de enfermedades dentales y prevendrá la pérdida de dientes. Los alimentos precocinados o la comida basura son el sustrato ideal para la proliferación de las bacterias dentales causantes de la caries ¿Qué alimentos nos ayudan a mantener una adecuada salud dental? Una vez dicho esto, vamos a decirte cuáles son las comidas y bebidas que contribuyen a que tengas una buena salud bucodental. Y es que, los nutrientes son la base de una buena alimentación tanto para nuestro cuerpo como para nuestros dientes, y serán ellos los que impedirán que suframos infecciones que deriven en problemas o enfermedades más graves -gingivitis, periodontitis, pérdida de dientes…-. Para una buena salud dental necesitaremos incluir en nuestra dieta los siguientes nutrientes: Proteínas: su carencia puede producir un retraso en el desarrollo de los dientes de leche. Calcio, flúor y vitamina D: ayudan a que los dientes se formen fuertes y sanos. Vitamina C y K: permiten tener unas encías saludables y evitan la aparición de la gingivitis. Vitamina A: favorece el desarrollo adecuado del esmalte dental. Vitamina B2: su carencia puede provocar inflamación de la lengua, labios agrietados y llagas o úlceras bucales. Y, más concretamente, te vamos a decir cuáles son los alimentos y bebidas que te recomendamos para disfrutar de una sonrisa saludable: Bebe mucho agua. Toma leche y sus derivados (yogures, queso…) después de las comidas y antes del cepillado: ayudan a neutralizar la acidez de la placa y son ricos en calcio, fósforo y vitaminas A, B y D. Come manzanas, zanahorias, apio y pepino: ayudan a limpiar la superficie de los dientes y refuerzan las encías. Bebe té verde o negro (sin azúcar): contiene polifenoles, que ayudan a controlar las bacterias que causan caries. Come chocolate en vez de gominolas o caramelos: el grano del cacao tiene contenidos antibacterianos. Consume kiwi: posee una cantidad de vitamina C seis veces superior a la naranja, ayuda a mantener el colágeno de las encías y evita enfermedades periodontales. Toma semillas de ajonjolí: además de ser ricas en calcio, ayudan a desprender la placa y a reconstruir el esmalte.   MANZANA SALUDABLE PARA LOS DIENTES Además de los alimentos que acabamos de mencionar y que son buenos para nuestros dientes, existen algunas pautas que favorecen la higiene dental y protegen el esmalte. Mastica chicle sin azúcar y con xilitol: la masticación y la salivación que se

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Verdades y mentiras sobre la Limpieza Bucal

La limpieza bucal profesional o tartrectomía es la eliminación de sarro y placa de la superficie de los dientes mediante un aparato de ultrasonidos. La duración del tratamiento es de aproximadamente una hora y debe ser realizado por una higienista dental o por un odontólogo. Limpieza Bucal, pasos a seguir En la Clínica Dental SanCal los pasos de la limpieza bucal son los siguientes: Limpieza en profundidad mediante aparato de ultrasonidos para eliminar el cálculo o masa mineralizada adherida a los dientes. Pulido de la superficie dentaria con cepillos rotatorios para eliminicación de manchas superficicales. Pulido interproximal (entre dos dientes) para evitar zonas retentivas. Repaso de técnicas de higiene con cepillos interproximales, seda o irrigadores bucales. Aeropulidor: para mejorar la limpieza bucal, puliendo y limpiando, con ciertas propiedades blanqueadoras. Es lo último en la limpieza bucal. Entrega de un kit de higiene dental y explicación de las correctas técnicas de higiene bucal. Ver toda la información sobre la Profilaxis o Limpieza bucal profesional… Falsos Mitos de la Limpieza Bucal Mito 1: La limpieza bucal me estropea el esmalte. Falso. Los aparatos de ultrasonidos producen agua a una frecuencia de ondas vibratorias que rompen el sarro de la superficie del diente sin afectar en absoluto el esmalte. Sólo se produce el efecto beneficioso de la eliminación del sarro que si no se elimina va destruyendo los tejidos de soporte del diente. Mito 2: Sólo se puede hacer una limpieza al año. Falso. Se pueden hacer tantas limpiezas como sean necesarias, de hecho en pacientes con enfermedad periodontal se recomiendan unas 2 limpiezas bucales al año. Frecuencia de la Limpieza Bucal La limpieza bucal debe hacerse cada 8-10 meses en pacientes con una boca sana para evitar: Enfermedad periodontal: gingivitis en sus fases iniciales y periodontitis según avanza el sarro por dentro de la encía. Caries: por la acumulación de placa de forma excesiva y permanente. Halitosis: por la acumulación de placa, bacterias, restos de comida… En pacientes con cualquier tipo de enfermedad periodontal debe realizarse la limpieza bucal de forma más frecuente para evitar que se reproduzcan los problemas de gingivitis o periodontitis. La limpieza dental es una forma sencilla de mantener a ralla a las enfermedades periodontales. Pide tu cita

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Tabaquismo: ¿Son los vapeadores inocuos?

Hace unos años vimos como una moda estallaba en nuestras calles: el vapeo. El cigarrillo electrónico nos promete dejar de fumar tabaco normal para cambiarlo, y fuera de que éste tenga e efecto prometido o no, lo que nos preocupa es cuán saludable es uso de los vapeadores. Tras algunos años se han publicado determinados estudios por parte del sector académico odontológico. Como en el resto de los campos, cuando se detecta que una novedades es potencialmente peligrosa y podría ser nociva para la salud de los pacientes, se busca realizar ensayos para determinar la inocuidad del producto. Durante el 2012 se realizó una encuesta sobre los vapeadores. Los datos decían que tan solo un 9% de los fumadores había sustituido el tabaco por el vapeador, y un 40% ni siquiera había oído hablar acerca del vapeador. Fue un poco más tarde cuando se desataría la explosión en el mercado, con cada vez más y más tiendas de vapeadores abiertas con agresivas técnicas de marketing. Si bien prácticamente todas las tiendas no duraron mucho más que la propia moda en sí (modas como hemos podido ver que van apareciendo cada cierto tiempo y desaparecen tan rápido como aparecieron) sí que muchas personas han abandonado el tabaco de forma definitiva para pasarse a este tipo de dispositivo. Vapeadores: ¿Qué sabemos de ellos? Los abanderados de los vapeadores nos dicen que el propio vapeo en sí no es más nocivo que un cigarrillo normal y que hay ciertas personas que confeccionan los líquidos en sus propias casas, pero aun y así no tenemos claros cuales son los efectos secundarios tras una exposición de décadas. Lo que sí se supone que está confirmado es que no existen los vapeadores pasivos, eso es al menos lo que dice un estudio realizado en España. Este nos indica que después de haber analizado la presencia de sustancias presentes en ambos productos (tanto en tabaco como en cigarrillo electrónico) determinan que la presencia de la nicotina en los cigarros electrónicos es ínfima si la comparamos con la presencia que deja el tabaco. Esto es una buenísima noticia si tenemos en cuenta que se estima que aproximadamente, uno de cada dos fumadores terminará falleciendo debido a complicaciones debidas al tabaquismo. Además, fumar se calcula que reduce la esperanza de vida aproximadamente en unos 10 años. En el mercado podemos encontrar todo tipo de líquidos, incluidos aquellos que también contienen nicotina. Dependiendo de la marca encontramos diferentes concentraciones de esta nociva sustancia, por lo que no podemos hablar de una determinada peligrosidad. Será la marca la responsable de la formulación de los líquidos. La cantidad de nicotina que contiene este producto es variable, ya que dependerá del líquido que estemos consumiendo. Usualmente y al ser un método para dejar de fumar encontramos concentraciones sensiblemente más bajas que en aquellos cigarrillos tradicionales, pero no por haber menos deja de ser perjudicial para nuestra salud oral. Nicotina: La gran enemiga de la boca Recordemos que la nicotina es extremadamente perjudicial para la sonrisa: esta afecta tanto a la boca, la lengua y las encías. También tiene un impacto negativo relativo al desarrollo de patologías periodontales además de causar problemas como halitosis e inflamaciones orales. Dejar el tabaco debe ser una prioridad para todos aquellos que cuiden su salud., ya no sólo de su sonrisa, sino en general. Pasaremos a explicar de forma rápida y sencilla alguno de los problemas que el tabaquismo causa en nuestra boca. Recesión gingival: La recesión gingival tiene un estrecho vínculo con el tabaquismo. Recordemos que este hábito tiene un impacto negativo en las defensas del cuerpo para combatir la enfermedad de las encías. Además, la combustión del cigarrillo causa algunos cambios en el tejido bucal que pueden favorecer una acumulación de bacterias, por lo que también estaremos favoreciendo el acúmulo de placa. Los fumadores también sufren una disminución de la capacidad de respuesta de los vasos sanguíneos. Esta combinación hace a los fumadores pacientes muy susceptibles a la recesión gingival, y cuando aparece hace que también se multipliquen los efectos. Mal aliento: La presencia de nicotina en el cuerpo también inhibe la secreción salival normal, por lo que es muy normal encontrar a pacientes que sufren de sequedad oral. También puede irritar las mucosas y las vías respiratorias, por lo que muchos pacientes fumadores refieren este malestar general. Por otro lado tanto las sustacias del vapeador como la del tabaco tradicional se adhieren a las mucosas de la cavidad oral, por lo que se genera un olor característico en el aliento. Bruxismo: SI bien sabemos que la causa principal del bruxismo es psicológica, también puede verse afectada incrementando su problema debido a estimulantes como la nicotina, la cafeína u otro tipo de drogas. La cafeína está considerada un estimulante capaz de disparar los músculos, por lo que se aumenta el rechinamiento dental, lo que causa un desgaste oral considerable en la boca. Enfermedades orales y tabaco: Las consecuencias son graves Sabemos que es muy extraño que pacientes no fumadores usen el cigarrillo electrónico, de hecho como antes comentábamos este es usado por pacientes que fumaban más de una cajetilla al día y lo que buscan es reducir el consumo o directamente dejar este hábito. Todavía falta mucho por estudiar y descubrir si realmente existen efectos nocivos derivados del uso del cigarrillo electrónico más allá de los propios de la nicotina, por lo que se recomienda cautela y precaución, siempre utilizar líquidos de marcas de calidad contrastada y una vez dejemos de fumar tabaco tradicional, tratemos de dejar el cigarro electrónico. Aproximadamente en España encontramos 2000 nuevos casos de cáncer oral, una patología cuya tasa de mortalidad es de aproximadamente el 50% a los 5 años. La mejor medida que podemos tomar para evitar esta patología tan grave es dejar de fumar, no sólo el bolsillo nos lo agradecerá enormemente, también nuestra salud mejorará nada más dejar este hábito, y rápidamente notaremos los cambios. Si quieres dejar de fumar pregúntale cómo a tu dentista de confianza, él te explicará los pasos adecuados para que

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Tengo infección de muela: ¿cómo la curo y qué complicaciones puede dar?

Quienes lo han padecido, dicen que el dolor de muelas es uno de los peores dolores que se pueden padecer. Se caracteriza por ser especialmente intenso, persistente y punzante. Y, hasta que se cura, tiene un gran protagonismo en la vida de la persona que lo sufre. El dolor de muelas puede responder a diferentes motivos. Lo más frecuente es que se deba a la aparición de las muelas del juicio -también llamadas cordales- o a la existencia de una infección. En este artículo, vamos a centrarnos en el dolor de muelas a causa de una infección.  A su vez, las infecciones a las que hacemos referencia pueden producirse en cualquier molar, incluidas las muelas del juicio. ¿Por qué se infecta una muela? La infección de cualquiera de nuestras piezas dentales se debe a un problema bacterianoque puede tener, a su vez, diferentes causas: Caries Si la caries no se trata, avanza y se complica su pronóstico. Es decir, las bacterias penetran en el interior del diente (pulpa) y llegan, incluso, a afectar al nervio. En el caso de que se produzca la afectación del nervio, la solución para tratar una caries ya no es un empaste dental -que sería lo habitual- sino una endodoncia o tratamiento de conducto. Enfermedad periodontal (gingivitis y periodontitis) Cuando la gingivitis no se trata, se transforma en una periodontitis, que es una patología que requiere un tratamiento más complejo. Si, a su vez, no nos ponemos en manos de un odontólogo especializado en Periodoncia, la periodontitis avanzará. Dicha enfermedad dará lugar a la destrucción del hueso mandibular -que causa la pérdida de dientes- y a lo que conocemos como bolsas periodontales. Éstas son depósitos que se forman en las encías y se hacen cada vez más grandes para acumular mayor cantidad de bacterias. Traumatismo Cuando un diente se rompe o se astilla por un golpe, también se vuelve vulnerable ante las bacterias. Esto sucede porque en la pieza dental se crea una grieta o un orificio que permite la contaminación de agentes externos. Es decir, esta abertura facilita la entrada de bacterias.   Lesión con objeto punzante En ocasiones, se tiene la costumbre de utilizar palillos o de mordisquear bolígrafos. Sin embargo, este tipo de hábitos -a menudo inconscientes- pueden dañar la salud de la boca. Si nos hacemos una herida, la zona queda expuesta y las bacterias pueden entrar en contacto con nuestra cavidad oral. El tratamiento para curar una muela infectada suele pasar por eliminar la infección mediante antibióticos, realizar una endodoncia o recurrir a una extracción (si es una muela del juicio) ¿Cuáles son los síntomas una infección? La infección de una muela se manifiesta con un absceso (inflamación y acumulación de pus) en la zona donde se encuentra dicha pieza dental.   Unido a ello, la persona experimenta un dolor agudo, persistente y punzante. Pero, además de estas consecuencias, que son compartidas en todos los casos, las muelas infectadas dan lugar a los siguientes síntomas: Dolor al masticar Sangrado de encía Dolor de oído Sabor amargo en la boca Halitosis o mal aliento Fiebre Sensibilidad de los dientes al calor y/o al frío Dolor de garganta Inflamación de los ganglios del cuello Mandíbula inflamada (si es una muela de la arcada inferior) Mejilla inflamada (si es una muela de la arcada superior)   Tratamiento: ¿cómo curar la infección de muela? Los tratamientos para curar las infecciones pueden variar en función de cuál sea el origen de ésta. Sin embargo, el primer paso -una vez contamos con un diagnóstico- es siempre controlar la infección para evitar mayores complicaciones. Y, de esta manera, calmar el dolor ybajar la hinchazón. Para eliminar la infección es necesario el uso de antibióticos recetados por el dentista. En este punto, es necesario recordar que no se debe tomar un antibiótico, o ningún otro tipo de medicamento, sin que haya sido prescrito por un médico u odontólogo. Además de antibióticos, nuestro dentista nos puede pautar medicación analgésica y recomendar enjuagues bucales para calmar el dolor. Una vez que tenemos la infección controlada, en la mayoría de los casos será prioritario tratar de conservar el diente. Para ello, se puede recurrir a una endodoncia o tratamiento de conducto. En cambio, habrá otras ocasiones en las que recurramos a la extracción. Esto puede suceder porque el dentista determina que la muela no se puede salvar o porque la infección afecta a una muela del juicio. Dado que las muelas del juicio no desempeñan un papel relevante en nuestra boca, lo habitual cuando causan problemas es extraerlas. Remedios caseros: ¿qué es bueno utilizar? En algunas ocasiones, nos sentimos tentados de buscar a través de Internet remedios caseros para nuestras dolencias. Sin embargo, es importante saber que no es recomendable intentar solucionar la infección de muelas sin un tratamiento supervisado por un odontólogo. Algunos de los remedios naturales que puedes encontrar en Internet pueden ser colocar sobre la zona algo de lo siguiente: aspirina, clavo en especia, bolsas de té, agua oxigenada, bicarbonato o alcohol.   Si embargo, muchos de estos remedios caseros pueden quemar los tejidos blandos de la boca (encía, parte interna de la mejilla, interior del labio y zona del paladar) si se colocan directamente en el área donde se encuentra la muela infectada. La aspirina es, probablemente, uno de los remedios más conocidos. Sin embargo, es importante saber que este medicamento es ácido acetilsalicílico, por lo que su componente ácido es especialmente peligroso para dichos tejidos blandos. Por su parte, hay otros remedios naturales como las bolsas de té o el clavo que pueden aliviar el dolor momentáneamente pero no sirven para curar la muela infectada. Por tanto, el tratamiento debe ser siempre profesional. Y, en el caso de que recibas alguna recomendación sobre un remedio casero, nuestro consejo es que consultes su uso con tu dentista antes de probarlo.   Complicaciones: ¿qué puede desencadenar una muela infectada? Una vez mencionados los tratamientos con los que se cura la infección de muela, es importante saber que sea cual sea el procedimiento adecuado, éste debe llevarse a cabo cuanto antes. De esta manera, estaremos tratando de evitar peligros y futuras complicaciones. Y es que, las consecuencias más habituales que conlleva la infección de una pieza dental son las siguientes: Pérdida de la muela La pérdida de la pieza dental se produce debido a la destrucción que causan las bacterias en las encías y el hueso maxilar.

Buenos hábitos, cirugía e implantes

Duración de los implantes dentales

Los implantes dentales constituyen en la actualidad la mejor solución para reponer la pérdida de un diente. Es un tratamiento que ha experimentado una gran evolución en los últimos años con la aparición de nuevas técnicas como la cirugía guiada por ordenador o la colación de los implantes mediante carga inmediata. Los implantes dentales suponen una solución estable y de larga duración, siempre y cuando se utilicen los materiales adecuados, por un profesional suficientemente preparado. En tu caso recuerda mantener una correcta higiene y cuidado de los mismos y acude a las revisiones que el profesional implantándolo te marque en tu calendario de citas. ¿Cuánto duran los implantes? Los  se fabrican con materiales excepcionalmente fuertes como el titanio, y están diseñados para soportar las fuerzas masticatorias con un amplio margen de seguridad. No obstante, y aunque es extremadamente raro puede ocurrir que algún implante se rompa o fracture, pero aparte de este accidente mecánico ocasional, los problemas sufridos por los implantes son más achacables a los tejidos que los rodean, que al implante en si mismo. Existen tres casos que pueden conducir a la pérdida de tejido en la zona que rodea el implante: las condiciones locales, las condiciones sistémicas, la sobrecarga de implante. Echemos una mirada detallada a cada una de ellas. Condiciones locales Las bacterias se acumulan alrededor de un implante tal como lo harían alrededor de un diente natural. Si no se lleva a cabo una correcta higiene, las encías se inflamarán y, finalmente, se provocará una degradación del hueso que da soporte al diente. Este proceso tiene un nombre, es la patología periodontal. Este mismo proceso puede ocurrir también alrededor de un implante, si la placa bacteriana se acumula sin ser eliminada mediante una higiene bucal adecuada.   PERDIDA HUESO ENCIA IMPLANTES Un implante es muy sencillo de limpiar al igual que un diente natural, pero existen condicionantes tales como la osteoporosis, diabetes no controlada, el uso frecuente de alcohol o tabaco, uso de drogas o cualquier enfermedad debilitante, que menguan la capacidad regenerativa del cuerpo, y en presencia de las cuales la tasa de duración de un implante dental se reduce. Enfermedades sistémicas Cualquier enfermedad que afecta a la reparación de los huesos u otros tejidos es capaz de provocar el desgaste y el agotamiento del téjido óseo que sostiene al implante. Sobrecarga de la zona del implante Cada vez que una estructura está se sobrecarga, algunas de sus partes pueden ceder. Los dientes participan en actividades tales como comer, tragar y hablar bajo diversos grados de fuerza: estas fuerzas son generalmente de naturaleza fisiológica, y en ausencia de anomalías que estimulan la formación de masa ósea. Durante los períodos de actividad muscular extrema, por ejemplo, en casos de levantamiento de pesas, la mayoría de la gente aprieta los dientes con una gran fuerza superando por mucho la fuerza total aplicada sobre un diente mientras se come. A pesar de ser bastante intenso, estas fuerzas se ejercen sólo por períodos cortos de tiempo, por lo tanto, la probabilidad de que cause daño es muy escasa: estas fuerzas pueden superar las cargas fisiológicas en tamaño, pero en general no en la duración. Incluso el estrés emocional puede provocar daños no sólo a los tejidos de soporte del diente, pero también en los que apoyan el implante. Este es el caso del bruxismo, donde los pacientes aprietan involuntariamente los dientes unos contra otros durante el sueño ¡Acude al dentista rápidamente si este es tu caso!. El estrés emocional también puede alterar la química del cuerpo provocando con ello una condición sistémica que debilite los tejidos de apoyo haciéndolos más propensos a quebrarse. Todo este tipo de sobrecargas pueden provocar microfacturas en la unión entre el hueso y el implante y producir con el tiempo una reabsorción y desaparición de tejido óseo. Otro de los problemas habituales se produce con el chicle, cuyo uso puede transformar una carga fisiológica simplemente aumentando la cantidad de tiempo durante el cual se ejercen las fuerzas, pasando de la media de 40 minutos por comida a 12-14 horas al día. Para resumir, esto significa que si la persona mantiene unas buenas condiciones de higiene en un cuerpo sano sin mucho estres, un implante puede durar sin problemas durante muchos, muchos años. Obviamente no todo el mundo cumple con todas estas condiciones siempre, no obstante, de acuerdo con la literatura especializada los datos en retrospectiva del éxito total del implante es del 95% en 5 años, esto significa que el 95% de todos los implantes insertados han durado un período de al menos 5 años sin ningún problema, y que sólo el 5% de los implantes ha tenido que ser removido antes del límite de 5 años. Un dentista profesionalmente preparado con una gran experiencia y casos tratados, puede garantizar una duración de al menos 15 años, aunque según algunos autores se pueden alcanzar los 20 años. Atención: es imposible saber de antemano la duración de un implante, las cifras indicadas se refieren a la literatura científica actual, que en ningún caso representa una garantía. Cualquier otra duda sobre implantes dentales puedes resolverla solicitando una consulta con la Dra. Sánchez, experta en periodoncia e implantes dentales. Para ello, puedes solicitar tu consulta online o en el 91 5996439. Acudir a las revisión para aumentar la durabilidad del implante Muchos profesionales tienen asumido que para garantizar el éxito a largo plazo de un implante dental es necesario una buena colocación de los mismos y una buena higiene por parte del paciente, sin embargo no todos los pacientes tienen asumido que es fundamental el realizar un control periódico, para poder evaluar posibles problemas que interfieran en la buena “salud” del implante. La principal razón de estas revisiones es controlar la buena condición de los tejidos que rodean al implante, tanto la encía como el hueso, así como controlar que la fuerza soportada por el implante es la correcta. La frecuencia con la que es necesario acudir a revisión es de unos 3-6 meses, aunque dependiendo del caso concreto de cada paciente el dentista dictara un calendario u otro. Control

Buenos hábitos, Estética dental, Ortodoncia

Tengo un diastema, ¿cómo corrijo la separación de mis dientes?

Cuando un niño sonríe, es muy frecuente que apreciemos en su sonrisa un diastema o separación entre sus incisivos centrales superiores, comúnmente llamados “paletas”. Este rasgo tan característico de los niños de corta edad tiende a corregirse con el paso del tiempo, cuando éstos cambian sus dientes de leche por la dentición definitiva. Esto sucede naturalmente ya que los dientes permanentes son más grandes que los de leche. Sin embargo, y aunque no es lo más habitual, algunas personas mantienen los diastemas al llegar a la edad adulta. Cuando esto sucede, la separación entre dientes ya no se corrige de forma natural. Mientras que hay quienes están contentos con el aspecto aniñado que otorgan los diastemas, a otros les supone un complejo y prefieren llevar a cabo un tratamiento que cierre los espacios entre sus dientes. La separación entre los dientes puede corregirse mediante ortodoncia, frenectomía, carillas o reconstrucciones de composite. ¿Por qué tengo una separación entre los dientes? Por diastema entendemos un pequeño espacio entre dos piezas dentales. Aunque lo más frecuente es que se presente entre los incisivos centrales superiores, las separaciones pueden darse entre cualquier par de dientes. Dichos espacios pueden ser generalizados -varios a lo largo de la boca- o localizados. Aunque las causas que originan la separación entre los dientes son variadas, las principales son: Inserción baja del frenillo del labio superior: El frenillo labial superior es una membrana que conecta la cara interna del labio superior con la encía. Cuando dicho frenillo ha tenido un crecimiento anómalo y es más grande de lo habitual, baja hasta los dos incisivos centrales superiores e impide que éstos se junten. Aunque también tenemos frenillo labial inferior, que puede desarrollarse más de lo normal y dar lugar a un diastema, es más frecuente que la separación se produzca entre los dientes superiores. Dicho esto, cuando el diastema se debe a la inserción baja del frenillo, la solución para corregirlo será la de realizar un tratamiento combinado de ortodoncia y frenectomía. Ortodoncia: el diastema se puede cerrar con cualquier tratamiento: brackets metálicos, brackets de zafiro, brackets linguales Incognito e Invisalign Frenectomía: es una cirugía menor que se lleva a cabo bajo anestesia local. Consiste en cortar el frenillo y posteriormente dar puntos para que la herida se cierre y cicatrice Lo más adecuado es que la frenectomía sea realizada por un cirujano o un especialista en Periodoncia. En nuestra clínica, esta intervención es realizada por la doctora Sara Sánchez. En este punto, es importante recordar que la Periodoncia es la especialidad de la Odontología que se encarga del cuidado y los tratamientos de las encías. Dado el lugar que ocupa el frenillo en nuestra boca, el periodoncista es uno de los profesionales indicados para llevar a cabo la frenectomía.   FRENILLO LABIAL SUPERIOR Desproporción entre el tamaño del hueso maxilar y los dientes: Los dientes separados también pueden aparecer cuando el hueso maxilar ha crecido mucho y es demasiado amplio para los dientes. Al ser los dientes proporcionalmente más pequeños que el maxilar, éstos no llegan a ocupar todo el ancho del hueso y se producen los espacios. En este caso, los diastemas pueden ser generalizados o localizados entre cualquier par de dientes de la boca. En función del caso concreto del paciente, los diastemas se podrán corregir de varias maneras: Ortodoncia: el tratamiento mueve los dientes para intentar cerrar los espacios Carillas o reconstrucciones de composite: estos tratamientos rellenan el espacio entre los dientes. Es frecuente que se realicen en los incisivos laterales superiores   ORTODONCIA PARA CERRAR ESPACIOS ENTRE DIENTES Succión o empuje de la lengua contra los dientes: En el caso de las separaciones entre los incisivos centrales superiores, éstas también producirse por interponer o empujar la lengua contra los dientes. Este gesto puede darse por simple hábito o porque la lengua sea demasiado grande (macroglosia). Aunque este gesto parezca inofensivo, si se empieza a realizar cuando somos niños y lo mantenemos en el tiempo, progresivamente se va abriendo el espacio entre los dientes. Al igual que en el caso anterior, el cierre de los huecos entre los dientes puede realizarse con ortodoncia, carillas o reconstrucciones de composite. Si tengo un diastema, ¿debo someterme a un tratamiento para cerrarlo? Una vez que conoces las causas por las que puedes tener un diastema, es importante señalar que las separaciones entre los dientes no presentan un problema directo para tu salud bucodental. Sin embargo, es muy importante incidir en estos espacios cuando nos estamos cepillando los dientes, para que no se conviertan en el refugio de restos de alimentos. Si esto sucediera, podríamos desarrollar caries y/o problemas periodontales (gingivitis o periodontitis). Por su parte, desde el punto de vista estético, los diastemas sí pueden ser un problema para quien los padece. Si este es tu caso, te recomendamos que acudas a un odontólogo especializado en Ortodoncia para que determine cuál es la solución más adecuada para ti. Es posible que tengas diastemas pero presentes buena oclusión. Sin embargo, lo más habitual es que estos espacios vayan acompañados de algún tipo de problemática adicional relacionada con la mordida o el alineamiento de los dientes.

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